25 de Septiembre de 2018
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Colección:
Revista Interamericana de Bibliografía (RIB)
Número: 1
Título: 1998

Enrique ZULETA ALVAREZ. Pedro Henríquez Ureña y su tiempo. Vida de un hispanoamericano universal. Buenos Aires: Catálogos, 1997. 446 p.

La vida de Pedro Henríquez Ureña fue un peregrinar por América, dejando en cada una de las estaciones recorridas prueba de su disciplinado estudio, de su acción cultural, su enseñanza, su magisterio y su creación intelectual. Su obra, la obra de uno de los más agudos intérpretes de la cultura hispanoamericana, se fue gestando a lo largo de ese recorrido. Etapas fueron su Santo Domingo natal, Cuba, Estados Unidos, México y Argentina, sin olvidar España. México y Argentina constituyeron los momentos más extendidos y fecundos, y en la cultura de ambos países dejó su marca. En México estuvo dos veces, primero animando la renovación cultural que coincide temporalmente con los comienzos de la Revolución mexicana, y luego llamado por Vasconcelos para acompañarlo en su histórica campaña educativa. A la Argentina corresponden los años de madurez, y tal vez los más logrados frutos, hasta que, imprevistamente, su corazón fatigado dejó de acompañarlo.

La obra de Henríquez Ureña puede examinarse, naturalmente, dividida según los un tanto artificiales pero inevitables compartimentos disciplinarios que abarcó: lingüística, crítica literaria, pensamiento filosófico, historia de la cultura, americanística, historia de las ideas. O puede verse biográficamente, gestándose a lo largo de la vida. Si este segundo enfoque no permite el detalle de los estudios parciales, tiene la virtud de entrelazar, con más vitalidad, la trayectoria biográfica y los productos con los que esa vida fue sembrando y fertilizando el camino. El libro que comentamos, fruto de muchos años de fidelidad al tema y resultado de considerables esfuerzos (en especial los que nadie advierte en la lectura pero son necesarios para superar las dificultades que presenta la investigación en nuestros países), relata precisamente esa trayectoria orgánica de vida y obra, en forma integral, animada y sobre todo bien documentada. Tiene la necesaria dosis de amor al tema, sin el cual es difícil sobrepasar el seco registro erudito, pero no cae en ningún exceso hagiográfico. En cuanto a su factura, quienquiera que aun ligeramente se haya asomado a la enorme suma de páginas de Henríquez Ureña y a la no menor de documentos, cartas, testimonios y bibliografía sobre él, apreciará debidamente lo que está detrás de esta fluida narrativa.

El manuscrito de este libro, en una etapa anterior de su elaboración, obtuvo mención honorífica en un concurso organizado por la Organización de los Estados Americanos con motivo del centenario del nacimiento de Pedro Henríquez Ureña. Tras años de enriquecerlo y después de otras contribuciones del autor al asunto, tiene ahora feliz publicación. Ya es ingente, e imposible de mostrar en resumen, el amplio material que el texto contiene para mostrar lo que produjo la inteligencia, la dedicación y la acción de Henríquez Ureña; pero además esa exposición se acompaña del conjunto de apreciaciones que la significación del maestro dominicano inspiró, expuestas al hilo de la historia que se narra y en un ensayo bibliográfico presentado demasiado modestamente como Apéndice. Naturalmente, la propia visión del autor también está presente. Lo está en las Conclusiones, donde Henríquez Ureña es visto según su relación con cuatro “ideales”: el clásico, el hispánico (éste quizás el más cercano al autor, sin significar con esto que los otros no lo sean también), el americano y el utópico. Y asimismo a lo largo del libro, como, por ejemplo, en las palabras que dedica a Las corrientes literarias en la América hispánica y los juicios que originó.

No es difícil recomendar este libro como la mejor vía de acceso conocida para comenzar el viaje hacia el conocimiento del maestro dominicano. Aspectos parciales de este cuadro se han estudiado en detalle y se seguirán estudiando, y algunos son tratados o tocados aquí; pero la principal virtud del texto reside en la visión de conjunto —totalizadora pero no esquemática, enciclopédica pero con alma— de la vida, la obra y el lugar de Pedro Henríquez Ureña en la cultura hispanoamericana. O en otras palabras, en su condición de seria y bien elaborada introducción a uno de nuestros más grandes clásicos.

Potomac, Maryland, USA                                                                                                       JUAN CARLOS TORCHIA ESTRADA