13 de Diciembre de 2018
Portal Educativo de las Américas
  Idioma:
 Imprima esta Página  Envie esta Página por Correo  Califique esta Página  Agregar a mis Contenidos  Página Principal 
¿Nuevo Usuario? - ¿Olvidó su Clave? - Usuario Registrado:     

Búsqueda



Colección:
La Educación
Número: (123-125) I,III
Año: 1996

ANEXO II
INFORME DE EVALUACIÓN CONSOLIDADO DEL PROYECTO MULTINACIONAL DE EDUCACIÓN PARA EL TRABAJO (PMET)

I. Presentación

El presente informe consolidado de evaluación del Proyecto Multinacional de Educación para el Trabajo fue elaborado por las Doctoras Keva Bethel (Bahamas), Françoise Coupal (Canadá), y Graciela Riquelme (Argentina), contratadas por la Secretaría General con el propósito de realizar, in situ, una evaluación externa del Proyecto Multinacional en los países participantes. Este informe constituye un resumen de los informes presentados por los evaluadores a partir de las visitas que realizaron a los países. El presente informe se elaboró por parte de las consultoras externas en una reunión efectuada en la sede de la OEA, en Washington, D.C. en el mes de octubre de 1995. Las evaluadoras externas contaron, además de la asistencia del Departamento de Asuntos Educativos (DAE), con los antecedentes y la documentación disponible proveniente de los informes nacionales, de acuerdo con lo previsto en las pautas de evaluación aprobadas oportunamente.

Los países visitados por las consultoras externas fueron los siguientes: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Grenada, México, Nicaragua, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago y Uruguay.

No estuvo previsto cubrir la totalidad de los países participantes en el Proyecto, por razones presupuestales y de disponibilidad de tiempo de las consultoras.

A la fecha se cuenta con los siguientes informes nacionales enviados por país: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Dominica, El Salvador, México, Nicaragua, Panamá y Paraguay.

II. Antecedentes


Los Proyectos Multinacionales de la OEA fueron creados por el Consejo Interamericano para la Educación, la Ciencia y la Cultura (CIECC) con base en la “Evaluación de la Resolución de Maracay” (CIECC/Res. 736/87) que concentró los Programas Regionales de Educación en las áreas: Educación Básica, Educación para el Trabajo y Educación Media y Superior.

La Resolución CIECC/Res. 770/88 definió doce áreas regionales prioritarias en Educación, Ciencia y Cultura para promover la integración, la multinacionalidad y la cooperación horizontal y adoptó metas, campos de trabajo y énfasis en la programación cooperativa regional, a partir de 1990, con miras al logro del desarrollo integral.

La Resolución CIECC-771/88 estableció que el CIECC se concentraría en sus funciones de definición de políticas en el área, sobre la base de un diagnóstico de la situación en la Región en dichos campos y una evaluación global del impacto de los programas regionales. En el marco del nuevo ciclo de programación (1990-1995) se enfatizaron: “La concentración de recursos financieros; la acción cooperativa de carácter multinacional; la cooperación horizontal; y la capacidad de encontrar y promover soluciones reales a los problemas considerados como prioritarios por los países de la Región”.

Las misiones de evaluación fueron realizadas en los meses de agosto y septiembre de 1995. Los objetivos de la evaluación externa tuvieron como marco global los propósitos generales del proceso evaluativo definidos por la Organización de los Estados Americanos (OEA) a través del Comité Interamericano de Educación (CIE) y se presenta a continuación:

1. Dar cumplimiento a los mandatos y orientaciones del CIECC sobre evaluación de los proyectos multinacionales;

2. Propiciar el conocimiento, análisis integral y visión de conjunto de las actividades realizadas por los proyectos, así como de los principales resultados e impactos derivados de las mismas, tanto a nivel nacional-institucional, como multinacional del Programa Regional de Desarrollo Educativo (PREDE);

3. Proporcionar recomendaciones a las instancias decisorias de la OEA, y de los Estados miembros, incluidos los responsables de las instituciones ejecutores de los proyectos, sobre el curso y la orientación futura de las actividades de cooperación a partir de 1996.

