22 de Julio de 2018
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Colección: Tendencias para un futuro común
Autor: Sidney Weintraub
Título: Necesidades de Cooperación Técnica para las Negociaciones Comerciales Hemisféricas

II. Marco estructural


Es mucho lo que se ha escrito sobre la necesidad de asistencia técnica que tienen los países con economías pequeñas para poder participar en forma provechosa en negociaciones comerciales generales. De hecho, existe una amplia red de fuentes de asistencia, aunque no se sabe a ciencia cierta si la capacitación que se ofrece siempre satisface las necesidades.  El principal factor que dificulta la labor de lograr cierta consonancia entre la oferta y las necesidades es el amplio marco de la labor del ALCA.

Para los no iniciados, la expresión “negociaciones comerciales” suena como una actividad limitada, pero en realidad ese concepto constituye la médula de la política de desarrollo. Casi no hay ningún aspecto del desarrollo nacional que esté completamente separado de los preparativos para la negociación de la política comercial. Entre algunos temas que vienen a la mente figuran el marco macroeconómico del país, incluidos la política cambiaria, el manejo de la afluencia del capital por parte del país, la estructura impositiva, las necesidades de infraestructura, la educación de la fuerza de trabajo, la evaluación de las ventajas comparativas existentes y potenciales, la posibilidad de mantenerse al día frente a la explosión tecnológica, y la eficacia del sistema judicial para ocuparse de controversias comerciales y referentes a inversiones.

Luego están los asuntos que afectan a la capacidad del país de evaluar los efectos, sobre sus resultados económicos, de las concesiones comerciales otorgadas y recibidas. Para muchos países de LAC esto requiere capacidad de creación de medios de acumulación de información —el volumen de lo que se importa, la procedencia, las consecuencias en cuanto a las actividades internas, potenciales mercados de importación— porque actualmente un gran volumen de datos se reúnen esporádica y, a menudo, equivocadamente.

En muchos países, el cuadro de negociadores experimentados es reducido. La mejor manera de conocer la dinámica de una negociación comercial consiste en la experiencia real, y muchos países pequeños no han dado a sus autoridades grandes posibilidades de realizar ese aprendizaje a través de la negociación. La evaluación general de las personas conectadas con la labor actual del ALCA consiste en que el proceso mismo ha sido el maestro más valioso. El lento ritmo inicial de la operación, al comienzo, la formación de grupos de trabajo, las repetidas reuniones de protagonistas de todo el Hemisferio, y las deliberaciones y los debates así generados han enseñado mucho, a los negociadores neófitos, sobre lo que está en juego. Esta experiencia de aprendizaje presumiblemente continuará hasta que comience el proceso de negociación sectorial específico y punto por punto.

La labor de capacitación no debe referirse exclusivamente a los negociadores de primera línea, sino también a quienes los respaldan en las capitales nacionales. Para ello es necesario analizar los beneficios para el país, de las ofertas realizadas y las solicitudes que deben efectuarse. Un negociador no puede estar familiarizado con todos los ámbitos técnicos, y debe basarse en la colaboración de los expertos que se encuentran en el país de origen. La adquisición y el mantenimiento de esta experiencia técnica se están haciendo cada vez más complicados en ámbitos en que se están produciendo cambios a una velocidad semejante a la de la luz, como la tecnología de la información, las telecomunicaciones y los servicios financieros.

Como las necesidades son vastas, es imposible que los pequeños países con recursos financieros y humanos limitados abarquen todos los temas. Esta realidad exige establecer prioridades; que los países se pronuncien sobre sus necesidades más vitales, y que se concentren en ellas.  Indudablemente se requerirá asistencia técnica para ayudar a los pequeños países a distinguir lo importante dentro del universo, en gran medida secundario, que los rodea.

La enormidad de la tarea requiere que exista alguna estructura orgánica que establezca las necesidades de asistencia técnica para los países de LAC. Ello se realizará a continuación del modo siguiente:
  • ¿Cuáles son las necesidades clave de desarrollo en que debe hacerse hincapié para obtener los máximos beneficios a partir de la negociación general que conduzca a un sistema de libre comercio hemisférico?
  • ¿Cuáles son las necesidades globales para las negociaciones?
  • Finalmente, ¿cuáles son las necesidades de los grupos de negociación y consultivos específicos que han sido establecidos?
La figura 1 constituye un diagrama de esa estructura.

A través de este análisis se procura brindar orientación general; por lo tanto, es evidente que las necesidades precisas de asistencia técnica de determinado país dependerán de la evaluación que cada país haga de su propia situación.