Temas de Interés
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¿Por qué necesitamos escuelas para la comprensión?*
Comprender es pensar y actuar flexiblemente en cualquier circunstancia a
partir de lo que se sabe acerca de algo. Esta definición es la base de la
Educación para la Comprensión (EpC). Nuestras escuelas y nuestra enseñanza no
están organizadas aún para producir comprensión.
Una de las preocupaciones centrales en todo el mundo se relaciona con los
pobres resultados que logra la educación. Día a día, cada vez en más países,
se incluyen en los titulares de los diarios noticias sobre los pobres
resultados educativos, medidos tanto en cantidad como en calidad. Una queja
generalizada es que la escuela de hoy no enseña a pensar. Los alumnos
transitan doce o catorce años dentro de la estructura del sistema educativo,
de un grado a otro, de un nivel a otro, y cuando salen no hay garantía de que
sean capaces de pensar.
Poder pensar significa, entre otras cosas, establecer relaciones entre
conceptos y para ello se necesita previamente una profunda comprensión de cada
uno de los conceptos involucrados. Enseñar para la comprensión implica
preguntarse ¿de qué manera hay que enseñar para que los estudiantes realmente
comprendan? Porque comprender es una forma especial de aprender, que potencia
el crecimiento personal; es la posibilidad de pensar y actuar flexiblemente
con aquello que sabemos. La idea de comprensión incluye una doble dimensión:
pensamiento y acción, dos dimensiones que están presentes en toda acción
humana.
Años de investigación académica y los resultados de la experiencia práctica,
demuestran que la comprensión es un desafío central en las escuelas, pero
también fuera de ellas. La comprensión no se refiere exclusivamente al ámbito
del aprendizaje escolar, pero es una responsabilidad indelegable de las
escuelas ayudar a construirla.
El aprendizaje para la comprensión necesita del aprender haciendo. No es
posible comprender solo recibiendo información, aunque es difícil comprender
si no se cuenta con la información básica necesaria. Aprender para la
comprensión implica comprometerse con acciones reflexivas, con desempeños que
construyen comprensión.
El agotamiento del sistema educativo, nacido hace ya tres siglos, está
demandando reformas profundas que le permitan reconstruir su papel original de
transmisor del conocimiento válido, pero con transformaciones que hagan
posible superar los mecanismos que producen segmentación, es necesario que
retome su papel democratizador, pero esta vez realmente “para todos” con un
“todos” mucho más inclusivo que el que nunca nos hemos planteado.
Las últimas décadas han estado atravesadas por procesos de reforma
educativa con variados resultados .Pareciera que las respuestas educativas a
los desafíos del futuro tienden más a sostener una mirada retrospectiva, que a
inventar una propuesta prospectiva. Una hipótesis posible es que, a pesar del
tiempo en que se vienen ensayando y discutiendo estas temáticas, no se han
encarado aún – masivamente – transformaciones que cuestionan al viejo sistema;
no se ha pensado otro sistema educativo.
En general, las reformas educativas se limitan a expandir y replicar el modelo
clásico de la escuela del siglo XVIII; modernizándolo con temas nuevos,
materiales didácticos y, sobre todo, incluyendo la mayor cantidad posible de
recursos tecnológicos. Lo que está cada vez más claro es que esto no alcanza.
Las sociedades reclaman escuelas que enseñen a pensar, escuelas que ayuden a
comprender.
Para enseñar a pensar se necesita una nueva propuesta pedagógica y esto, a su
vez, requiere de una nueva organización de las aulas y de las escuelas, que
puedan dar lugar a modos distintos de enseñar. Si queremos tener escuelas
capaces de enseñar de un modo diferente, deberemos aceptar el desafío de no
sólo modificar la propuesta pedagógica “en las aulas” sino idear otras maneras
de “hacer escuela”. El verdadero desafío que enfrentamos es que necesitamos
llevar a la práctica, masivamente, una Escuela para la Comprensión.?
Paula Pogré e Inés Aguerrondo
Editoras Invitadas
Responsables del Nodo Sur de la Red L@titud
(Iniciativa para la Comprensión y el Desarrollo en América Latina)
Escuela de Educación, Universidad de San Andrés
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