La metodología utilizada en la evaluación comprendió tres componentes esenciales que en conjunto forman la base de esta evaluación: 1) la recolección, procesamiento y análisis de datos, informes y documentos; 2) entrevistas con un amplio rango de personas relacionadas con los proyectos en el campo de la educación para el trabajo; y 3) visitas al campo.

Los países participantes en el proyecto son los siguientes: Antigua & Barbuda, Argentina, Bahamas, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Ecuador, El Salvador, Grenada, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Suriname, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

III. Implementación del Proyecto PMET

A. Contribución a las áreas prioritarias del PMET

En general, el marco conceptual del PMET estuvo bien definido como respuesta a los desafíos y nuevas fuerzas económicas que están influyendo en las economías de América Latina y el Caribe. La liberalización de la economía internacional, las implicancias sobre la división del trabajo, la introducción de las nuevas tecnologías y el incremento de la competitividad han llevado a poner énfasis en la necesidad de modernizar la educación y la fuerza de trabajo en Latinoamérica. Al mismo tiempo, subsisten amplios sectores de población excluidos de los mercados de trabajo y de los servicios sociales, con las consiguientes repercusiones en los altos niveles de pobreza.

En términos mas específicos, el proyecto multinacional estableció cuatro áreas prioritarias:

1. Asistencia en el diseño de programas flexibles de capacitación no formal y apoyo a servicios que permitan a jóvenes y adultos beneficiarse de las oportunidades existentes en el mercado de trabajo;

2. Promoción del autoempleo, a través del desarrollo de habilidades administrativas, empresariales y productivas, enfocado específicamente a las poblaciones jóvenes y a los adultos de las comunidades rurales y urbanas en situación de desventaja;

3. Ejecución de programas de post-alfabetización en servicio, para mejorar el desempeño de los adultos que trabajan o manejan un pequeño negocio, pero que necesitan ayuda para sobrevivir frente a la creciente competencia, o para beneficiarse de los cambios tecnológicos;

4. Apoyo a seminarios y talleres multinacionales de estudio, orientados a analizar y proponer sugerencias para contribuir a las reformas de los sistemas escolar-formal y no formal.

La evaluación efectuada permitió comprobar diversos grados de cumplimiento, respecto de la atención a tales áreas prioritarias. Hubiera sido más beneficioso, sin embargo, haberse concentrado de preferencia en alguna de las temáticas clave sobre educación y trabajo (ver los anexos sobre la síntesis ejecutiva realizado por las evaluadoras externas).

La constatación sobre la diversidad de prioridades en las que se concentraron los países puede verificarse a través del análisis de las actividades ejecutadas. Por ejemplo, Brasil estuvo más involucrado en el tema de la educación técnica, mientras que Argentina trabajó el tema de la reforma de la educación secundaria; Colombia por su parte se concentró en la educación de adultos y Uruguay en la capacitación de jóvenes marginados. En los casos de Chile, Bolivia, México y Nicaragua, el perfil predominante fue el de la formación de recursos humanos. Estos últimos países también desarrollan algún tipo de actividad vinculada con la asesoría para el diseño de programas flexibles de capacitación no formal. Bolivia, a través del CREFAL, aplica metodologías para adultos. Igualmente lo hace Chile, a través de las acciones educativas en la Comuna de Alahue (CPEIP) y a través de los talleres productivos para la educación técnico-elemental de adultos (ETEA Universidad Católica). El CEDeFT y más directamente el CREFAL se concentraron en la formación de recursos humanos en relación con la educación de adultos. Sin embargo, en términos de cobertura sólo Nicaragua atiende a vastos sectores de población en base a la aplicación de metodologías adaptadas a las condiciones del país.

La promoción del autoempleo se contempla indirectamente en el caso de Chile por vía de las técnicas de educación de adultos y más en el caso del CEDeFT, México. En Nicaragua se ha desarrollado una mayor cantidad de acciones directas, si bien el país no siempre pudo sumarse a otros países en la implementación de acciones multinacionales.

