21 de Abril de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (117) I
Año: 1994

7. Jeannine COOK. Columbus and the Land of Ayllón. Darien, Georgia: Lower Altamaha Historical Society-Ayllón, 1992. 145p., notes, maps, tables, illustrations, bibliography, index.

Esta estimulante colección de ensayos es producto de una exitosa colaboración de varias personas interesadas en el tema y de académicos de diversas disciplinas quienes tienen un interés en común que es la historia. Jeannine Cook tiene el mérito por concebir y organizar la conferencia que condujo a esta colaboración y también por la edición del volumen. Los académicos —expertos en historia, antropología, arqueología y geografía— contribuyeron a la iniciativa con su experiencia de haber dedicado gran parte de sus vidas profesionales investigando el pasado histórico de lo que es hoy el sureste de Estados Unidos. Como suele suceder con frecuencia, el enfoque histórico tradicional se ha concentrado tanto en las colonias inglesas que emigraron al Nuevo Mundo desde el siglo XVII en adelante, que han ignorado la rica y diversa historia tanto de los nativos americanos como de los primeros exploradores y colonizadores españoles que recorrieron estas tierras al principio del siglo XVI. Lucas Vázquez de Ayllón fue uno de esos españoles que financió en 1526 una expedición misionaria y colonizadora a La Florida. Juan Ponce de León ya había explorado la costa en 1513 y había organizado un esfuerzo misionario y colonizador en 1521. Sin embargo los indios del lugar resistieron la expedición e hirieron mortalmente a Ponce de León. Aunque la expedición de Ayllón fue más grande y mejor preparada fracasó también. Sólamente 150 de los iniciales 500 a 600 colonizadores potenciales sobrevivieron para regresar a Santo Domingo; Ayllón ya había muerto. Utilizando la expedición de Ayllón como un punto de referencia, cada ensayo de los que integran este libro analiza un aspecto particular de la exploración: reconocimiento geográfico, colonización y evangelización cristiana de esta amplia región conocida por los españoles como “La Florida”.

Louis De Vorsey analiza previas expediciones europeas cuyo objetivo fue cartografiar Norte América y de lo cual la expedición de Ayllón sólo fue una pequeña parte. De Vorsey difiere radicalmente con la aseveración de Paul E. Hoffman, quien sostiene que Ayllón fraudulentamente excedió los términos del mandato real al explorar muy lejos de la región originalmente asignada. El editor no comenta acerca de la controversia, dejando que el lector la interprete por si mismo. En base a la evidencia previamente presentada, De Vorsey pareciera tener un argumento mas válido. Hoffman rastrea la vida y carerra de Ayllón y el medio intelectual y político en el cual él se desenvolvió. Afortunadamente para la historia, Ayllón perteneció a una familia distinguida y se desempeñó en la administración colonial española, dejando un amplio testimonio documental en los archivos. Antes y después de él, otros europeos vieron al Nuevo Mundo como “un escenario donde aspiraban edificar su propio mundo ideal” (44), asignándose papeles protagónicos para si mismos y roles de apoyo a los nativos a quienes deseaban cristianizar e incorporar a las normas de la civilización europea.

David Hurst Thomas y Eugene Lyon analizan el esfuerzo colonizador español en el sureste de América durante el siglo XVI; los esfuerzos conformados por luchas entre los conquistadores, colonizadores, oficiales de la corona y diversos grupos misioneros. Ambos autores explican el amplio espectro del comportamiento humano —por momentos con admiración, por momentos con censura— que caracterizó la experiencia imperial española. En sus equilibrados puntos de vista, se evidencian estereotipos establecidos desde hace mucho tiempo al igual que se presenta la complejidad de la motivación y el comportamiento humano.

Jane Landers rescata un capítulo olvidado en nuestro pasado lejano, detallando la participación de los africanos en la historia colonial. En su desempeño tanto de esclavos como combatientes, tanto de agricultores como artesanos libres, los africanos negros participaron en varios niveles de la sociedad española colonial. La vida de la población nativa que cambió radicalmente con la instalación de europeos y africanos ha dejado pocas huellas en los registros escritos. Afortunadamente, el registro arqueológico está comenzando a producir pruebas importantes y material cultural sobre los africanos negros, aspectos que examina Marvin F. Smith, agregando además una dimensión importante a los ensayos reunidos en el volumen.

Los ensayos en su conjunto son uniformemente bien documentados y escritos, persuasivamente discutidos e informativos. Europeos y africanos recién llegados y habitantes del sureste son cuidadosos y sensitivamente presentados y sus interacciones nunca son usadas simplemente para repulir viejos estereotipos. El libro es una decisiva contribución para el estudio de la historia del suroeste de los EE.UU. en el siglo XVI —enriqueciendo el sentido de la historia nacional y local— y es un estudio de utilidad no sólo para el lector especializado sino también para el público en general.

Carla Rahn Phillips