22 de Septiembre de 2018
Portal Educativo de las Américas
  Idioma:
 Imprima esta Página  Envie esta Página por Correo  Califique esta Página  Agregar a mis Contenidos  Página Principal 
¿Nuevo Usuario? - ¿Olvidó su Clave? - Usuario Registrado:     

Búsqueda



Colección:
La Educación
Número: (126-128) I,III
Año: 1997

MENTES CREATIVAS*

Una anatomía de la creatividad vista a través de las vidas de S. Freud, A. Einstein, P. Picasso, I. Stravinsky, T. S. Eliot, M. Graham y M. Gandhi

El estudio de la creatividad propuesto en este trabajo, se enfoca desde una estructura conceptual analítica interdisciplinar, con la muy seria decisión de reemplazar la arcaica pregunta ¿qué es la creatividad?, por otra cuestión más remozada y fecunda referida a ¿dónde está la creatividad?, promisorio interrogante tomado de Csikszentmihalyi, su inspirado colaborador (Gardner, 1994; 1995a).

En Mentes creativas Gardner propone, en primer lugar, ingresar en un mundo de encuentro virtual en el que habitaron entre 1885 y 1935 e interactuaron algunos de los hombres más reconocidos por el impacto y las proyecciones que tuvieron sus obras en la sociedad de la historia mundial reciente. El encuadre general configura un contexto común para la búsqueda de modelos que contribuyeran a revelar semejanzas y diferencias particulares en sus maneras de “ser” y de “proceder” como personalidades creativas destacadas.

En segundo lugar, se propone definir regularidades acerca de la naturaleza de la empresa creativa de gran envergadura, convencido de que la comprensión de las características de los avances logrados por individuos talentosos como los estudiados, permitirá descubrir los principios que gobiernan la actividad creativa humana en cualquier campo que fuere.

Por último, el autor destaca algunos de los aspectos relevantes de esas décadas brillantes denominadas modernidad, con la finalidad de entender no sólo los logros particulares de personas talentosas que vivieron en esa época, sino también, para mostrar la idiosincracia de los tiempos que modelaron a estos seres creativos y que, paradógicamente, a su vez ellos contribuyeron a definir.

El libro Mentes creativas está organizado en tres grandes secciones, subdivididas en capítulos que presentan con impecable claridad y precisión, su novedosa postura con respecto a la creatividad y a las cualidades de siete personas destacadamente creativas en áreas distintas del saber. El planteo de creatividad aparece como una continuidad en el desarrollo y consideración de la inteligencia en la estructura de la mente.

En la primera sección, el autor comenta cómo surge el interés por estudiar el fenómeno de la creatividad, convencido de que si la cognición humana es polifacética —diversas inteligencias—, también lo es la creatividad. Para entender los fenómenos creativos recurre nuevamente a la tríada conceptual propuesta por Csikszentmihalyi: individuo, campo y ámbito. Parte del individuo (con sus inclinaciones, capacidades o talentos y también con las producciones de cada sujeto); para ocuparse luego del campo (disciplina que supone reglas, estructuras y prácticas) en el que trabaja un individuo o grupo; y del ámbito (contexto sociocultural circundante como lo son los padres cuando se es niño; colegas y científicos, cuando mayor, etc.) que incluye a quienes juzgan la calidad de los nuevos trabajos realizados dentro del campo. Estos tres aspectos participan de un proceso interactivo constante, y en muchos casos de relación asincrónica, que determina la aceptación o el rechazo de las producciones de las personas que poseen algún tipo de talento especial en grado superlativo.

En la segunda sección, Gardner se introduce en el estudio de la vida de siete destacadas figuras de nuestro siglo, (en realidad más justamente de fines del siglo pasado y de la primera mitad de este siglo XX) las cuales han sido distinguidas socialmente como “creadoras”, ya sea por lo revolucionario de sus obras como por los aportes descollantes realizados dentro de la disciplina o campo en que prioritariamente desarrollaban sus actividades. Los creadores considerados son Sigmund Freud (para la psicología), Albert Einstein (dentro del campo de la física), Pablo Picasso (en pintura), Igor Stravinsky (música), Thomas Eliot (en literatura), Martha Graham (para la danza), y Mahatma Gandhi (en la política). Complementariamente, se puede señalar que cada uno de ellos se destacó por el predominio en su tipo específico y predominante de inteligencia, a saber: lingüístico-personal (intrapersonal), lógico-espacial (lógico-matemática), espacio-corporal (espacial) y personal, musical (inteligencia musical), lingüística (inteligencia lingüística), corporal-lingüística (cinestésico-corporal), personal-lingüística (interpersonal), respectivamente; como una clara forma de mostrar la continuidad mencionada entre los procesos inteligentes y los creativos.