Uruguay y Colombia han ejecutado actividades alrededor de las poblaciones marginales, pero sólo en Uruguay se alcanzaron resultados satisfactorios. En este caso, más de 2500 jóvenes marginados tuvieron capacitación vocacional, relacionada con el desarrollo de habilidades concretas para ingresar a los mercados de trabajo. En el caso de Colombia a pesar de que se buscaba promover actividades productivas, pocas de estas actividades han generado autoempleo, y la situación de los Centros Autogestionados de Educación de Adultos (CAEPAs) continua siendo débil, aún después de cuatro años de apoyo. Por su parte, en el caso de Argentina, que consagró la mayoría de sus recursos a la reforma curricular de la enseñanza media, las acciones han sido de carácter multinacional, pero el aprovechamiento de las experiencias y conocimientos acumulados en América Latina ha sido limitado.

Además de las cuatro áreas prioritarios del PMET, el proyecto estableció dieciséis objetivos específicos para orientar el Programa. La multitud y amplitud de los mismos ha dado a los países una gran flexibilidad para interpretar las prioridades según sus intereses o necesidades (ver los anexos de las síntesis ejecutivas de las evaluadoras externas). Sin embargo, la desventaja de ello lo constituye la falta de focalización y el apoyo a actividades débilmente interrelacionadas, a nivel nacional y multinacional.

B. Evaluación de actividades del PMET


La evaluación en cada país se hizo tomando en cuenta los criterios siguientes: relevancia, consistencia interna, efectividad, eficiencia, impacto, permanencia, equidad, innovación, participación y multinacionalidad, tal como fueron establecidas en las pautas de la Secretaría General que se enviaron oportunamente a los países.

1. Relevancia. El marco conceptual del PMET es muy relevante dada la situación de la Región, frente a los desafíos y procesos de restructuración de la economía mundial, el incremento de los trabajadores desplazados, y el alto grado de competitividad internacional. Sin embargo, en los proyectos o actividades nacionales se nota una débil relevancia en los contenidos de las acciones respecto al mundo de la educación y del trabajo, con la excepción de los proyectos PMET en Uruguay y Nicaragua. Tal es el caso de la Maestría en Planeación y Desarrollo de México, Costa Rica y Chile y del Diplomado en Educación de Adultos de CREFAL, en vista de que los contenidos de estos programas se centran alrededor de la teoría global del desarrollo y de la planificación y no en aspectos más específicos relacionados con la educación y trabajo, a nivel micro regional y local.

2. Eficiencia administrativa. La eficiencia administrativa de los proyectos del PMET, en algunos de los países evaluados, se articula positivamente con el tipo de instituciones en que se inserta. Así por ejemplo el CEDeFT y el CREFAL de México, como el CPEIP de Chile, tienen una larga trayectoria institucional y funcional (las instituciones mexicanas con perfiles internacionales y el CPEIP con un gran impacto nacional, en la formación de docentes). Asimismo, los recursos del PMET, a pesar de que han disminuido en términos relativos durante todo el período del quinquenio, fueron administrados eficientemente por las citadas instituciones. Igualmente se comprobó en el caso de la Universidad del Valle de Colombia, del CEFET en Belo Horizonte, Brasil y del Ministerio de Educación del Uruguay.

3. Efectividad. La efectividad de los proyectos varía de país en país, debido a cambios institucionales y de coordinadores, cortes presupuestales, y cambios políticos diversos. Resaltan por su estabilidad los proyectos en Uruguay y Nicaragua, dedicados a atender a la capacitación de los sectores marginados y a cumplir con sus objetivos propuestos.

4. Permanencia. Se pudo comprobar un alto grado de permanencia de los proyectos donde existe un compromiso político de apoyar una determinada área o tema. Por ejemplo, en el caso del Brasil, existe un compromiso financiero y político para implantar nuevos sistemas de comunicación computarizados en todo el país. En el caso del Uruguay, el Gobierno está ampliando los centros de formación como el CECAP en diferentes regiones del país. El INET de Argentina, por su parte, tiene el propósito de operar una red electrónica a través de todo el país.

