22 de Junio de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (134-135) I,II
Año: 2000

1. ¿De su artículo Negocio Insalubre, se deduce que la salud no se mejora construyendo hospitales. Podríamos proyectar sus palabras al área de Educación y concluir que la misma no se mejora construyendo escuelas?

Desde siempre tengo conciencia y he criticado lo que denomino la civilización del cemento en la que los logros de los hombres públicos se juzgan en relación con la cantidad del cemento que han acumulado en alguna parte. Quizá el éxito empresario en Internet generalice un pensamiento más abstracto. Es monótonamente habitual en nuestro país que una vez terminadas las grandes obras no alcancen los recursos para equipamiento, mantenimiento y mucho menos para el recurso humano. Un ejemplo evidente es nuestra Biblioteca Nacional, construida en la zona más cara de Buenos Aires a un costo superior a 300 millones de dólares, adolece de todos los defectos de personal y equipamiento que se puedan imaginar. En el punto culminante de la corrupción en la Argentina con varios jueces prófugos, algunos detenidos y otros sospechados se planeó construir la Ciudad Judicial a un costo inicial de 1000 millones de dólares. Parece creerse que mágicamente los edificios nuevos resultan en mejor Medicina, Justicia, Educación, etc. Es frecuente en nuestro país que los políticos se enorgullezcan de edificios hospitalarios recién construidos que estereotipadamente reproducen los mismos defectos que los antiguos: funcionamiento breve con reproducción de costosos equipos que funcionan algunas horas, siempre de mañana. Una vez inaugurada la construcción a nadie parece interesarle lo que se haga en su interior. En cualquier actividad lo más importante no es el edificio que la alberga sino las ideas y actividad de quienes la desarrollan.En nuestra América resolver la crisis educativa requiere que maestros más capaces enseñen a sus educandos a pensar y dediquen mayor tiempo y energías a su tarea No se trata de cargar de datos a los estudiantes sino de trasmitirles el método para entender y resolver los problemas que enfrentarán mañana y serán distintos de los de hoy. Además del cambio de actitud se necesita retribución y organización adecuada soslayando las necesidades políticas. En resumen lo que interesa no es la cáscara sino el contenido. Por supuesto que habrá que construir escuelas donde la distancia impida que el alumno llegue. Lo mismo que en el caso del hospital es mejor llevar al enfermo o al alumno a un hospital o escuela con organización y experiencia adecuadas que promover la proliferación (tan favorita y promotora de votos para los políticos) de hospitales o escuelas sin los requisitos básicos indispensables.