En la tercera sección se refiere a aspectos característicos de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX que permitirán esclarecer cómo personas provenientes de culturas diferentes, de comunidades diversas y de medio ambientes variados, comenzaron a destacarse por sus obras revolucionarias, marcando rumbos diferentes en el estudio y en la realización de fenómenos específicamente humanos como la danza, la pintura, la música, la psicología, la física, las relaciones interpersonales y el conocimiento de uno mismo. A la luz de esos datos, el autor considera que el nivel de evolución alcanzado en las artes, los oficios y en los conocimientos científicos vigentes en el siglo XIX ya no eran aceptados como expresiones adecuadas, evidenciándose claramente una especie de saturación de los sistemas de referencias en cada campo particular. En este contexto coexistían, por un lado, instituciones decadentes y conocimientos en vías de extinción y por otro, impulsos originales e innovadores de individuos que se atrevieron a desafiar las convenciones y las prácticas imperantes en ese período histórico. Consecuentemente, y de modo más o menos explícito, se estaba incubando una crisis; a la sombra de la cual crecerían las nuevas respuestas de los creadores, en la línea de forjar nuevos criterios de acción que serían desarrollados posteriormente en este siglo XX.

Al analizar la vida y la manera de proceder de estos siete creadores, retoma las propuestas teóricas que sustenta su teoría de las inteligencias múltiples (Gardner, 1993), permitiendo, por un lado, una comprensión más acabada de ese fundamento teórico —tanto de la teoría de inteligencias múltiples como de cada una de las inteligencias en particular—, y por otro lado, un mayor entendimiento de sus apreciaciones respecto de la creatividad.

Así, la propuesta del autor modifica la perspectiva tradicional que definía a la inteligencia como una capacidad única, concibiéndola ahora como un conjunto de habilidades, talentos o capacidades necesarias para resolver un problema, para elaborar productos, para formular preguntas o proponer problemas que sean significativos por lo menos para un determinado contexto socio-cultural (Gardner, 1993; 1995b). A su vez, estos planteos repercuten sobre la noción misma de creatividad, caracterizada por combinaciones poco habituales de inteligencias en un individuo (talento individual) e influida por el contexto (campo) en que se encuentra desarrollando sus actividades y por el entorno socio-cultural, encargado de aceptar o rechazar los avances realizados (ámbito) (Gardner, 1994; 1995a).

De este modo, Gardner logra sintetizar de manera atrayente, la vida de cada figura considerada: configuración familiar, características de la infancia, de la instrucción, de los intereses que los movilizaban y particularidades de la adultez; también se ha detenido en la evolución de sus obras de trabajo, los contratiempos que debieron superar, las renuncias que han debido aceptar; las relaciones con las personas de su entorno familiar, laboral, como así también en las relaciones sentimentales establecidas. Por medio de este análisis, el autor pretende mostrar las consecuencias, logros, vicisitudes y riesgos —especialmente en el dominio afectivo— que les ha implicado a los creadores la dedicación de toda una vida en favor de sus convicciones personales.

Asimismo, permite al lector interiorizarse acerca de características, acontecimientos, maneras de proceder, de pensar y de actuar propias de personas que han vivido hace casi un siglo atrás y que han influido tan directamente en nuestra forma de “ver la vida”. La lectura de este libro, permite imaginativamente “revivir varias vidas” y acrecentar el conocimiento no sólo referido a la creatividad —como objeto central de este estudio— sino también de la psicología, la física, las artes, la literatura y la política —entre otras cuestiones— dentro del contexto social particular de los últimos 90 años.

