18 de Diciembre de 2018
Portal Educativo de las Américas
  Idioma:
 Imprima esta Página  Envie esta Página por Correo  Califique esta Página  Agregar a mis Contenidos  Página Principal 
¿Nuevo Usuario? - ¿Olvidó su Clave? - Usuario Registrado:     

Búsqueda



Colección:
La Educación
Número: (116) III
Año: 1993
Intervención de la Doctora Maruja Pachón de Villamizar, Ministra de Educación de Colombia
El Consejo Interamericano para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en su Vigésima Tercera Reunión Ordinaria Realizada en febrero de 1992 en Guatemala, acordó realizar en 1994 la celebración de la Vigésima Quinta Reunión Ordinaria “del Diálogo Interamericano de Ministros de Educación sobre el papel de la Educación en la Promoción de un Enfoque Regional para la Solución de Problemas Globales en el Siglo XXI” en atención al reconocimiento que se hiciera durante este evento del papel fundamental de la educación como alternativa para enfrentar los problemas críticos que actualmente tiene la Región.

Nos encontramos aquí reunidos para dar cumplimiento a lo acordado en dicho evento y realizar así el primer encuentro preparatorio para el diálogo interamericano, con el propósito de formular recomendaciones que faciliten la organización de eventos igualmente preparatorios en cada país, y el conocimiento de las experiencias individuales, aportando así la información que sistematizada, será la base para la participación activa en el diálogo interamericano.

En desarrollo de los acuerdos de febrero de 1992, en relación con la sugerencia hecha por la Secretaría General, de invitar en calidad de observadores a los organismos y agencias especializadas que actúan a nivel regional, tanto en el campo de la educación como en la promoción de otros aspectos del desarrollo, el Ministerio de Educación Nacional organizó en días pasados una reunión preparatoria con miembros de organismos internacionales de cooperación y representantes de organismos gubernamentales como el Ministerio de Educación, Colciencias y el Departamento Nacional de Planeación, entidades conocedoras y estudiosas de la problemática educativa del país, en donde se detectaron los siguientes temas como centrales y comunes, que tienen que ver con el reto de la educación del hombre y la sociedad del Siglo XXI:

1. La educación integral, como condición indispensable para el desarrollo humano armónico individual y social, que posibilite:
  • La participación real en las decisiones de la vida cotidiana.
  • La formación para enfrentar y adaptarse a situaciones nuevas generadas por los cambios acelerados y conflictivos.
  • Que posibilite al individuo ser protagonista más que espectador.
  • Ser actor con espíritu innovador y con voluntad de contribuir a la construcción de la sociedad deseada.
Es decir una educación que permita la autorrealización, la convivencia, la vida activa y productiva a nivel económico, social, cultural y político.

