20 de Julio de 2018
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Revista Interamericana de Bibliografía (RIB)
Número: 1-4
Título: 1997
Sección: Reseñas Criticas / Critical Reviews

Irena R. MAKARKI, General Editor and Compiler. Encyclopedia of Contemporary Literary Theory: Approaches, Scholars, Terms. Toronto: University of Toronto Press, 1994. xiv, 55 p.

Los diccionarios y enciclopedias relacionados con la teoría de la literatura, y con mayor amplitud con todo el campo de los estudios literarios, ocupan un lugar especial en las bibliotecas de quienes se dedican a estas disciplinas. Claro está que muchas veces, bajo nombres más o menos similares, aparecen libros de referencia de tipos distintos.

Por una parte, la dificultad de dominar una terminología que vive y va variando a lo largo del tiempo obliga a usar diccionarios cuyo objetivo principal es darnos rápidamente el significado de los vocablos técnicos de la disciplina: así ocurre con las obras de Lázaro Carreter (1968), Cudon (1987) y Fowler (1987). Estos libros son útiles para una primera aproximación al tema o para verificar que nuestra comprensión de un determinado vocablo es la correcta.

Un lugar distinto ocupan aquellos libros que, aunque ocasionalmente se llamen diccionarios, son en verdad enciclopedias compactas, muchas veces de notable calidad en cuanto a la condensación de los materiales incluidos. En español teníamos ya desde hace un buen número de años un libro central en ese sentido, a saber Ducrot y Tororov 1974, ejemplarmente traducido por Enrique Pezzoni. Cerca de él colocaríamos, en el hipotético anaquel de los libros de este tipo, el brillante y escueto de Prince (1989) sobre narratología, el de Greimas Courtés (1982), de orientación semiótica, y el que Angelo Marchese publicó originariamente en italiano, y cuya traducción al español por Joaquín Forradellas es una verdadera reelaboración (Marchese y Forradellas 1989): libro amplio y útil, este último, en el espectro de los temas tratados.

Por último, debemos mencinar las grandes obras enciclopédicas (grandes aunque aparezcan en un solo volumen, que puede llegar hasta cerca de un millar de páginas), como son las ya clásica de Preminger (1974), la más reciente de Groden y Kreiswirth (1994), y la que ahora comentamos (Makaryk 1994). En estos casos cada artículo es una pequeña (y a veces no tan pequeña) monografía, por lo general confiada a un especialista en ese tema concreto, dotada de adecuadas referencias bibliográficas. La utilidad de las obras de este tipo es máxima, y acceder a ellas (como, en otro orden de cosas, consultar la Britannica o la Brockhaus) es entrar de lleno en la disciplina, de la mano de un instrumento confiable. Así por ejemplo, en la obra de referencia que es motivo e esta reseña, leer los artículos sobre Benedetto Croce o Paul de Man, sobre Helene Cixous o Simone de Beauvoir (debidos, respectivamente, a Francesco Loriggio, Dan Latimer, Barbara Godard y Kristin Brady) es contar con sucintas presentaciones a cada una de las personalidades estudiadas, realizadas en un alto nivel de competencia profesional.

En el mundo académico hispanoamericano y en general hispánico, no existe el mismo hábito de consulta de obras de referencia que caracteriza al mundo anglosajón y germánico; inclusive es frecuente que las bibliotecas no se encuentres adecuadamente dotadas en este orden de cosas. Es lástima que así sea, pues las buenas obras de referencia pueden desempeñar un papel fundamental en la vida del investigador, estableciendo un primer panorama o bosquejo que permite determinar lo ya conocido (lo con-sabido) y, por oposición, las zonas necesitadas de mayor profundización.

Por eso destacamos la aparición de obras de este tipo. La enciclopedia de teoría literaria contemporánea que comentamos es una obra sumamente valiosa, que ocupará un lugar por derecho propio en las bibliotecas universitarias, así como en las bibliotecas personales de quienes tengan un interés permanente en la materia tratada.

Por otra parte, las obras de similares características suelen entrar en competencia entre sí, de modo que es natural compararlas con otras del mismo tipo. En este caso, las comparaciones más pertinentes son las que pueden establecerse entre esta obra y la de Groden y Kreiswirth, aparecida más o menos al mismo tiempo.

La profesora Makaryk (catedrática en la Universidad de Ottawa) ha optado por un división del libro en los tres sectores indicados por el subtítulo: enfoques, especialistas y términos. Los autores de la otra enciclopedia, en cambio, ordenan el material en forma más práctica, en un sola secuencia alfabética. La decisión de Makaryk complica innecesariamente la tarea de quien consulta la obra, eliminando la simplicidad de un ordenamiento alfabético general. Además, impide que palabras naturalmente relacionadas, pero que pertenecen a órdenes distintos del conocimiento, aparezcan próximas o cintiguas. Por ejemplo, en Marchese y Forradellas 1989, junto a “Estructuralismo” aparece “Estructura” (en rigor, inmediatamente antes), y parece bastante lógico que así sea. En Makaryk, en cambio, en la sección Enfoques hay un largo artículo “Structuralism” (pp. 199-204), pero en la sección Términos no aparece ningún artículo “Estructura”; en cambio, inmediatamente después de “Structuralism”, el artículo general, aparece otro sobre “Structuralism, Polish” (pp. 204-208), casi de la misma extensión que el anterior. El estructuralismo polaco puede ser muy importante, pero en ese caso habría que dedicar artículos similares o tras escuelas nacionales, lo cual no es el caso.

La cuestión de las nacionalidades merece un comentario aparte. Salvo un caso como el ya citado (estructuralismo polaco) hay poca atención al desarrollo de la teoría literaria en países específicos (por ejemplo, Gran Bretaña, por citar sólo uno). Contrasta esto con el libro de Groden y Kreiswirth, en el cual aparecen artículos sobre la teoría y la crítica en el contexto africano, afroamericano, estadunidense, australiano, británico, canadiense (¡ausente este último en una obra escrita en Ottawa y publicada en Toronto!), caribeño, chino, francés, etc. Creemos que los panoramas nacionales están más que justificados en una obra de referencia como ésta: si se trata de países con cuyo movimiento cultural estamos familiarizados, como Francia, un artículo al respecto reduciría a un panorama ajustado y útil nuestro conocimiento, a veces fragmentario; si se trata de un país o zona del mundo del que sabemos menos, como China, lo que nos diga el diccionario nos serviria, al menos, para adquirir un conocimiento esquemático y provisional.

Ya se ve, entonces, que la compilación de una obra de este tipo dista mucho de ser simple. La tarea presenta muchos riesgos, de los cuales no es el menor el dejar traslucir las limitaciones culturales, o la incapacidad de salir de una cierta insularidad mental, del compilador.

A pesar de estos reparos, insistimos en considerar valioso este libro de referencia, especialmente en lo que se refiere a su sección central, “Scholars”, que merece leerse por el interés intrínseco de los artículos, como una colección de biografías académicas de los hombres y mujeres fundamentales en la teoría literaria contemporánea.

Universidad Nacional de Tucumán                                                                                                              DAVID LAGMANOVICH
Argentina