21 de Enero de 2018
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Colección:
Revista Interamericana de Bibliografía (RIB)
Número: 1
Título: 1998

NOTAS

1. Por otro lado, de las cartas de Cambaceres, afortunadamente, tenemos noticia a través de la edición que hizo el profesor francés Claude Cymerman, publicadas en Buenos Aires en 1971, aunque con poco éxito, puesto que la mayoría de los críticos siguen repitiendo los mismos errores (fecha y lugar de la muerte de Cambaceres, su matrimonio etc.; cf. Gnutzmann 1993, 11 y 13) Por suerte, C. Cymerman acaba de recopilar los diez ensayos, publicados casi todos ellos en diversas revistas (1993).
2. Para la cronología del naturalismo europeo, véase Y. Chevrel 1982, 1986.
3.  En nuestro siglo, Georg Lukács repite la acusación a Zola como “progresista pero burgués” (1967). Críticas aún más graves le dirigen André Marc Vial y Jean Fréville; Vial le acusa, entre otras cosas, de “conjurar el movimiento socialista y sus efectos como una amenaza temible” (1975, 101) y Fréville ataca a Zola diciendo que se encerró en su clase y no comprendió los fenómenos económicos y sociales (1952).
4. Según T. Frugoni, Lugones defiende su cuento “Un beso matinal” de la acusación de “prostituir” el arte, aunque su crítica habla de un artículo. Si se hubiera referido a su relato, hoy día la acusación resultaría exagerada, puesto que simplemente alude a “cuatro noches tremendas”, dedicadas a vino, mujeres y comidas; a lo sumo los “morbidos brazos” podrían chocar en un cuento en el que el beso del título se refiere al... casto de la madre.
Los artículos que se citan a continuación fueron recopilados por T. Frugoni (1966): de B. Lugones, “Carta literaria”; de Tamini, “El naturalismo”; de Goyena, “Potpourri”; de Cané, “Los libros de Eugenio Cambaceres”; el anónimo “Nana” y el de “A. L.”, “Naturalismo y Romanticismo”. M. T. Podestá muestra en su novela Irresponsable la profunda impresión que causó la lecture de La Taberna en el protagonista principal.
5. Nana salió a la venta en París en Marzo del mismo año.
6. Otro de los periódicos, El Nacional, haciendo gala de su buen gusto, interviene el 15 del mismo mes en la polémica pregonando su “pureza”; afirma que, a pesar de haber recibido los primeros ejemplares de la novela, desistió de publicarla “por respeto a la moral” y porque “es un libro indecente”. Dos años más tarde revive la batalla con el proyecto de una representación teatral de Nana, proyecto rechazado, entre otros, por Lucio V. López, autor de La gran aldea. Sin embargo, El Diario (13/14-4-1882) llama a las cosas por su nombre: se trata de “una mojigatería que no se comprende después que en Buenos Aires se han vendido 6 u 8.000 ejemplares del libro”. El 1 de enero de 1883 el mismo periódico anuncia que por fin “triunfaron los zolistas”, puesto que se representó Nana en un teatro de la ciudad. En realidad el triunfo fue a medias, ya que se desterró el espectáculo a Flores, entonces un suburbio de la capital (Cymerman 1993, 130).
7. Todos los datos acerca de “Schopenhauer en Francia” están tomados del libro de R. P. Colin, 1979. Los originales en alemán son muy anteriores, por ejemplo, El mundo como voluntad y representación data de 1819 y una segunda versión ampliada, de 1844. Pero, incluso en Alemania, sus obras no se impusieron hasta la segunda mitad del siglo. La primera traducción española de El mundo... es de 1902. Según Juvenilia de Miguel Cané, habría que pensar que el francés Amedée Jacques, profesor del Colegio Nacional de Buenos Aires, muerto en 1865, ya habría dado a conocer a Schopenhauer en los años sesenta (Juvenilia, cpt.VII).
8. Ya el 1 de abril de 1880, con ocasión de la poesía Ráfagas de Guido Spano, García Mérou se había indignado en La Nación contra la juventud que lee Nana “o cualquier otro monstruoso engendro de una literatura corrompida y fetal... de un arte enfermizo y caduco” (en Pagés Larraya 1994, 66).
9. La primera edición de Potpourri fue anónima; puesto que Goyena habla de una futura segunda edición habrá que pensar que conocía la autoría de la obra, a no ser que se trate de una mera presunción. En ningún momento, sin embargo, menciona su nombre en el artículo.
10. Este artículo se cita según la recopilación de T. Frugoni 1966, 72 y 71. Un año antes, Cané envió una reseña de Música sentimental desde Viena al mismo diario (30-9-1884) en la que aparece la famosa frase de un capricho de patricio que hace tapizar sus letrinas con telas de Persia (en Cymerman 1993, 73). Puesto que los juicios se repiten en la crítica posterior me centraré en ésta.
11. En C. Cymerman 1993, 48. La carta comienza con un cariñoso elogio del libro En viaje de Cané y se transforma en una exposión teórica que en realidad es una recomendación al receptor.
12. En julio de 1886, Argerich toma la publicación de L’oeuvre de Zola como pretexto para una nueva defensa del autor contra las estereotipadas acusaciones de una literatura pesimista, pornográfica y simplona en las tramas. Insiste en que “La novela naturalista propende a escribir la historia social de los pueblos y a reflejar las costumbres de éstos” (1886, 142s.). Sigo en las citas la ortografía original de Argerich.
13.  H. Vezzetti explica cómo las ideas de herencia se cambiaron por las de transformación bajo la influencia del tratado (1857) de Benedict August Morel (H. Vezzetti 1985, 155); también el filósofo Alejandro Korn subraya en su tesis doctoral Locura y crimen (1883), terminada un año después de la conferencia de Argerich, que los rasgos heredados suelen diferir: “un gotoso engendra hijos asmáticos, un epiléptico hijos imbéciles” (id., p.l44).
14. Germinal apareció como folletín en Gil Blas a finales de 1884 y se publicó en marzo de 1885 en forma de libro; la reseña de Céard apareció en Sud-América los días 16, 17 y 18 de abril de 1885; fue desconocida en Francia hasta hace poco. No consta el nombre del traductor de las notas de Céard, pero habrá que pensar que lo fue el entonces director del periódico, Paul Groussac. En realidad ya el día 31 de marzo se publicó una reseña anónima de Germinal, menos favorable que la de Céard. Es probable que el autor de la reseña fuera igualmente Groussac; considera la novela un “libro cansado y tedioso”; su “procedimiento es uniforme, mecánico, de una monotonía desesperante”; sus obras están hechas “por tarea, a tantos decímetros cuadrados por día; su autor pertenece al arte, más como artesano que como artista”; en Germinal cuenta “la historia del minero por cuadros sucesivos - algo parecido a los melodramas ejemplares... Aquello es voluntariamente trillado y banal como una acera”; en fin, describe “por acumulación, sin cuidado alguno del gusto o del cansancio del rector. Es la misma lengua maciza y coloreada, sin novedad ni raspo saliente, pero robusta como una matrona flamenca”.
15. Quesada 1884. Existe otro estudio muy interesante que no entra en este trabajo por la nacionalidad uruguaya del autor y por su tardía fecha, Las tres catedrales del naturalismo de Víctor Pérez Petit, dedicado a los Goncourt, Zola y Daudet, escrito entre 1897 y 1902, en Obras completas, vol.V. Kontevideo. Claudio García y Cía. 1943.