18 de Diciembre de 2018
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Colección: La Educación
Número: (119) III
Año: 1994

La reforma educativa en los EE.UU. y perspectivas para los países en desarrollo

Las teorías económicas recientes que relacionan la educación con el crecimiento económico tienen una variedad de implicaciones tanto para la política educacional como para  la de intercambio y la económica en los países en  desarrollo.  Pero  acontecimientos recientes en  el  mundo  industrializado también proporcionan perspectivas importantes para los planificadores educacionales.

Irónicamente, si bien la teoría ha puesto en evidencia los beneficios educativos y de aprendizaje de la producción de gran volumen en los países en desarrollo, muchos países industrializados, especialmente los EE.UU., están tratando de ajustar sus estrategias de producción de manera que puedan producir rápida y eficientemente cantidades mucho menores de productos específicos. Este criterio, desarrollado por Piore y Sabel (1984) y muchos otros, contrasta la producción en masa con la producción flexible.

La producción en masa depende de la producción de gran volumen de objetos similares o idénticos para recuperar los costos fijos de automatización e ingeniería, al igual que llevar a un máximo el tiempo durante el cual la fuerza de trabajo esté trabajando cerca del punto óptimo de la curva de aprendizaje. La producción en masa generalmente involucra planificación e ingeniería detallada, llevada a cabo por un equipo de personal profesional y técnico altamente preparado. Pero estos planificadores tratan de simplificar al máximo los trabajos de los trabajadores de producción. La línea de montaje, con tareas repetitivas y altamente fragmentadas, es el ejemplo paradigmático de la producción en masa. La producción en masa incluye un equipo sofisticado y los trabajadores de producción necesitan un nivel mínimo de educación. Pero las exigencias de estas capacidades no son altas y el alto volumen permite el aprovechamiento máximo de la curva de aprendizaje.

La producción en masa fue particularmente exitosa en los EE.UU., con su gigantesco mercado interno. Además de eso, el sistema educativo americano estaba muy bien adaptado en cuanto a las exigencias de habilidades requeridas por el enfoque de producción en masa. Los EE.UU. cuentan, de acuerdo a categorías internacionales, con un sistema educativo universitario de muy alta calidad, especialmente de posgraduado para preparar a los líderes científicos, tecnológicos y profesionales. Pero la calidad de la educación que recibe tres cuartas partes de la población que no se gradúa del college* o de la universidad, es de una calidad mucho más baja que la de niveles equivalentes de educación en muchos países europeos y asiáticos. Esto implica que los trabajadores de los EE.UU., comparativamente con sus homólogos extranjeros, han aprendido en el trabajo una proporción mayor de las habilidades requeridas. Eso es lo que nos dice la lógica de los modelos de aprender-haciendo aplicados a las necesidades educativas de los trabajadores de producción, mientras que los modelos que hacían hincapié en la interdependencia de la innovación técnica y educativa cobraban mayor importancia en la capacitación de personal de alto nivel.

Pero los cambios tecnológicos y económicos han debilitado la base del sistema de producción en masa. Una competencia internacional mucho más intensiva y cambios muchos más rápidos en los productos y en las tecnologías han reducido en gran medida las oportunidades para la producción aparentemente incesante de productos estandarizados por medio de procesos no cambiantes. La curva de aprendizaje tiene mucho menos tiempo para funcionar. Ciertamente la necesidad de personal técnico de alto nivel continúa. De hecho se ha intensificado, pero la educación de bajo nivel de los trabajadores de producción se ha convertido ahora en un peligro mayor para el sistema de los EE.UU.; otros países industrializados que nunca tuvieron el lujo del mercado en masa de los EE.UU., tampoco dependieron tanto del aprender-haciendo basado en la producción de alto volumen. Esto tal vez explique por qué sus sistemas de educación no universitarios son más fuertes que el sistema de los EE.UU.