Un aspecto importante por destacar es la presencia de los llamados por Gardner, “interludios”; esto es, breves desarrollos conceptuales y comentarios, que sintetizan lo expuesto en los capítulos anteriores y analizan la información precedente con un nivel mayor de abstracción; síntesis que le permite al lector lograr una comprensión más acabada del tema a medida que avanza en la lectura. El primer interludio está ubicado luego de los capítulos que examinan las vidas de Freud y Einstein; en él se establecen las diferencias y las semejanzas entre estos dos eruditos, pensadores y académicos que dedicaron sus vidas a la construcción del conocimiento. En el segundo interludio, se analizan las diferencias y las semejanzas entre tres grandes creadores vinculados a la historia artística de fines del siglo pasado y comienzos del siglo XX: Picasso, Stravinsky y Eliot, quienes con su accionar, no pretendían resolver problemas o concebir nuevos esquemas conceptuales, sino crear nuevas obras de arte dentro de un género —pintura, música y literatura respectivamente— y acumular un cuerpo de creaciones que reflejaran sus visiones, de alguna manera, revolucionarias. Finalmente, en el tercer interludio denominado “la acción es mi campo” se establecen relaciones entre las vidas y las acciones de Graham y Gandhi, considerados seres capaces de crear a través de sus cuerpos y de sus ideas.

El autor del libro posee un estilo particular, engañosamente simple pero interesante de enfocar la temática, con lo cual introduce y atrapa al lector —a la manera de un escrito poético— en cada aspecto que examina, cumpliendo su premisa de escribir “un libro como a él le hubiera gustado leer”.

La propuesta de Gardner, según la cual las personas aprenden efectivamente, representan y utilizan muchos y diferentes saberes, plantea desafíos a las instituciones educativas al tener que reflexionar sobre formas alternativas de instrucción que favorezcan no solamente a aquellos alumnos que posean de base una inteligencia definida como lógica y verbal, sino también a los niños y jóvenes que puedan tener otras formas de procesar la información, como las que dan las inteligencias interpersonales, cinestésicocorporal, espacial, musical. Por consiguiente, desde esta perspectiva la escuela debería ponerse en las mejores condiciones para contribuir a que cada uno de sus alumnos, en la medida de sus potencialidades, logre comprensiones genuinas que le permitan dominar conceptos y habilidades dentro de una disciplina y de un ámbito, pudiendo aplicar ese saber a nuevas situaciones.

Una característica complementaria por mencionar es la traducción al castellano del libro, con lo cual se amplía la población, especialmente de América Latina, que puede acceder a su lectura. Asimismo, el lenguaje en el que está expresado puede ser comprendido fácilmente por quienes no están familiarizados en la teoría que lo fundamenta, ya que desarrolla con amplitud y profundidad cada tema que propone, explicando cada término que posee algún significado específico dentro de la propuesta teórica.

Es una buena recomendación para aquellas personas dedicadas al estudio de la creatividad, para los alumnos de las carreras de educación, de psicología, de arte, como también para todas aquellas personas interesadas en conocer este tema y en usar sus conocimientos creativamente, independientemente de la profesión que ejerzan.
Danilo Donolo y Claudia Capelari

* Howard Gardner, autor de Mentes Creativas (Barcelona: Paidós, 1995), es profesor de educación y codirector del Proyecto Cero en la Universidad de Harvard (Cambridge, Massachusetts). Es autor de varios libros, entre los que destacan: Arte, mente y cerebro; Estructuras de la mente; La mente no escolarizada; Educación artística y desarrollo humano; La nueva ciencia de la mente e inteligencias múltiples. Asimismo, es co-editor con D. Perkins, del libro Arte, mente y educación y co-autor de algunos artículos, entre los que es posible mencionar: “Great expectations”, elaborado con D. Feldman y M. Csikszentmihalyi; “From Private Institutions to Public Systems: An Examination of Creative Process in Georg Cantor and Sigmund Freud”, realizado con R. Nemirovsky, y “The Fruits of Asynchrony: Creativity from a Psychological Point of View”, escrito junto a C. Wolf.

BIBLIOGRAFÍA

Donolo, Danilo y Claudia Capelari. “Manifestaciones de la inteligencia y actividades escolares”. La Educación (1995):85-97.
Etcheverry, Guillermo Jaim. “La utilidad del conocer”. Revista La Nación (1994).
Gardner, Howard. La mente no escolarizada. Paidós, 1993.
_____. Arte, mente y cerebro. Una aproximación cognitiva a la creatividad. Paidós, 1987.
_____. Estructuras de la mente. La teoría de las inteligencias múltiples. México: FCE, 1994.
_____. Mentes creativas. Barcelona: Paidós, 1995a.
_____. Inteligencias múltiples. La teoría en la práctica. Barcelona: Paidós, 1995b.