17 de Julio de 2018
Portal Educativo de las Américas
  Idioma:
 Imprima esta Página  Envie esta Página por Correo  Califique esta Página  Agregar a mis Contenidos  Página Principal 
¿Nuevo Usuario? - ¿Olvidó su Clave? - Usuario Registrado:     

Búsqueda



Colección:
Revista Interamericana de Bibliografía (RIB)
Número: 2
Título: 1998

NOTAS

1. Vargas Llosa explica que los “demonios” consisten en: “hechos, personas, sueños, mitos, cuya presencia o cuya ausencia, cuya vida o cuya muerte lo enemistaron con la realidad, se grabaron con fuego en su memoria y atormentaron su espíritu, se convirtieron en los materiales de su empresa de reedificación de la realidad, y a los que tratará simultáneamente de recuperar y exorcizar, con las palabras y la fantasía, en el ejercicio de esa vocación que nació y se nutre de ellos, en esas ficciones en las que ellos, disfrazados o idénticos, omnipresentes o secretos, aparecen y reaparecen una y otra vez, convertidos en ‘temas’” (GMHD 87).
2. Referencias a la recurrencia de Lituma se pueden encontrar en tales obras como: José Miguel Oviedo, Mario Vargas Llosa: La invención de una realidad (Barcelona: Editorial Seix Barral, 1982); R. A. Kerr, Mario Vargas Llosa: Critical Essays on Characterization (Maryland: Scripta Humanistica, 1990); J.J. Armas Marcelo, Vargas Llosa: El vicio de escribir (Madrid: Ediciones Temas de Hoy, 1991); Arnold M. Penuel, “Intertextuality and the Theme of Violence in Vargas Llosa’s Lituma en los Andes”, Revista Hispánicos XXIX. 3 (1995): 441- 460.
3. El quehacer crítico de Vargas Llosa remonta a los años 50 en los que Vargas Llosa fue corresponsal para varias revistas y periódicos limeños. Sin embargo, no es hasta la década de los 70 en que esta labor toma un lugar importante y reconocido en su propia producción literaria. Esto ocurre con la publicación de sus dos ensayos críticos principales, García Márquez: Historia de un deicidio (1971), y La orgía perpetua: Flaubert y “Madame Bovary” (1975). Desde entonces, Vargas Llosa ha recogido muchos de sus artículos literarios y periodísticos en Entre Sartre y Camus (1981), y después en los tres volúmenes de su colección Contra viento y marea (1983, 1990), y La verdad de las mentiras (1990).
4. El “dato escondido”, según Vargas Llosa, “consiste en narrar por omisión o mediante omisiones significativas, en silenciar temporal o definitivamente ciertos datos de la historia para dar más relieve o fuerza narrativa a esos mismos datos que han sido momentánea o totalmente suprimidos” (GMHD 279). A través del uso de esta técnica se crea un vacío lleno de misterio y se pone en movimiento la imaginación y participación del lector para que éste complete lo que no se ha dicho.