23 de Julio de 2018
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Colección: La Educación
Número: (120) I
Año: 1995

4. Myrtha Hebe CHOKLER. Los organizadores del desarrollo psicomotor. Del mecanismo a la psicomotricidad operativa. Buenos Aires: Cinco, 1992, 218 p., notas, tablas, ilustraciones, apéndice, bibliografía, índice.

Definir la Psicomotricidad implica abordar un terreno muy amplio donde confluyen y confrontan diferentes ciencias para dar lugar a un campo de encuentro interdiciplinario cuyos ejes se anudan alrededor de un protagonista: el cuerpo. Es indudable que las ideas platónicas ubicaron por un lado al cuerpo, como objeto, parte de un espacio perceptible, mensurarle, sensible, como envoltura tangible, sufriendo, temporal, en oposición al espíritu, alma, psiquis, mente abstracta, elevada, perpetua y atemporal. A partir de esta división se desprende toda una cultura maniquea en que el cuerpo es negado o sobrevalorado, castigado o cuidado, etc. Es entonces cuando el cuerpo que “somos” pasa a convertirse en el cuerpo que “tenemos”, como algo diferente a nosotros mismos.

Si la Psicomotricidad existe como disciplina científica es porque recupera el lugar del cuerpo, la unidad del cuerpo desde una visión integradora, desde una epistemología convergente. Esto requiere hacer explícito el marco conceptual que esta implícito en el abordaje psicomotor clínico, preventivo y educativo que se desarrolla en Argentina desde la década de los años 60. Desde este esquema, que remite no sólo a una referencia sobre la génesis del cuerpo y el movimiento, sino que parte de una concepción del hombre como emergente de sus circunstancias históricos-sociales y en transformación, se van desarrollando uno a uno los capítulos de este libro.

Pero es tal vez la convergencia con el ECRO (Esquema Conceptual, Referencial y Operativo) de Pichón-Riviere y el aprendizaje deducido de una larga experiencia personal y profesional lo que lleva a la autora a cuestionarse e indagar acerca de ¿Qué psicomotricidad, para qué y para quiénes en un país del tercer mundo?. Y es por la vía de este reconocimiento de los principios del desarrollo ya conocidos y tradicionalmente aceptados en la práctica psicomotriz, que este libro se convierte en un original estímulo para comprender los organizadores de las relaciones tónico-motrices primarias y los vínculos con el medio externo en un ambiente espacial y temporal configurados por el subdesarrollo, la pobreza y la marginalidad. Así es como debilidad mental puede ser traducida en desnutrición y carencia ambiental, reconociendo condiciones y causas externas que exigen una toma de conciencia acerca de la importancia del contexto. Por las razones expuestas esta obra constituye un gran aporte para comprender el significado de la psicomotricidad y sus alcances y limitaciones en países del Tercer Mundo. Su perspectiva crítica, además, brinda la oportunidad para que distintos profesionales y docentes de la educación especial repiensen sus saberes y prácticas cotidianas.

Mónica G. Luque