5. Equidad. El criterio de equidad se resalta solamente en algunos países como son los casos Nicaragua, Uruguay y Colombia, donde las acciones se concentraron en poblaciones marginadas, jóvenes, indígenas, y con personas de la tercera edad.

C. Dificultades y limitaciones


Al margen de dificultades particulares en cada país, se reconocen distintas dificultades y obstáculos comunes en los países evaluados, que inciden en la implementación de las actividades, entre ellas:
  • Predominio del perfil institucional por encima de los objetivos del PMET. Todo ello lleva a orientar las acciones nacionales muchas veces más en función de los objetivos particulares de cada institución que del proyecto mismo. Consecuentemente, por la vastedad de los objetivos, todos las acciones fueron consideradas pertinentes, sin que efectivamente lo hayan sido;
  • Cambios de coordinadores nacionales, derivados de cambios políticos y organizativos, lo que provoca una gran discontinuidad en la implementación de los proyectos a nivel local, así como en la interrelación entre los diferentes países;
  • Implementación limitada de la Red Electrónica del proyecto, no obstante que se contaba con el equipamento a nivel local. En efecto faltó acompañar la compra de los equipos y el montaje de las instalaciones, con una adecuada promoción de la relación entre la producción de los materiales y los usuarios potenciales de la red a distintos niveles. Tampoco se demuestra la preocupación por atender determinadas necesidades locales;
  • Existió un notorio desfase entre los tiempos de programación de las actividades y los tiempos reales de ejecución, ya que estos últimos quedaban condicionados a los aportes financieros de los países a la OEA. Ello generó numerosas reprogramaciones de las actividades multinacionales, que se habían planificado originalmente teniendo en cuenta sus vínculos operativos y financieros, entre sí;
  • Varios países, señalaron la existencia de dificultades por falta de claridad y precisión en los objetivos del PMET. Ello ocurrió en el caso de los países con discontinuidad en la Coordinación Nacional;
  • La disminución de los montos originalmente programados obligó a revisiones menos ambiciosas de los objetivos inicialmente propuestos;
  • No se pudo comprobar la existencia de vínculos entre estas actividades y otras instancias, en áreas como el sector trabajo y las ONGs que desarrollan acciones de formación para el trabajo;
  • Finalmente se considera que el PMET contó con insuficientes fondos para un adecuado monitoreo, desde su concepción, así como en la etapa de implementación y seguimiento de las acciones.
IV. Principales resultados

Los resultados fueron bastante variables de país a país, ya que ello dependía de una multitud de factores como la buena focalización de las actividades, el compromiso del país con el proyecto y el PMET, la continuidad de los coordinadores, el nivel de experiencia de los mismos en la gestión de proyectos, la disponibilidad de los equipos técnicos y una buena vinculación con los especialistas en el tema a nivel regional.

A continuación, se destacan algunos resultados de los proyectos por país:

1. Argentina. El proyecto sirvió para apoyar distintas transformaciones ocurridas a nivel nacional, tales como: la adopción de un nuevo cuerpo normativo para el sector de la Ley Federal de Educación sobre descentralización de los servicios educativos a las jurisdicciones provinciales; y la transformación curricular en educación media, con miras a la educación polimodal.

2. Brasil. El CEFET, en Belo Horizonte, Brasil, logró desarrollar la red de información electrónica e implantarla a nivel nacional. Esta red conectará a 70 escuelas técnico industriales y agropecuarias de todo el país. Sin embargo, fue menos exitoso el caso de la puesta en marcha de la red a nivel multinacional, dado el costo de las tarifas de comunicación, el cambio de personal y la limitada focalización de la red en el área de la educación técnica, a tiempo que en otros países se seguía trabajando en campos diferentes como la formación de jóvenes o la educación de adultos.