Por lo tanto, hay una creciente toma de conciencia en los EE.UU. de que gran parte de la fuerza de trabajo no está debidamente preparada. En años anteriores, los graduados de las escuelas secundarias podían obtener empleos sindicalizados, razonablemente bien pagados, con los cuales mantener un sistema moderado de vida de clase media. Pero en los últimos quince años, las ingresos reales de los graduados de escuelas secundarias han decaído drásticamente (Levy y Murnane 1992, Katz y Murphy 1992, Katz y Johnson 1992).

Una reacción a la crisis educativa para esos estudiantes que no van a los colleges de cuatro años ha sido la reforma de contenidos y de currículum de la escuela secundaria. Esto implica un cambio, partiendo de una pedagogía didáctica basada en la transmisión de información del maestro al estudiante, hacia lo que se conoce ahora como el enfoque centrado en el estudiante, en cuyo sistema se hace hincapié en la indagación y en el descubrimiento por parte del alumno.5 En lugar de hacer que los profesores den conferencias a los estudiantes, la estrategia centrada en el estudiante se basa en proyectos de grupo con resultados abiertos o ambiguos que facilitan la comprensión y la aplicación de conceptos subyacentes. También hay una fuerte corriente en este movimiento de reforma que enfatiza el valor tanto de pasantías o internados guiados como aprendizajes dirigidos, en los cuales los estudiantes tienen la oportunidad de aplicar conceptos que han aprendido en la escuela en un contexto realista.

La noción fundamental que sostiene este movimiento de reforma escolar es que los EE.UU. se están desplazando hacia una economía más dinámica y competitiva, en la cual el aprender-haciendo basado en la educación primaria o secundaria de baja calidad ya no es suficiente. Esto aumenta las exigencias sobre el sistema educativo para producir graduados que puedan funcionar en ambientes más ambiguos, de cambios más rápidos y menos estructurados. Así es que esperamos que muchos más trabajadores sean efectivos en los tipos de actividades que antes eran llevadas a cabo por estudiantes graduados del college. Estos objetivos educacionales adicionales se pueden lograr, ya sea mandando más estudiantes a la universidad o reformando las escuelas secundarias (por cierto que la estrategia más efectiva, implicará una combinación de estos dos enfoques). La tercera clase de modelos analizada anteriormente concentró su atención en la educación terciaria. Las actuales reformas en los EE.UU. indican que algunos de los objetivos que esperamos encontrar en la educación terciaria pueden lograrse también en las escuelas secundarias.

¿Qué es lo que significa esto para los países en desarrollo? Una posibilidad es que esos países concentren sus esfuerzos en captar los mercados que permitan una producción de alto volumen. Por cierto que esos mercados existen todavía y poseen un potencial de crecimiento notable en los países en desarrollo. La producción de alto volumen permitirá que los trabajadores aprendan, pero si los países se concentran en industrias tradicionales de mano de obra intensiva como la de la ropa y el calzado, habrá pocos beneficios de desborde de conocimiento. Por lo tanto, los países en desarrollo deben buscar industrias de alto volumen, con un gran potencial de aprendizaje. Las implicaciones de política de este enfoque involucran un reenfoque sobre la educación primaria, evitar una inversión excesiva en la educación terciaria, y una política comercial y de intercambio apropiada para promover la producción de gran volumen en sectores específicos de manera que se pueda explotar la curva del aprendizaje.

Sin embargo, la reforma de la escuela secundaria puede ofrecerles a los países en desarrollo una salida intermedia para establecer las bases de una competencia en mercados más sofisticados, sin necesariamente aumentar su énfasis en la costosa educación terciaria. Esto no dejaría de requerir una sólida base de educación primaria, pero dependería menos de la curva de aprendizaje generada por la curva de alto volumen para el desarrollo de capital humano.

[INDICE] [RESUMEN] [INTRODUCCIÓN] [TEORÍA ECONÓMICA, CRECIMIENTO Y EDUCACIÓN] [IMPLICACIONES DE POLÍTICAS A SEGUIR] [LA REFORMA EDUCATIVA EN LOS EE.UU. Y PERSPECTIVAS PARA LOS PAÍSES EN DESARROLLO] [RESUMEN Y CONCLUSIÓN] [SUMMARY] [RÉSUMÉ] [RESUMO] [NOTAS] [BIBLIOGRAFÍA]