26 de Septiembre de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (121) II
Año: 1995

2. Decía Ud. que en las décadas de los ‘70 y los ‘80, se habían dado importantes aprendizajes. En esa línea le preguntaría dos cosas. Primero, si nos pudiera dar una idea de cuáles son, a su juicio, algunos de esos aprendizajes importantes que se adquirieron durante ese período, y segundo, si algunos de ellos tienen alguna indicación con relación al problema de la equidad en la educación o en la distribución de los beneficios educativos o con relación al asunto de la problemática ética.
Estoy al tanto de la producción intelectual latinoamericana en el campo de la educación por mi vinculación a REDUC. REDUC es una red que asocia centros en todos los países de la región. Recoge, sistematiza y disemina los resultados de la investigación educativa. En las últimas tres décadas hemos pasado de unos cuantos investigadores, a varios cientos en América Latina; muchos tratan de igual a igual con lo mejor de la investigación. REDUC tiene una base de datos con más de 20.000 documentos de investigación. De desigual valor, pero testigos de nuestro esfuerzo.

Hoy día son un poco más las investigaciones vinculadas a políticas. Los seminarios de la OEA, UNESCO, UNICEF, BID, BM se alimentan de ellas y las políticas educativas comienzan a fundarse en sus resultados. A este efecto REDUC forma analistas de políticas con competencias para hacer de puente entre investigación y política educacional. Hay un “colegio invisible” de investigadores formados en las mejores universidades de Europa y los EE.UU., que publican, dialogan y asesoran a gobiernos y agencias de desarrollo. La producción de conocimiento, la capacidad de análisis y de propuesta son hoy día sustantivamente mejores que en los años ‘60 y ‘70. Un indicador interesante es que en la actualidad, es poca la asistencia técnica que proveen expertos de otras regiones. A los extranjeros o las agencias los imponen, o tienen competencias muy específicas que nos hacen falta. Hoy los técnicos de muchos gobiernos discuten de igual a igual con los Bancos, con argumentos fundados en la investigación, y logran modificaciones sustanciales en su criterios de préstamos.
Estos son los efectos más prácticos de la investigación educacional latinoamericana. Se basan, sin embargo, en el desarrollo general de las ciencias sociales en la región. En educación se ha llegado a un cierto consenso en cuanto a lo que puede y no puede hacer la escuela; en la ubicación de la escuela en la historia y las circunstancias actuales de nuestras sociedades y nuestras economías. Sabemos lo dependiente que es la educación del medio familiar y social; pero, al mismo tiempo, estamos conscientes de su potencial para incidir en las desventajas históricas de los que llegan a la escuela. De aquí nacen las políticas de focalización de recursos en las escuelas con peores rendimientos, el énfasis en la etapa preescolar, la familia, la alimentación, la lecto-escritura, los métodos activos las situaciones de bilingüismo; en la necesidad de invertir más en las regiones campesinas e indígenas; en transferir parte de los costos de la educación superior a los usuarios. Sabemos básicamente los factores en los que hay que incidir. Hay teorías y experiencias pilotos. En fin, tenemos ya un marco para la acción. Es el fruto de mucho trabajo en la dimensión social y económica de la educación. Hasta los años ‘50 las preocupaciones de la investigación educacional, eran psicopedagógicas. La sociología no había entrado en escena. Hoy se trabaja lo psico-pedagógico en un marco social y cultural relativamente claro. Es un gran avance para lograr el diseño de estrategias adecuadas de intervención.