20 de Julio de 2018
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Colección: La Educación
Número: (120) I
Año: 1995

11. Nuestros lectores constituyen un público variado. Varios de ellos son maestros y directivos de escuelas y una de las preguntas que con frecuencia plantean es ¿Cómo, desde su práctica escolar cotidiana, inserta en muchos casos en una comunidad de escasos recursos, pueden mejorar la calidad de su acción educativa?

Lo que les diría es que se animen a romper con los viejos rituales. Que dejen que los chicos trabajen por su cuenta, que si se les dan materiales para que resuelvan juntos problemas, con consignas claras, con tiempos especificados, con tareas concretas y resultados que tienen que traer, ellos mismos se organizan con la ayuda del docente; ellos mismos se ayudan unos a otros; y esto le deja también al docente el tiempo suficiente para atenderlos de manera distinta según las diferentes necesidades individuales que cada uno tenga. En otras palabras, se puede trabajar con el mismo sistema que tenemos pero variando el modelo. Por ejemplo en la forma en como se distribuye el trabajo escolar, variando el tema por desarrollar en la clase frontal, dejando que el alumno haga las cosas por sí mismo. Así el docente puede ganar tiempo y espacio para atender a las necesidades de los alumnos de manera distinta. Esto se ha probado en varias escuelas. A los docentes les resulta mucho más gratificante porque los alumnos se sienten mejor, colaboran más con el maestro y éste se siente que tiene más sentido. Además de eso se logra algo que la vieja escuela tenía y es que el alumno aprenda pero que también, al mismo tiempo de aprender, forme actitudes, respete valores de los otros, aprenda las cosas de uso cotidiano y desarrolle modos para poder manejarse de una manera distinta frente a los demás y en la vida. En otras palabras, es más rico el modelo de enseñanza que se le deja porque no es sólo el conocimiento o el repetir la tabla de multiplicar, sino construirlo por sí mismo y hacerse cargo de su propio proceso de aprendizaje, orientado por el maestro. No quiero decir con eso que el docente no haga nada sino que pienso que el docente tiene que cambiar de posición frente al alumno. Es claro que sin docente no tenemos proceso de enseñanza pero el punto que quiero resaltar es la necesidad de que asuma otro papel.