23 de Enero de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (116) III
Año: 1993

13. UNESCO/OREALC. Situación educativa de América Latina y el Caribe, 1980-1990. Santiago de Chile: Proyecto Principal de Educación/SIRI, 1992. 556 páginas, notas, tablas, índice.

El segundo informe bienal de la serie Sistema Regional de Información (SIRI) resume los resultados logrados por los 32 países participantes en el Proyecto Principal de Educación (PPE) de la UNESCO para América Latina y el Caribe. La totalidad del volumen cubre la década del ochenta, comparando la situación inicial, la intermedia y la de 1990 en las cuatro áreas estratégicas del Proyecto Principal de Educación. El documento constituye una evaluación diagnóstica y prospectiva, juzgando logros e identificando líneas de desarrollo futuro. El laconismo de los títulos general y parciales: “Síntesis de la situación regional” (11-52); “Síntesis por países” (55-492); “Anexo estadístico” (494-556) disimula la abundancia y confiabilidad de la información contenida, el rigor aplicado en su procesamiento, la variedad de sus conclusiones y la claridad de su conciso estilo.

El documento refleja las características y los límites fijados al PPE. La recomendación de su Comité Intergubernamental de informar “a través de estudios cuantitativos”, hace que predominen los datos numéricos, aunque son ingeniosamente deducidas las conclusiones cualitativas vinculadas a ellos. Las características de proyecto multinacional (diversidad de condiciones, diferencias institucionales, metas comunes, apoyo mutuo) concentra la información en categorías comparables. El énfasis operacional del PPE circunscribe las reflexiones a los objetivos acordados (8 años de educación básica; alfabetización universal y educación de adultos; calidad y eficiencia de 8 años de educación básica; políticas educativas relacionadas). Sin desmerecimiento de los primeros, la información y las reflexiones sobre los dos últimos objetivos son las más enriquecedoras (por su cantidad, variedad y originalidad) y las más estimulantes (por la naturaleza controvertida de los principios implícitos aplicados y de las conclusiones logradas).

Técnicamente el informe muestra la validez, utilidad y aplicabilidad de dos modelos de simulación (SMMC y SSG) elaborados por sus autores para la reconstrucción de flujos completos de alumnos, obviando carencia de algunos datos y corrigiendo inconsistencia de otros. Combinados con el modelo PROY ha sido posible elaborar para cada país dos proyecciones hasta el año 2004 de matrícula por grados para los 8 años de educación básica, relativamente confiables. La objetividad de los densos informes por país, (12 a 15 páginas) es asegurada por varias condiciones: a) están basados en respuestas sistemáticamente proporcionadas por cada país; b) son utilizados datos predominantemente cuantitativos convalidados por los modelos de simulación; c) articulan datos recientes con los consolidados desde el comienzo del PPE; d) son completados con estudios especializados hechos en el curso del proyecto; e) están redactados por especialistas ajenos al país cubierto. Esto los convierte en instrumentos inhabitualmente útiles para validez y continuidad de políticas escolares. Los investigadores interesados en la distribución de la matrícula primaria por grados y por edades encontrarán en el informe estadísticas o inexistentes o más confiables que las disponibles en su países. Los 49 cuadros del Anexo Estadístico comparando 36-37 países de la región, con la excepción de unos pocos cuadros generales (1-3; 40-42; 44-47) cubren la mayoría de aspectos de los tres niveles escolares atendidos por el PPE (preprimaria, primaria, adultos).

Los conocedores de los problemas del nivel medio derivados de una educación básica de ocho años quedarán simultáneamente aliviados por la modestia realista con que ésta es generalizada y defraudados porque la región parece no tener conciencia aún de aquellos. Los dedicados a la educación de adultos quedarán satisfechos por independizarlos en lugar de poner el acento en la liberación retórica. Los familiarizados con el planeamiento educacional quedarán satisfechos con su interpretación como técnica al servicio de la gestión a través de las proyecciones elaboradas y de las consideraciones realistas sobre disponibilidad y uso de recursos en educación.

El informe reaviva una inquietud originada por el PPE. Es necesario al centrarse en algunos niveles o aspectos escolares no perder de vista el sistema total de que aquellos forman parte. Los cuadros generalmente (1-3; 40-42; 44-47) ni son suficientes ni han sido suficientemente utilizados en las reflexiones. Cada “subsistema” tiene características propias que deben ser respetadas y satisfechas, han motivado su inclusión en el proyecto y su mejora aportará significativamente al sistema total. Al mismo tiempo cada “subsistema” es parte del sistema total al cual debe contribuir y adaptarse para que éste logre su objetivo, válido para todos sus componentes. En términos concretos: ¿puede evaluarse el resultado de un nivel escolar únicamente con respecto a sí mismo o debe igualmente incluir referencia a su contribución al nivel siguiente y a sus exigencias sobre el nivel precedente? ¿Puede un cambio escolar guiarse sólo por las características del nivel reformado o debe  igualmente  prestar atención a los requisitos del nivel ulterior y a las consecuencias de su cambio sobre él? Estas incidencias cubren las cuatro dimensiones bajo las que es evaluado el rendimiento del resultado escolar: a) adecuación con el objetivo inmediato perseguido; b) contribución al objetivo mediato o ulterior al que conduce; c) disponibilidad y uso de recursos en el sistema total; d) adecuación al contexto en que el sistema total existe. Aunque razones operacionales limiten todo proyecto a aspectos, parte,  componentes o  subsistemas del  sistema escolar, su concepción y evaluación deben relacionarlo siempre con el sistema total y particularmente con  los  subsistemas  directa  e inmediatamente  vinculados con él.

En síntesis, a pesar de los límites impuestos al informe, además de cumplir su objetivo específico, él constituye: a) un documento imprescindible para estudios sobre la situación educacional de la región y de cada uno de los 32 países analizados; b) un instrumento ejemplar para la definición de políticas en educación; c) un estímulo para investigación y creación de bancos nacionales de datos escolares; d) un reto para pensadores latinoamericanos en educación.

M. Dino Carelli