3. Chile. El CPEIP desarrolló experiencias exitosas de cooperación técnica horizontal con Paraguay y Panamá. A través de la Universidad Católica, se elaboró una metodología para la inclusión de talleres productivos en la educación técnico elemental de adultos.

4. Colombia. Mientras que la situación de los CAEPAs sigue siendo débil, el equipo de la Universidad del Valle ha ganado en experiencia real de trabajo a nivel de la comunidad, lo que ha permitido al equipo mejorar sus enfoques y metodologías en el campo de la educación de adultos. La capacitación de los educadores populares y los modelos de aprendizaje son más flexibles y adaptados a las realidades comunitarias como resultado de su participación en el PMET.

5. México. El CEDeFT (México) logró impulsar la Maestría en Planeación y Desarrollo, que si bien no resulta pertinente en cuanto a los contenidos para la educación y el trabajo, constituye un esfuerzo por brindar una alternativa curricular más flexible para la formación de técnicos y funcionarios a nivel de posgrado. Cabe destacar, por su parte, la contribución de este programa de Maestría a nivel multinacional ya que opera también en Chile y Costa Rica.

El CREFAL (México) ha contribuido a la formación de personal para la implementación de la Red Electrónica del PMET. También diseñó un curso para especialistas en educación de adultos que contiene un módulo de vinculación entre educación y trabajo, el cual no se ha implementado con esas mismas características. El CREFAL, a su vez, ha editado la Revista Interamericana de Educación de Adultos, que se constituyó en el Órgano de divulgación del PMET, y que ha servido a su vez como instrumento de diseminación de información en el campo de la educación y el trabajo.

6. Nicaragua. Se destacan como logros importantes las acciones directas de formación de trabajadores (jóvenes y adultos), que permitieron a este país aplicar las enseñanzas derivadas de su participación en eventos multinacionales, a la vez que generar una red de multiplicación de metodologías aplicables al caso de Nicaragua.

7. Uruguay. El Centro de Capacitación y Formación (CECAP) responde a una necesidad crítica, pues atiende a jóvenes marginados por fuera del sistema escolar. Más de 2500 jóvenes han sido capacitados con miras a su inserción en el mercado laboral. Se modernizaron los talleres de aprendizaje del Centro y se puso en operación la red electrónica del PMET. Más importante aún es el modelo de aprendizaje que se ha diseñado y que podría ser replicado en la región.

A nivel multinacional, Chile y México son los países que han generado mayor transferencia de conocimientos a través de distintas acciones multinacionales como asesorías técnicas para la implementación de proyectos locales, producción de materiales conjuntos e implementación conjunta de la Maestría, por medio del intercambio de profesores y en algunos casos de participantes. Vale la pena destacar que otras experiencias significativas a nivel nacional, merecerían ser difundidas a nivel latinoamericano, tal es el caso de los proyectos en Nicaragua y Uruguay. Además, Uruguay ha explotado las experiencias de aprendizaje en la región de formación y reciclaje que ha aprovechado el personal del CECAP, mediante pasantías al SENAI y REDELET en Brasil, CREFAL en México. También ha organizado numerosas reuniones multinacionales.

V. Conclusiones y recomendaciones


A continuación se presenta una síntesis de las principales conclusiones y recomendaciones para el PMET:

A. Conclusiones


1. Es importante movilizar los equipos de expertos y especialistas de los países para lograr resultados en el campo de la educación y el trabajo, generando una conciencia más clara sobre esta problemática en el ámbito de los Ministerios de Educación en América Latina, así como en otras instancias que trabajan en este campo como a las ONGs, el sector privado, y los Ministerios vinculados con el tema del trabajo o de los jóvenes.

2. Es esencial promover el intercambio de recursos en materia de formación de recursos humanos para la docencia y la asistencia técnica. Igualmente se deben aportar mayores bases para una conceptualización y sistematización de las innovaciones educativas en el campo de la educación y el trabajo.

