20 de Enero de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (132-133) I,II
Año: 1999

Factores determinantes del aprendizaje

Ya que la repetición y la deserción  —temporal y eventualmente definitiva—  dependen, en gran medida, de la baja calidad de la educación impartida, es importante conocer los factores que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Si se eleva la calidad de los aprendizajes y los logros académicos de los alumnos, será posible disminuir, y quizás eliminar, la repetición y la deserción en Chile. Para ello es necesario atender los problemas que se presentan (i) en el alumno y su familia; (ii) en la sala de clases y las metodologías que utilizan los profesores; (iii) en la escuela y, finalmente, (iv) en el sistema educacional. A continuación se analiza cada uno de ellos:

Características del alumno y su familia

El sistema de educación pública atiende a niños de todos los sectores del país. Los niños provenientes de las familias más desfavorecidas se ven en desventaja para aprender, pues la menor estimulación temprana (especialmente en los tres primeros años de vida), la mala alimentación, la falta de apoyo familiar, la falta de recursos en el hogar y el nivel de cultura de los padres influye en su proceso de aprendizaje (Gajardo y de Andraca 1988, Fausto y Cervini 1992, UNESCO 1996). Muchos de estos alumnos tienden a repetir (dados los problemas de deserción temporal comentadas más arriba). Los niños de zonas deprimidas (rurales y urbano-marginales) se ven afectados por diferentes combinaciones de estos elementos, por lo que en las escuelas se forman cursos muy heterogéneos y difíciles de atender con los métodos pedagógicos frontales que los profesores suelen utilizar (Edwards 1996, Schiefelbein y Schiefelbein 1998). En Uruguay se constató en 1987 que aunque la tasa de repetición nacional era de 12%, el rango para las 40 escuelas que atendían alumnos de nivel socioeconómico bajo era de 30 a 40% en el primer grado (ANEP 1989). Conviene recordar que si bien se sabe que la capacidad de aprender está directamente relacionada con la nutrición y el estado de salud del alumno (Pollit 1990; Lockheed y Verspoor 1991), no se ha podido establecer el grado en que los programas de alimentación ofrecidos en las escuelas mejoran la calidad del aprendizaje (Pollit 1990; Pollit et al. 1989; Schiefelbein y Clavel 1983). Los chilenas de 18 años miden hoy once centímetros más que lo que medían hace 30 años (Mönckeberg 1998).