20 de Septiembre de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (132-133) I,II
Año: 1999

Primera relación

Representación obstaculizadora de escenario familiar de hogar deshecho con los problemas de aprendizaje referidos a: asistencia, hiperactividad, agresión, trastornos de socialización, a los cuales llamaremos problemas de aprendizaje del tipo 1 (ver cuadro 9)

Podemos hablar de una relación entre las dos variables consideradas. Se puede decir que la variable hogar deshecho permite explicar buena parte de los problemas de aprendizaje de los niños.

Pero—y como es de esperar—, el factor hogar deshecho no es el único que influye en este tipo de problemas de aprendizaje (si bien muestra que es un elemento clave). Los 13 casos que no presentan esta variable y sin embargo manifiestan estos problemas en el aprendizaje, se explicaron a través de la información relevada en los talleres: Problemas emocionales por cambios de domicilio, enfermedades de familiares vinculadas directamente al niño, accidentes y ausencia de vínculos sostenedores.

Hay otros casos que merecen ser analizados con mayor profundidad: hablamos de los 8 (ocho) casos que presentando hogar deshecho no reflejan esta problemática en los problemas de aprendizaje. Aquí es donde aparece la representación facilitadora que interviene en forma positiva sobre estos problemas: los vínculos sostenedores .Así como los problemas del escenario familiar son representaciones obstaculizadores del aprendizaje, los vínculos sostenedores son representaciones facilitadores del mismo.

Representaciones facilitadoras: Vínculos sostenedores

Del cruzamiento de los datos emergentes de los talleres, se relevó la representación facilitadora del proceso enseñanza aprendizaje denominada vínculos sostenedores entendiendo por éstas aquellas relaciones familiares que funcionaban como continente, apoyo o sostén de las problemáticas familiares. Ver cuadro 9, problemáticas familiares- vínculos sostenedores.

El cuadro 10 (Tabla Aprendizaje Tipo II) muestra que hay una alta correlación entre ambas variables. Más del 70% de los casos se ajusta a la relación positiva entre perversión y este tipo de problemática.

De los casi 30% restantes los 16 casos que no presentan perversión, pero sí tienen problemas de aprendizaje del tipo II se explicaron en base a los datos obtenidos en los talleres: Enfermedades de familiares vinculados directamente al niño, problemas económicos, discapacidad en algún miembro del grupo familiar que requiere grandes cuidados, Cambios en la situación laboral de los padres, choque sociocultural (desarraigo).

Los dos casos con perversión que no tienen problemas de aprendizaje tipo II poseían vínculos sostenedores que contuvieron y canalizaron la problemática familiar, observados en los datos proporcionados por los talleres.

La segunda etapa

Taller de interacción vivencial con padres, maestras y directoras de jardines de infantes.

Objeto de estudio del taller:

Etapa del episodio

Es la práctica educativa sobre hechos empíricos singulares, episodios, que permiten mostrar la realidad según sus representaciones sociales.

Este episodio remite a un eje diacrónico de la realidad es una escena dramática, significativa, planteada sobre un eje sincrónico.

El episodio se acepta tal cual se expresa sin emitir juicios de valor, se ayuda a la objetivación del hecho con preguntas, decisiones etc. qué sintió, qué pensó, cómo lo vivió ( subjetivación).

Etapa de la reconstrucción

El episodio se analiza e interpreta, implicando descentramiento de deseos y necesidades personales. Se centra en su significación, en su lógica interna, lo cual supone desentrañar el sentido y racionalidad que orientó al protagonista. Se explica luego el proceso diacrónico y sincrónico.

Desarrollo de los talleres

Se realizó con 29 madres de una escuela para ver las necesidades desde la familia donde vive el niño que asiste al jardín o escuela de nivel inicial. En otra escuela con 20 madres (Abuelas, madres y padres), las maestras, directora y vice-directora.

Mamá (Caso alumno14)

Mi hija está terrible en mi casa y aquí en el Jardín. Muy caprichosa, le pega al hermanito de 2 años. Y los otros días me robó dinero del monedero. Ya le quemaba las manos en el fuego de la cocina. Le dije que la próxima vez que haga eso, le pongo las manos en las llamas del fuego. Y mi hija de 9 años es un ángel, buenísima, y el bebé de dos años también. Pero ésta de 4 años es un diablo!

Contesta otra Mamá

Nunca tenés que decirle de que le vas a quemar las manos, es una criatura. Yo quedé huérfana a los l6 años y tuve que hacerme cargo de mis 8 hermanos, así que tuve que aprender a manejarlos.Y después me casé. Y con mis hijos nunca les levanto las manos, si los reto. Vas a tener que calmarte vos y tener más paciencia con tu hija.

Psicóloga

Si bien ya lo saben, podemos recordar que a los niños cuando les nace un hermanito/a y se sienten no queridos, dejados de lado, que perdieron algo muy vital, a veces tienen la sensación de que su identidad les fue robada, por lo que suelen sacar objetos valiosos de las carteras, billeteras, cajones, entre otros, a los seres que más quieren, dado que no lo pueden expresar en palabras, y esta vivencia es muy inconsciente.

