21 de Julio de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (117) I
Año: 1994

1. Inés AGUERRONDO. Escuela, fracaso y pobreza: Cómo salir del círculo vicioso. Washington, D.C.: INTERAMER/OEA, 1993. 150p., notas, tablas, bibliografía, índice. Paper: $12.00.

Las reflexiones que Inés Aguerrondo desgrana en su libro, son fruto de las observaciones que efectúa sobre dos temas íntimamente ligados como son la educación y la pobreza, referidos no sólo al marco de su país, Argentina, sino con implicaciones para los países de la región. La ligazón es tan estrecha que la autora se pregunta por la incidencia de la pobreza como “causa”: ¿los pobres son pobres porque tienen poca educación? O si no: ¿es un efecto? ¿Porque son pobres tienen menos educación? En el centro de tal problemática Aguerrondo coloca a la escuela que, por un lado, se constituye en agente expansivo del sistema educativo, sin que por ello hayan disminuido los niveles de marginalidad y, por otro, genera la injusticia de la diferenciación basada en la “exclusión” por abandono o deserción y la “inclusión” como permanencia en el sistema pero sin alcanzar los niveles mínimos en la adquisición de conocimientos.

Del análisis también se infiere que excluidos eran en épocas pasadas, aquéllos que no tenían acceso o tenían una permanencia exigua dentro del sistema. Hoy, la demanda de una realidad más compleja, no se conforma sólo con cumplir íntegramente la oferta del nivel primario sino que también se hace necesario responder desde la escuela media. En este sentido, no hay evidencia de una igualdad de oferta para la demanda planteada. Esto es demostrado con los datos que la autora utiliza para elaborar los cuadros estadísticos ejemplificadores con los que sostiene el análisis que le permite confrontar el nivel preprimario con el primario y a éste con el medio. Se obtienen así conclusiones que señalan una marcada diferencia cualitativa y cuantitativa de conocimientos entre quienes egresan del sistema educativo. Tal insuficiencia es incapaz de efectuar aportes para resolver los desafíos de la sociedad actual, lo que inscribe en un cinturón marginal a los menos preparados.

Este libro es de lectura indispensable para todos aquéllos que estén vinculados al quehacer educativo. La autora con una amplia experiencia regional encara en forma directa y descarnada aspectos muchas veces velados y vedados en la teoría y práctica educativa. Un acierto de este libro —en cuidadosa edición— es sin duda el análisis del problema referido a una realidad que Aguerrondo conoce íntimamente y es la de su propio país; pero además de ello, más allá de la referencia a lo nacional, el libro tiene un carácter de confrontación, sin falsa retórica o disfrazada de tecnicismos, de una problemática en la que de una manera u otra están inmersos los países de América Latina y el Caribe. La escuela hoy, como agente educativo primordial de la educación formal, se ve compelida a resolver la integración de vastos sectores populares a la sociedad e incorporarlos a niveles de vida cualitativamente mejores. Tal objetivo no se alcanzará si no se corrigen esos vicios estructurales que posibilitan una relación de causa-efecto entre pobreza y educación. El primer paso, antes de ensayar cualquier estrategia, es una precisa identificación del problema y de sus múltiples variables intervinientes. El libro de Aguerrondo es una positiva contribución para ello y con excelente manejo teórico y metodológico arriesga posibles hipótesis de solución.

Luisa Margarita Schweizer