17 de Julio de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (116) III
Año: 1993

Algunos aspectos teóricos de demografía

No es arbitrario que algunos conceptos de demografía se tomen en cuenta aquí, como marco de interpretación de fenómenos educacionales, ya que de esta manera ellos alcanzan mayor capacidad explicativa y de comprensión. En este sentido se expresa con meridiana claridad Eichelbaum de Babini cuando afirma que “antes de explicarlos por otros aspectos de la realidad social (...) los fenómenos educacionales requieren del auxilio de algunas variables para darse a conocer (...). Estos datos más insoslayables son demográficos”. Y más adelante reitera que (...) “para cobrar sentido la información educacional debe ser especificada mediante variables demográficas” (Eichelbaum de Babini 146).

La demografía como “ciencia que tiene por objeto el estudio de las poblaciones humanas, tratando su tamaño, su estructura, su evolución y sus características generales consideradas principalmente desde el punto de vista cuantitativo” (Sireau 407)6 ha alcanzado en estos últimos decenios un grado de sofisticación muy alto en la capacidad de recolección, análisis e interpretación de los datos, haciendo más que nunca cierta la conveniencia de saber, por lo menos, cuántos somos, qué hacemos y cuáles son las distintas categorías de análisis que podemos integrar.

Para conocer la estructura de la población es necesario estudiar la distribución de sus miembros, su edad, sexo, residencia y región geográfica de origen, grupo étnico a que pertenece, sector y nivel ocupacional que ocupa y su relación con el nivel educacional alcanzado en el sistema educativo formal y también con la preparación más espontánea e informal.

Las modificaciones en la conformación y composición poblacional, esto es, la expresión de su dinámica, se ve en los cambios que se dan en tres variables: natalidad, mortalidad y migración. La distribución espacial de las personas sobre un territorio expresa las diferencias de densidad con que los grupos humanos se afincan en una determinada localidad, región o zona. Se expresa por un lado como la relación entre población y unidad de superficie; y por otro, por tasas de urbanización que definen desde metrópolis hasta caseríos. Los comportamientos y actitudes sociales de estos grupos afectan también las generalizaciones que puedan hacerse.

Por otra parte, la familia es también objeto de análisis demográfico en cuanto a su estructura, composición y tamaño. Estos datos permiten algunas interpretaciones que llevan a la formulación de teorías como las de evolución de las tasas vitales —teorías de la transición demográfica—; o como la teoría sobre la evolución de la población económicamente activa, por sectores de actividad; o como la teoría del óptimo de población por zona o localidad, con sus implicancias en salud, alimentación, vivienda, empleo, educación, recursos, etc.

Por las razones apuntadas, se hace necesario tomar mayores recaudos en la recolección de los datos educacionales y sociales, como en las prospectivas que puedan hacerse a partir de ellos. Los encuadres demográficos configuran, en este sentido, modelos referenciales de capital importancia para la adecuada interpretación de una realidad. Lejos estamos de la simplicidad de conteos de población para los cálculos de índices de natalidad, mortalidad, fecundidad, etc. Así, la demografía se encuentra presente en todo trabajo serio sobre estratificación, empleo y desempleo, planes de salud, vivienda, educación, alimentación y nutrición, desarrollo económico y social, zonas de desarrollo, distribución de recursos, etc.; y al parecer, resulta imprudente subestimar su importancia.

Algunas de las teorías propuestas tienen aplicación en la interpretación de la realidad latinoamericana. Su solo conocimiento promueve expectativas y líneas de acción orientadas por objetivos y políticas determinadas. Pero también el conocimiento mismo de esos contextos hace que, muchas veces, las realizaciones concretas encuentren otros caminos de concreción y se produzcan modificaciones no planificadas de la realidad. Veamos qué ocurre en algunos aspectos con la situación latinoamericana.