19 de Julio de 2018
Portal Educativo de las Américas
  Idioma:
 Imprima esta Página  Envie esta Página por Correo  Califique esta Página  Agregar a mis Contenidos  Página Principal 
¿Nuevo Usuario? - ¿Olvidó su Clave? - Usuario Registrado:     

Búsqueda



Colección:
La Educación
Número: (126-128) I,III
Año: 1997

Aspectos profesionales de la docencia

Entre los aspectos que involucra la profesionalización se suele incluir el status y la compensación acordada a los miembros de una ocupación, la medida en que éstos controlan el contenido de la actividad y también el grado en que la sociedad valora su trabajo (Darling-Hammond 1985 :205). En cuanto a la docencia, se ha reclamado mayor autonomía y responsabilidad en la tarea y en la toma de decisiones y la estructuración de una carrera que defina las condiciones del trabajo y del ascenso como requisitos para afianzar su carácter profesional. Sin embargo, afirmar éste a expensas de los aspectos vocacionales o de su definición como arte, oficio o professional craft (Pratte y Rury 1991) suscita opiniones encontradas entre maestros e investigadores.

Desde esta perspectiva me pregunté en qué medida la profesionalización es parte de la imagen que las maestras construyen de su ocupación, más allá de la fuerte tendencia vocacional que les conocemos y pese a la primacía que, según se ha visto, muchas parecen otorgar a las necesidades afectivas que se expresan en el aula. Dicho de otro modo, quise saber el lugar que dan en su concepción de la docencia a algunas características ocupacionales que podemos suponer relacionadas, o en cierto modo incluidas, en el concepto de profesión.

Para explorar estos aspectos les pedimos que expresaran acuerdo o desacuerdo con las siguientes frases:

8. En la docencia no hay posibilidades de avanzar en la carrera.

9. Es una ocupación muy dependiente; hay muchas cosas que no puede decidir el maestro.

Una tercera frase, ‘La docencia es un trabajo con muchas responsabilidades’, fue excluida de este análisis porque las respuestas eran uniformemente positivas, tal vez porque es la respuesta obvia en todas las ocupaciones.

En el cuadro 7 se observa cómo las maestras reaccionaron a estas frases; una proporción muy alta niega que no haya posibilidades de avanzar en la carrera, con porcentajes que varían desde el 46% de las maestras de escuelas normales hasta el 88% de las maestras del interior. En la reacción a la segunda frase alrededor de la mitad en cada uno de los grupos, excepto las maestras del interior, cree que no es una ocupación muy dependiente.

Diferencias por edad sólo encontramos en este último indicador y entre las maestras del interior: el 50% de las jóvenes niegan que la ocupación sea muy dependiente, respuesta que sólo da el 24% de las mayores.

De los datos anteriores podría concluirse que, en cuanto a los aspectos profesionales —responsabilidad, autonomía y posibilidades de avanzar en la carrera—, una buena proporción de estas maestras construyen una imagen positiva de su ocupación. A su vez notamos que las maestras del interior se diferencian de sus colegas de Buenos Aires porque, si bien es más frecuente entre ellas negar que no haya posibilidades de progresar en la carrera, también lo es afirmar que su ocupación es muy dependiente. En esta dimensión las maestras estudiantes muestran una pauta de distribución de respuestas aproximada a la de sus colegas de Buenos Aires, pero diferente de la que exhiben las maestras del interior.

CUADRO 7