20 de Junio de 2018
Portal Educativo de las Américas
  Idioma:
 Imprima esta Página  Envie esta Página por Correo  Califique esta Página  Agregar a mis Contenidos  Página Principal 
¿Nuevo Usuario? - ¿Olvidó su Clave? - Usuario Registrado:     

Búsqueda



Colección:
La Educación
Número: (123-125) I,III
Año: 1996

Políticas, programas y acciones: Estrategias para el cambio de la desigualdad por género

Este capítulo sistematiza las acciones gubernamentales y no gubernamentales que se comenzaron a generar para orientar una eventual superación de los problemas claves involucrados en la situación educativa de las mujeres.

En los capítulos que siguen se realiza una reseña de la Ley General de Educación a partir de los artículos referentes a la igualdad de oportunidades de acceso a la educación, y a partir de documentación oficial y/o de los organismos respectivos se ofrece un panorama de las políticas y programas desarrollados en el ámbito tanto nacional como federal.

Ley Federal de Educación

El texto definitivo de la Ley Federal de Educación hace referencia a la igualdad de oportunidades como garantía y obligación que debe contemplar el Estado, a la vez que como derecho de toda la población de acceder a la educación. Es en el art. 3º donde se destaca esta garantía, aunque si bien la cuestión de género no aparece mencionada como uno de los aspectos específicos de definición de esta igualdad de oportunidades.

El art. 3º dice:
El Estado nacional, las provincias y la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, garantizan el acceso a la educación en todos los ciclos, niveles y regímenes especiales, a toda la población, mediante la creación, sostenimiento, autorización y supervisión de los servicios necesarios, con la participación de la familia, la comunidad, sus organizaciones y la iniciativa privada.
Esta garantía que debe ofrecer el Estado nacional y provincial se determina a partir de unos derechos, principios y criterios que debe considerar el Estado en la definición de lineamientos de política educativa. Entre ellos se alude, en el art. 5º, a la concreción de una efectiva igualdad de oportunidades y superación de estereotipos discriminatorios. Tampoco se hace referencia aquí a grupos que se encuentran en condiciones más desventajosas por género, edad, grupo social o área de pertenencia.

Como principios generales de política educativa, “el Estado deberá fijar los lineamientos de la política educativa respetando los siguientes derechos, principios y criterios” (art. 5º):
f) la concreción de una efectiva igualdad de oportunidades y posibilidades para todos los habitantes y el rechazo a todo tipo de discriminación.

h) la cobertura asistencia y la elaboración de programas especiales para posibilitar el acceso, permanencia y egreso de todos los habitantes al sistema educativo propuesto por la presente Ley.

n) la superación de todo estereotipo discriminatorio en los materiales didácticos.
El contenido de este último punto (n) resulta paradójico, ya que, por un lado, aparece como principio que podría llegar a tener valiosas implicancias para un análisis de género de los libros de texto y de cualquier propuesta de material didáctico. Pero por otro lado, en el texto de esta Ley no se hace referencia constante a una no discriminación por género: por ejemplo en el punto ñ del art. 5º se habla de la erradicación del analfabetismo de “los” jóvenes.

El punto (n) estaría omitiendo también referencias a las posibilidades de que se manifiesten estereotipos discriminatorios en actividades, prácticas, discursos y hasta la oferta misma de algunos niveles y modalidades, en donde los materiales didácticos se ubican como recursos específicos de toda práctica pedagógica.

En los art. 6º y 8º se vuelve a hacer mención a la igualdad de oportunidades y la no discriminación, esta vez para la definición del sistema de educación Nacional:
Art. 6º: El sistema educativo posibilitará la formación integral y permanente del hombre y la mujer, con vocación nacional, proyección regional y continental y visión universal, que se realicen como personas en las dimensiones cultural, social, estética, ética y religiosa, acorde con ....
Art. 8º: El sistema educativo asegurará a todos los habitantes del país el ejercicio efectivo de su derecho a aprender, mediante la igualdad de oportunidades y posibilidades, sin discriminación alguna.
Resultan elocuentes para esta lectura que puede hacerse de la Ley Federal de Educación, algunas evidencias respecto al uso u omisión del género en algunos artículos. En el Título VIII se hace referencia a los derechos y deberes de los miembros de la comunidad educativa y se definen derechos y deberes específicos para cada actor. Así, en el Capítulo I se hace mención a los derechos de los “educandos”; en el Capítulo II a los derechos de los “padres” de los “alumnos/as”; mientras que en Capítulo III se especifican los derechos de los docentes como “trabajadores/as” de la educación.

