19 de Enero de 2018
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Colección: Tendencias para un futuro común
Autor: Sidney Weintraub
Título: Necesidades de Cooperación Técnica para las Negociaciones Comerciales Hemisféricas

IV. Necesidades globales de negociación

En su reunión de Georgetown, Guyana, los días 13 y 14 de febrero de 1997, el Grupo de Trabajo sobre Economías más pequeñas (GTEMP) identificó las necesidades de asistencia técnica en el proceso del ALCA, tal como entonces se concebía. El documento es útil porque establece esas necesidades país por país. Varios objetivos globales de CT (distintos de las necesidades específicas de negociación) aparecen una y otra vez en las listas de aspiraciones de los países. Entre ellos figura la capacitación de funcionarios para realizar las siguientes tareas:
  • Reforma del servicio aduanero.
  • Revisión de la estructura arancelaria.
  • Fortalecimiento de la promoción de exportaciones y simplificación de los procedimientos de exportación.
  • Elaboración o mejoramiento de sistemas de información computarizados.
Las que anteceden son necesidades básicas para las negociaciones comerciales y para su aplicación continua. No siempre es fácil realizarlas, pues existen grupos de intereses arraigados en los servicios aduaneros que se muestran reacios a modificar hábitos antiguos. Reorganizar la estructura arancelaria no constituye una tarea exclusivamente administrativa, sino una actividad importante en la esfera de la política comercial. Una estructura de tasas arancelarias menos dispersa o una reducción radical de los aranceles en el contexto de negociaciones comerciales puede influir desfavorablemente sobre muchos intereses poderosos, aun cuando beneficie a otros.

Esas recomendaciones reflejan el hecho de que en las economías más pequeñas se comprende que sus necesidades de CT más urgentes suelen tener que ver con la creación de instituciones. Los servicios aduaneros no son las únicas instituciones que pueden requerir reformas; de hecho, los contratos para operaciones aduaneras pueden otorgarse a compañías privadas, como sucede en muchos países de economías más pequeñas.  El personal de los Ministerios de Comercio Exterior, que en general se ocupa de las negociaciones comerciales y de mantenerse al tanto de los resultados consiguientes, necesita capacitación. Lo mismo sucede con los funcionarios de otros organismos que toman parte en actividades integrantes de negociaciones comerciales modernas que abarcan campos tales como la inversión, las medidas antimonopolísticas, sectores complicados, como el de las telecomunicaciones y el de la tecnología de la información, resolución de controversias y redacción de normas regulatorias, de adquisiciones públicas, etc.

Este listado hace evidente que las necesidades institucionales de CT pueden ser sumamente vitales para facilitar la coordinación entre los numerosos organismos públicos que deben participar en la negociación comercial y luego en el cumplimiento de las obligaciones asumidas. En las conversaciones mantenidas en preparación de este informe, los entrevistados manifestaron repetidamente que esa falta de coordinación interinstitucional constituye quizá la debilidad mayor, en muchos países, a los efectos de la realización de negociaciones comerciales. Este inconveniente puede afectar a los países con economías grandes, al igual que a los de economías pequeñas.

Además de las necesidades institucionales, resulta evidentemente de la documentación examinada para este informe, aunada a las entrevistas realizadas, que sin CT en muchos países del Hemisferio no se puede cumplir un conjunto de requisitos previos a la negociación. Las siguientes son algunas de las necesidades específicas sobresalientes:
  • Los países deben establecer sus prioridades de negociación tomando como base su acervo nacional de recursos y sus posibilidades de exportación.
  • Las economías pequeñas tienen recursos humanos limitados y escaso poder de negociación, por lo cual deben distinguir entre los temas en que han de concentrarse y otros que no requieren mucha atención porque sus resultados poco influyen sobre sus economías.
  • Los negociadores deben conocer en cierto detalle las obligaciones que ya han asumido en negociaciones anteriores, bilateralmente, subregionalmente o en el marco de la OMC.
  • Tomando como base el análisis que antecede, y antes de asumir nuevas obligaciones  los negociadores deben establecer si están cumpliendo las obligaciones existentes.
El cumplimiento de esta breve lista de necesidades previas a las negociaciones comprende una considerable introspección en los países, porque supone hacer frente a problemas políticos, económicos y jurídicos internos. Este imperativo se manifestará más claramente al examinar ámbitos específicos de negociación: A quiénes benefician las prioridades seleccionadas; qué monopolios internos pueden existir que impidan el cumplimiento de obligaciones anteriores o la aceptación de nuevas obligaciones; qué leyes y reglamentos habrían que alterar, y qué probabilidad existe de que esos cambios se efectúen; quiénes se verían perjudicados al reducirse la protección arancelaria.

