9 de Diciembre de 2018
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Revista Interamericana de Bibliografía (RIB)
Número: 1-4
Título: 1997
Sección: Rescate Bibliográfico/ Bibliographic Treasure

GENEALOGÍA DE UN MITO IMPOSIBLE: LA “CAUTIVA” DE LEOPOLDO LUGONES


ALEJANDRA LAERA
Universidad de Buenos Aires
Buenos Aires, Argentina

1898. En la redacción del diario oficialista Tribuna Leopoldo Lugones conoce a Julio Argentino Roca. El encuentro del intelectual con el político es paradigmático: marca el inicio de un vínculo fuerte que se expresa en tonos de simpatía y de admiración, en el apoyo al programa presidencial, en su actividad como funcionario público, en la letra oficial de los ensayos por encargo o en la verborragia de los discursos escritos para la candidatura roquista de Quintana en 1904. Pero, al mismo tiempo, desvía los objetivos socio-anarquistas del escritor, facilitando el pasaje de la política opositora de los márgenes —proclamada desde el periódico La Montaña— hacia un trabajo intelectual que se quiere integrado a la esfera de poder y que culmina en la década del 30. Rubén Darío ya lo había sugerido con complacencia: “Hoy he visto casualmente que las serpentinas rojas que quedaron en las calles desde el último carnaval, están completamente blancas.”1

“Lokomá” es el primer producto del encuentro. El dato de que sea el general Roca quien le transmite a Lugones la noticia que origina el texto se hace relevante, porque lo convierte no sólo en factotum del destino de la india sino también de una zona de la prosa de Lugones. El gesto representa, además, la flexión que hace como raro para constituirse en un intelectual integrado, flexión política y estética, dada la diversidad de géneros de los que se hace cargo (poesía, periodismo, ensayo, ficción) y su doble aprovechamiento para la carrera oficial y la literaria. En ese sentido, Lugones empareja fuerzas: su eficacia poética le permite seducir al poder, al mismo tiempo que la escritura por encargo oficial redunda estratégicamente en su imagen como intelectual.