Es un deseo que les viene desde que percibían a la mamá embarazada y hubieran querido meterse en la panza, como en una pieza, en un escondite, boquete, y sacarle el bebé, o en sus fantasías sus bebes, robárselos. Sintiendo mucha rabia y miedo.

Actúan sentimientos que ellos no pueden aún ponerlos en palabras, simbolizando de esa manera como en juegos el drama de carencia que sienten. Comprendiéndolos podremos ayudarlos a trabajar esas imaginaciones y recibirles las angustias, hablarlas, consustanciarnos de sus vivencias. Para ésto da resultado dramatizarlos con los muñecos, títeres, dibujos, historias-cuentos, que identifican situaciones que el niño está padeciendo en el natural crecimiento de la vida. Siempre crecer, independizarse de los primeros vínculos con mamá-papá es doloroso, hay que darles tiempo y lugar de hablarles de esas situaciones de la manera más simple que ellos se sientan comprendidos. Hablarles con el corazón.….Entonces el robo no es tal como un adulto lo vería. Hay que mirarlos desde los 4 años de una niña/o que le ha nacido un hermanito/a, quien es muy vivaracho, muy querido por la mamá y que a los dos años de vida seduce con la lengua. Y su otra hija que va al jardín también la necesita a usted. mamá y lo expresa reaccionando con peleas . En el fondo es una demanda de auxilio para reasegurarse ser mirada, ser querida, amada, etc.

Mamá (Caso alumno 16)

En nuestro hogar ocurrió una tragedia, a mi esposo le dio la corriente y murió. Estaba arreglando un cable, y mi hijo lo vio cuando se electrocutó. Tengo un hijo de 11 años, una nena de 8 años y él de 5 años.

El que viene al jardín es el más chico y es el que siempre habla de la muerte, y quería cambiarse el nombre (Matías), por que no le gusta llamarse así desde que murió el papá.

Psicóloga

Creo que el más chico expresa la angustia de todo el grupo familiar, porque los otros hermanos también sienten cada uno a su manera.Y Matías más directo, por su edad pequeña, puede hablar de sus miedos y angustias. El nos da el camino a seguir. Conversar y sacar afuera todo lo angustiante que acompaña toda situación de pérdida; (con más razón en este caso de la muerte del papá tan repentina y trágica). Escuchar y tolerar los sentimientos del niño expresados por: el llanto, las rabias, los miedos incluso el mutismo, el silencio; favorece que pueda ir reconstruyendo en su interior paulatinamente la imagen de un papá que sí tuvieron y ahora lo tienen en los recuerdos. Para los que profesan una fe religiosa poseen el don de la esperanza en una vida trascendente y ayuda para las pérdidas irreparables. Y otros rescatarán los recuerdos, lo bueno que dejó dentro de cada uno.

Esto hay que trabajarlo en familia, y seguir el mismo criterio en la escuela, por ejemplo cuando dibuja o se sincera con su señorita. Estar abiertos desde el corazón a escuchar lo que el niño pueda expresar y como lo pueda hacer.

Mamá (Caso alumno 18)

Nosotros hace poquito que nos hemos venido a vivir a esta provincia desde la Capital Federal. Mi esposo se quedó sin trabajo, y regresamos a la casa de mis suegros. Mi esposo cambió totalmente, se puso pollerudo con su madre y los vive retando a los niños, que están en casa ajena, que no hagan esto o aquello. A mi, me obliga que los trate de Ud. a mis suegros. Y mis hijos bajaron en el rendimiento de los aprendizajes. Viven llorando y desean volver a vivir en la Capital Federal. Y el que viene a Jardín está muy inquieto, ansioso. Siento que están como perdidos, nerviosos.

Psicóloga

Trabajamos lo que significa el cambio de domicilio, las migraciones de una provincia a otra. De un continente a otro. El sentimiento de pérdida es como el de muerte. Son como las raíces del árbol que se transplanta. No es rápido adaptarse al nuevo hábitat familiar, cultural, clima. etc. Y las diferentes conductas expresan la angustia inmensa de pérdida, de desasosiego, incrementando la ansiedad ante lo que se deja y por todos los nuevos vínculos a conocer y restablecer. Esto lleva tiempo. Al comprender estas vivencias ante circunstancias de cambios y duelo , nos permite asumir actitudes de tolerancia y continencia, en la medida que podamos, respecto a la conducta y aprendizaje del niño. Facilitando la expresión de sus sentimientos con libertad y confianza básica afectiva en los diferentes ámbitos familiar-escolar, brindada por los padres y docentes. Considerando que cada niño o persona posee tiempos diferentes de elaborar los sentimientos y los modos de conocer. Y ante los cambios que desestructuran y desorganizan, podemos dibujar un mapa, hacer una maqueta o jugar dramatizando etc. como modos de expresión y apropiación objetiva del recorrido de las distancias que separan y unen los lugares donde vivieron antes en relación al nuevo-actual, restructurando el sentimiento de identidad e integrando los diferentes vínculos afectivos reencontrados en un horizonte vital más amplio.