Programa de Igualdad de Oportunidades para la Mujer (PRIOM)

La creación del PRIOM constituyó la primera respuesta oficial de la República Argentina a los compromisos asumidos ante las Naciones Unidas mediante la ratificación de la “Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer”. El mismo se institucionaliza en 1991 a partir de un convenio entre el Ministerio de Cultura y Educación (MCE), el Consejo Coordinador de Políticas Públicas para la Mujer y el Instituto Nacional de la Administración Pública.
El propósito principal de este programa es el de generar una renovación educativa que estimule en las mujeres el desarrollo de todas sus capacidades e intereses y les permita incorporarse eficazmente a las nuevas exigencias del mundo laboral y participar en un pie de igualdad con los varones en las instituciones sociales y políticas. (Bonder 1993)
Los objetivos específicos que el PRIOM persigue son:
  • transformar el conocimiento que brinda la escuela, al incorporar las contribuciones que las mujeres han realizado al desarrollo económico y cultural de las sociedades a lo largo de la historia, así como las problemáticas que se derivan de su posición en la sociedad;
  • generar una experiencia educativa que motive:
  • el aprendizaje de relaciones entre los géneros basadas en la equidad, la solidaridad y el respeto mutuo,
  • la participación activa y equitativa de ambos sexos en la vida ciudadana y en las responsabilidades del ámbito familiar y la crianza de los hijos,
  • la integración de las mujeres en los niveles de decisión. (PRIOM 1994)
La concreción de estos objetivos ha sido organizada a partir de la delimitación de cuatro subprogramas que coordinan acciones específicas y de algunos proyectos especiales: innovación curricular y capacitación docente; comunicación y cultura; investigación, docencia y orientación profesional en las universidades; y tecnología educativa.

En varios documentos del PRIOM se plantean unas líneas de acción que organizan el trabajo y actividades que el PRIOM y las provincias fomentan y ejecutan:
  • elaborar nuevos contenidos que reflejen la situación social de la mujer en el pasado y en el presente;
  • producir materiales de difusión y capacitación para docentes y estudiantes, y elaborar sugerencias para evitar sesgos discriminatorios hacia la mujer en los textos de estudio y materiales didácticos;
  • coordinar y realizar acciones de formación y capacitación docente, orientadas hacia el logro de actitudes y prácticas no discriminatorias en el proceso de enseñanza-aprendizaje y en la orientación profesional;
  • impulsar y apoyar la realización de actividades académicas —docentes y de investigación— sobre estudios de la mujer en todas las carreras y facultades de las universidades del país;
  • estimular y realizar, en coordinación con otros organismos educativos, acciones específicas dirigidas a:
  • incentivar su ingreso a las áreas científico-tecnológicas,
  • apoyar la capacitación para el desarrollo de microemprendimientos productivos,
  • fortalecer su acceso y desempeño eficaz en puestos de conducción en los ámbitos políticos, empresariales, comunitarios, etc.;
  • promover la eliminación de estereotipos de género en los medios de comunicación y realizar eventos que resalten las contribuciones de las mujeres a todos los campos de la cultura;
  • brindar asesoramiento técnico y capacitación a las organizaciones no gubernamentales que trabajan con mujeres de bajos recursos; e
  • incorporar a la educación formal y no formal contenidos que reflejen integralmente las problemáticas actuales de las mujeres en materia de salud, y capacitar recursos humanos en este campo. (PRIOM 1992)
El papel de las universidades en los estudios de y sobre mujer

De un total de 41 unidades académicas relevadas en un estudio del PRIOM, se observa que 33 universidades realizan actividades de docencia relacionadas con la temática de género. Si bien este enfoque se incorpora en estudios de grado y de post-grado, los programas sistemáticos de formación en estudios de la mujer se concentran en este último nivel. Así, se mencionan la Carrera Interdisciplinaria de Post-grado de la UBA y la Maestría Interdisciplinaria de la Universidad de Rosario.

El hecho de que este tipo de ofertas se desarrollen a nivel de postgrado responde, según hipótesis del PRIOM, al hecho de que los estudios de mujer promueven un enfoque crítico e interdisiciplinario, reestructurante de las distintas disciplinas que lo componen.

Las orientaciones disciplinarias más frecuentes de los estudios sobre mujer son: estudios sociológicos, educativos, históricos, psicológicos, antropológicos, legales, epistemológicos, económicos, sanitarios, literarios, artísticos y políticos.

Las actividades universitarias sobre estudios de la mujer que se están desarrollando son:
  • Carrera Interdisciplinaria de Postgrado de Especialización en Estudios de la Mujer, UBA;
  • Maestría Interdisciplinaria de Estudios de la Mujer, Universidad de Rosario;
  • Programa de Estudios de la Mujer, Universidad Nacional de Cuyo;
  • Cátedra de Introducción a los Estudios de la Mujer, Facultad de Psicología de la UBA;
  • Área Interdisciplinaria de Estudios de la Mujer, Facultad de Filosofía y Letras, UBA;
  • Área Interdisciplinaria de Estudios de la Mujer, Universidad Nacional de Luján;
  • Área de la Mujer, Instituto de Ciencias de la Administración, Universidad Católica de Córdoba;
  • Cátedra Libre de la Mujer, Universidad Nacional de La Plata.
Las provincias. Acciones en pro de la participación educativa de las mujeres

Como se hiciera referencia anteriormente, el modelo de gestión del PRIOM incorpora a las provincias al trabajo gestionado desde el nivel central.

La mayor parte de las provincias de país se encuentran ejecutando acciones en el marco del PRIOM, algunas todavía en una etapa de desarrollo parcial: Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Entre Rios, La Pampa, Neunquén, Salta, San Juan, Santa Fe, La Rioja, Mendoza, Misiones, MCBA, San Luis, Formosa, Jujuy, Tucumán, Chaco, Santiago del Estero y Tierra del Fuego. Sin embargo, son unas ocho provincias las que no están incorporadas a la coordinación nacional del PRIOM. (Anexo)