3. Se debe continuar el esfuerzo de análisis conducente a la sistematización de innovaciones educativas en el campo de la educación y el trabajo, así como sobre los fundamentos de esta compleja relación en el marco de los procesos de globalización internacional.

4. Es importante que la OEA continúe apoyando acciones que contribuyan al intercambio de experiencias, conocimientos, asesoramiento y metodologías a nivel multinacional, en áreas específicas de la educación para el trabajo.

5. Dado el importante esfuerzo realizado sobre la red electrónica, se hace indispensable continuar contando con los medios para una mejor y más amplia utilización y difusión de la misma, concentrando el esfuerzo en el estímulo de una mayor interrelación entre los productores y usuarios de la red.

B. Recomendaciones


1. Se deben redoblar esfuerzos para poder contar con un documento de base del proyecto en cada país que contenga una descripción de los objetivos y actividades correspondientes, los resultados esperados y los indicadores verificables durante los cinco años de vida del proyecto y un detalle sobre la manera concreta en que se podría contribuir a los objetivos multinacionales.

2. Cada país debería formular al inicio de su programación un proyecto integral adaptado a las situaciones locales, superando así la experiencia del PMET 1990-1995, en que en varios casos el equipo nacional se inscribía en distintas actividades que respondían a objetivos muy globales, a nivel del PMET.

3. Los proyectos multinacionales deberían focalizar sus acciones como máximo en una o dos áreas prioritarias, con el fin de evitar la dispersión de energías y recursos. Se podrían establecer prioridades rotativas en las distintas temáticas durante el tiempo de su ejecución, para cubrir y promover mejor el intercambio de expertos en áreas específicas.

4. Deberían identificarse claramente los tipos de acciones educativas y de formación para el trabajo, cuyos efectos sean positivos en la inserción laboral y en el desarrollo de las capacidades de los trabajadores, en contextos de crisis y reconversión laboral.

5. A pesar de los aportes a la conceptualización de la relación educación y trabajo realizados por el PMET, sistematizados, por cierto, en un documento sobre innovaciones educativas, se requiere de una mayor profundización, a los efectos de recuperar experiencias dispersas y hallazgos de investigaciones realizadas.

6. Las maestrías y todo tipo de cursos y postgrados, deberían rescatar los aportes conceptuales realizados por el PMET y focalizar sus orientaciones hacia la comprensión crítica de la relación entre educación y trabajo.

7. Los países deberían asegurar la continuidad o permanencia de los coordinadores a cargo de los proyectos en los países y verificar que los mismos tengan el suficiente nivel y experiencia para gerenciar los proyectos multinacionales.

8. La OEA debería explorar un modelo descentralizado de monitoreo y seguimiento de proyectos con evaluaciones periódicas, para orientar las actividades de aquellos. A tal fin se debería asegurar que las oficinas locales dispongan de suficientes fondos y recursos humanos para cooperar en este campo.

9. Las actividades de seguimiento de los proyectos deberían permitir el mayor número de instancias de intercambio a nivel multinacional, subregional y local.

10. Resulta crítico que, en cualquier esquema que se adopte en el futuro, la OEA garantice el financiamiento de los proyectos en forma independiente de las contribuciones nacionales. En los casos en que la disponibilidad de los fondos esté condicionada a las contribuciones de los países, se deberían prever fondos por dos años, para dar a los países el suficiente tiempo para revisar sus actividades debido a la ocurrencia de estos ajustes presupuestarios.

11. El proyecto multinacional debería promover una mayor vinculación con el sector privado, las ONGs y otras instancias del gobierno vinculados con acciones en el campo de la educación y el trabajo, tales como los Ministerios de Trabajo o los sectores de la población joven y especialmente la mujer.

12. La cooperación horizontal puede optimizarse si los países concentran sus esfuerzos en una o dos áreas y se intercambia expertos y conocimientos en tales áreas específicas.

13. Las redes electrónicas de información deberían vincularse con las redes de información y comunicación existentes tales como el INTERNET y la Red Latinoamericana de Educación y Trabajo.