19 de Julio de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (116) III
Año: 1993

Los principales desafíos para el año 2000

Obviamente, el principal desafío para la democracia venezolana es sobrevivir. Los sucesos posteriores a los intentos de golpe de Estado en 1992 indican que los mismos desestabilizaron el sistema político.

Pero la atención a las consecuencias sociales del ajuste económico es importante para entender los sucesos que llevaron a estos intentos de golpe de Estado y para entender el aparente apoyo de grandes sectores de la población a cambios drásticos en la política del gobierno. Hay preguntas fundamentales sobre la relación entre el endeudamiento externo y la viabilidad de la democracia que cobran especial importancia en Venezuela en estos momentos, y en países de la región que viven situaciones similares:
La conexión entre estos dos procesos (deuda externa y democracia) es controversial. Llevó la crisis económica al cambio político? Desestabilizará la misma crisis a las mismas democracias que generó? Tendrá influencia el tipo de régimen político en la selección de políticas para afrontar los problemas económicos? Afectará la habilidad de los gobiernos de implementar tales políticas? No es coincidencia que estas preguntas generen controversia, pues son muy difíciles de contestar.23
De lo que no hay duda es que cada día que la democracia venezolana se mantenga, deberán hacerse grandes esfuerzos para promover el desarrollo de la educación.

Entre los problemas fundamentales que debe resolver a corto plazo el sistema educativo están los bajos niveles de eficiencia: los alumnos están aprendiendo muy poco, muchos de ellos repiten, y los maestros no están preparados para implementar los cambios en el currículum propuestos en la Ley de 1980.

Además, el sistema educativo no está proporcionando igualdad de oportunidades educativas en tanto que son los estudiantes que provienen de hogares más favorecidos quienes aprenden más. Son necesarios programas compensatorios de diferencias sociales como el programa para el mejoramiento de la calidad de las escuelas pobres en Chile.

Si bien la expansión del sistema educativo ha aumentado el número de años promedio de educación de la fuerza laboral de 4,6 años en 1975 a 7,7 en 1989 este aumento cuantitativo no se ha traducido en destrezas para obtener empleo productivo. Este desafío es un límite serio a los esfuerzos de Venezuela a abrir la economía y a aumentar la competitividad internacional de sus industrias.

Es esencial concentrar los esfuerzos de política educativa en mejorar la calidad y la equidad en la educación básica y secundaria. La importancia de estos niveles está indicada por los incentivos salariales con que el mercado responde a la escasez relativa en esos niveles. En 1989, los ingresos de graduados de primaria eran el doble que lo de los que no tenían educación, los graduados de escuelas técnicas eran 22% más que los de los graduados de educación secundaria general. Las tasas sociales de rédito eran de 18% para primaria, 9% para educación secundaria general, 11% para educación secundaria técnica y 7% para educación superior.24

En relación a los contenidos, la reforma curricular de 1980 desarrolló un programa amplio para educación básica, cuya dimensión social ha sido gradualmente disminuida. La educación básica debe asignar más prioridad a la formación de valores, destrezas sociales y enseñar a las personas a vivir en Democracia.25

Una importante iniciativa es la posible descentralización educativa que acompañaría a la transferencia de competencias administrativas a los Gobernadores de Estado. Sin embargo será esencial aprender del fracaso de tres intentos de descentralización anteriores26 y de las experiencias de otros países en descentralización. El objetivo debe ser aumentar la autonomía escolar, lo que podría lograrse con mayores competencias a nivel regional pero sólo si las secretarías de educación promueven este objetivo y no mimetizan el aparato y estilo burocrático del Ministerio de Educación. Sólo mayor autonomía escolar permitirá que las comunidades de padres y maestros generen sus propios proyectos educativos para responder a las necesidades de los niños particulares de cada comunidad.27

Pero el gran cambio, si la Democracia sobrevive, será hacer de la educación una gran prioridad nacional, un área fundamental de consenso político, a cuyo desarrollo colabore toda la colectividad y en cuya administración no encuentren los empleados del gobierno, ni los partidos, espacios para pagar favores ni para buscar adeptos. El gran desafío será lograr día a día educar más a todos, dar igualdad efectiva de oportunidades educativas, para lograr la transformación productiva con equidad de Venezuela en un mundo cada vez más competitivo.