26 de Abril de 2018
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Colección: Tendencias para un futuro común
Autor: Sidney Weintraub
Título: Necesidades de Cooperación Técnica para las Negociaciones Comerciales Hemisféricas

4. Compras del sector público

Los recursos destinados por los gobiernos para la compra de bienes y servicios son cuantiosos. Las prácticas varían de un país a otro con respecto a la amplitud de las preferencias otorgadas a los nacionales y el grado de transparencia previsto en los contratos de adjudicación. No obstante, es evidente que restringir la competencia externa en las compras del sector público representa una restricción al comercio no menor que la restricción de la importación para proteger a las empresas privadas nacionales. Un favoritismo de este tipo es un atributo político común de las prácticas de adquisiciones públicas en todas partes del mundo, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Desde el punto de la eficiencia, este favoritismo impide al gobierno optimizar su gasto.

Las deliberaciones con veteranos de las negociaciones comerciales de países desarrollados y en desarrollo del Hemisferio muestran claramente que muchos de ellos no tienen certeza sobre la amplitud del avance que puede lograrse en el Grupo de Negociación sobre Compras del Sector Público (NGGP). Hay varias razones para ello: incertidumbre sobre la magnitud de las adquisiciones públicas en los diferentes países; ambigüedad sobre los procedimientos nacionales, incentivos inherentes al soborno por parte de los oferentes, y enriquecimiento propio de los encargados de adoptar decisiones, así como el poder de los intereses arraigados acostumbrados al favoritismo, en la esfera interna, en la adjudicación de los contratos públicos. El resultado más común en las negociaciones anteriores ha sido la apertura del proceso de las licitaciones a los extranjeros para algunas entidades de propiedad pública, pero no para otras. Por lo tanto, los negociadores deben tener considerable conocimiento sobre la práctica, no sólo de los gobiernos, sino de determinadas entidades de propiedad pública. En otras palabras, las necesidades de información no se limitan a los números globales, sino que deben incluir una clasificación significativa por entidades.

Los participantes del NGGP tienen presentes esos problemas.  Están tratando de obtener ayuda de los organismos del Comité Tripartito consistente en información general documentada sobre la magnitud de las compras públicas; los aspectos comunes y diferentes de los diversos programas de países y el contenido de los sistemas de clasificación para dar a conocer los procedimientos públicos aplicados por los países de LAC, y su compatibilidad con los sistemas internacionales de clasificación respectivos.

Las necesidades de CT se refieren, por lo tanto, inicialmente, a la información. Luego, en un ámbito más amplio, se requiere asistencia sobre la manera de identificar las leyes y los reglamentos pertinentes –y las prácticas operativas—con respecto a las compras del sector público. Entre otros temas, es preciso conocer la situación en cuanto a transparencia, con qué anticipación son notificados los proveedores potenciales, y saber si existen condiciones que obliguen a realizar múltiples licitaciones, qué posibilidades tienen los encargados de adoptar decisiones de no cumplir esos requisitos al efectuar adjudicaciones, qué amplitud tiene la información pública referente a la adjudicación. También debe establecerse qué amplitud tienen los sistemas electrónicos utilizados en el proceso, cuestión que una vez más plantea la necesidad de actualizar los sistemas de computación e información en los países de la región de LAC, y de aprovechar en la máxima medida el proceso del ALCA.

La CT no eliminará el contenido político de las compras públicas, pero puede ayudar a darle mayor transparencia frente a los extranjeros y también a los nacionales. Una exitosa labor encaminada a liberalizar esas actividades requiere transparencia, y es allí que la CT puede cumplir un papel importante.