Un consultor independiente de la OEA está recopilando información sobre la actual oferta de CT para las negociaciones comerciales y la determinación de la política comercial, pero un examen preliminar realizado para este estudio muestra que existen oportunidades para cumplir muchas de las necesidades de capacitación aquí examinadas. Lo que resulta menos claro es establecer si la profundidad de la labor de capacitación actual es adecuada, o si todas las oportunidades son adecuadamente publicitadas o coordinadas. La creación de políticas y la determinación de los límites de política interna son asuntos que los países mismos son los encargados de decidir, pero es posible proporcionar asistencia para establecer técnicas que permitan adoptar esas decisiones en forma más profesional. La OMC mantiene una gama de seminarios, talleres, misiones técnicas, explicaciones, asistencia jurídica y CT en ámbitos específicos y en general en esferas de políticas. En gran medida también existe financiamiento para esta CT.

La UNCTAD ofrece CT a funcionarios de países en desarrollo para analizar opciones de políticas y formular y aplicar decisiones de política comercial.  UNCTAD también proporciona información sobre las políticas comerciales de los países industriales y sobre su influencia sobre los países en desarrollo. La UNCTAD está dispuesta a proporcionar asistencia para la adaptación de leyes e instituciones de comercio exterior a los efectos del cumplimiento de obligaciones internacionales. También para estas necesidades en general se dispone de financiamiento.

La Unidad de Comercio de la OEA, conjuntamente con la División de Cooperación y Asistencia Técnica de la OMC y el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown, ofrece un programa de capacitación avanzada de dos semanas de duración para funcionarios públicos, en español e inglés. Los programas sucesivos tendrán lugar en junio y julio de 1999. Los cursos abarcan principios y temas actuales de negociaciones comerciales mundiales en la OMC y en el Hemisferio, y además dedican atención específica a los temas referentes a los ámbitos de negociación independientes del proceso del ALCA. Los cursos están dirigidos a personas de todos los Estados miembros de la OEA que sean funcionarios públicos o funcionarios de instituciones regionales con competencia en materia comercial, aunque se da preferencia a los candidatos provenientes de países con economías más pequeñas. Este programa de capacitación, que es una combinación del segundo y el tercero de los temas del marco arriba expuestos; abarca algunas necesidades globalesde negociación, pero de ninguna manera todasa

Se mencionan estas tres fuentes institucionales de CT, pero hay muchas otras. Muchos países industriales proporcionan este tipo de asistencia previa a las negociaciones. En las entrevistas realizadas antes de la preparación de este informe se mencionaron casos en que funcionarios de los países en desarrollo no conocían las oportunidades de obtención de CT ni la manera de obtener el financimiento ofrecido. Estos problemas deberían reducirse a medida que se realice y actualice el inventario de la oferta de CT.

La necesidad de CT anterior a las negociaciones que más a menudo mencionan los funcionarios de los países con economías pequeñas que poseen escasa experiencia en materia de negociaciones comerciales consiste en la propia capacitación en negociaciones. Esto sucede especialmente en el caso de los funcionarios con escasa experiencia práctica en negociaciones que abarcan una gama tan amplia como las del ALCA. Los negociadores pueden ser capacitados dentro de ciertos límites, y esa capacitación puede y debe ofrecerse, pero la experiencia es, ciertamente, el mejor maestro. Como ya se señaló, muchos funcionarios de la región que poseían poca experiencia en negociaciones comerciales antes de que comenzara el proceso del ALCA han aprendido mucho a través del propio proceso. Gran parte de la CT tendrá que referirse a aspectos específicos de los grupos de negociaciones del ALCA, y la mejor manera de proporcionarla podría ser a expertos o técnicos que asesoren a los negociadores.

Lo que más se necesita en la etapa actual del ALCA es la identificación de esas necesidades técnicas. Las mismas no serán idénticas para todos los participantes, sino que dependerán de la definición que haga cada país de sus propias prioridades. En gran medida, se tratará de un autoaprendizaje, pero también se necesitará CT; los negociadores no experimentados y sus contrapartes técnicos pueden obtener una idea razonable de lo que deben aprender examinando las modalidades de acuerdos subregionales existentes, como el TLCAN y el MERCOSUR. El ALCA no será una copia fiel de esos acuerdos, pero estos son modelos adecuados del contenido de las negociaciones.