2. La internacionalización de la educación, en la medida en que la educación está siendo considerada a nivel mundial como la clave para el cambio y la herramienta indispensable para el logro de la transformación de los pueblos y de los individuos, y en la medida en que las sociedades democráticas modernas tienen en la educación el medio para desarrollar la personalidad y alcanzar la promoción social que exige el nuevo reordenamiento internacional; esto implica, para la Región, ponerse a tono con esta circunstancia, desentrañar los factores determinantes de esta transformación y el sentido histórico de la misma. Esto nos lleva a plantear la necesidad de acordar estrategias comunes para la construcción y adhesión al nuevo orden político-económico internacional y avanzar con mayor velocidad hacia una desarrollo armónico, que permita estar en condición de competencia, y posibilite mejores niveles de bienestar y justicia social, condiciones estas indispensables para la construcción de una verdadera democracia. Esto sugiere el establecer programas de cooperación e intercambio entre los países miembros, generando una gran responsabilidad para la educación en la creación de proyectos ambiciosos de cooperación en este campo, que conduzcan a la formulación de políticas que, entre otros, podrían contemplar los siguientes aspectos:
  • Modificar el enfoque educativo hacia una educación integral, para educar individuos con una mayor sensibilidad hacia los problemas sociales, la búsqueda de soluciones prácticas a los problemas existentes en todos los campos.
  • Despertar en los estudiantes habilidades y actitudes para el trabajo en grupo y para la creatividad, que posibiliten el aprendizaje de conocimientos, no solo como condición de una acción intelectual, sino con efectos prácticos para la productividad.
  • Posibilitar relaciones más estrechas entre la escuela y el entorno para responder a sus necesidades particulares.
Estos aspectos han sido objeto de propuestas para la Región y no se han implementado o desarrollado suficientemente; pero continúan siendo de gran importancia y vale la pena insistir en su aplicación y sistematización; para ello habría que proponer acciones tales como:
  • Integración de programas y proyectos educativos.
  • Creación de redes y bancos de datos que permitan unificar los avances educativos en materia de reformas y modernización del sistema.
  • Estrategias de complementación, donde los países que se encuentran en situación de menor desarrollo relativo puedan beneficiarse de los avances obtenidos en los de mayor desarrollo para tratar de reducir las diferencias interregionales en el campo científico y tecnológico.
  • Promover la discusión abierta y profunda sobre la historia y raíces de nuestros pueblos que permita la construcción real de esta, sin tener que acudir al mito y la fantasía para mantener situaciones heroicas o victimarías falsas, que en lugar de acercar nuestras naciones las colocan en situaciones de rivalidad y conflicto permanente.
3. El desarrollo de la ciencia y la tecnología, desde una perspectiva no solo técnica sino humanística, y en la creación de políticas en este campo que permitan articular la modernización de la sociedad con los procesos de formación y educación. En esta dirección Colciencias ha concebido un programa de estudios científicos de la educación que busca el fortalecimiento de la comunidad científica, el apoyo a investigadores que profundicen en estudios sobre pedagogía, el entorno social de los procesos educativos y el impulso a la relación educación y desarrollo.

4. La educación para la democracia como base para la formación y educación del ciudadano americano del siglo XXI en Colombia, la Región y el mundo. Con este programa, que presentaremos en corto plazo a la Región, los colombianos queremos avanzar (y la nueva constitución política así lo establece) hacia la democracia participativa, concepto este que debemos construir de acuerdo a las circunstancias históricas, culturales y sociales actuales, para lo cual no hay otro camino que hacerlo a través de prácticas sociales apoyadas en procesos de formación que son competencia de la educación, de una educación que trasciende las fronteras de las escuela y que es una responsabilidad del Estado. La democracia verdadera es aquella que está presente en todos los lugares, todos los días y que compromete a todos los ciudadanos en una práctica de participación en los procesos de desarrollo y en la solución de los problemas. Esto implica preparar a los individuos no solo para la participación en los procesos electorales, sino para formarlos en la convicción profunda de que solamente con el respeto a las opiniones ajenas, la tolerancia, el pluralismo y la prelación del interés común sobre el individual, podrá existir una verdadera democracia.

Hay que pensar entonces en una educación para la democracia, orientada a la formación de una conciencia ciudadana de participación y así mismo a rescatar el papel formador de la institución escolar donde las prácticas escolares promuevan activamente los valores de la justicia, la participación, el pluralismo, el respeto a la diferencia. Hay que propiciar, entonces, la democratización de las instituciones educativas y promover procesos educativos que conduzcan al desarrollo de la democracia participativa. Esta experiencia innovadora en educación para la democracia iniciada en el país, además de propiciar y desarrollar instrumentos propios de una democracia participativa en los procesos de formación formales y no formales, pretende establecer el intercambio de experiencias pedagógicas y de gestión que permitan crear o calificar sistemas nacionales de trabajo conducentes a la realización de iniciativas en este campo. Para este propósito se ha creado “El Instituto para el Desarrollo de la Democracia Luis Carlos Galán”.

Entre las acciones que adelantara el Instituto está la construcción teórica sobre el concepto de democracia participativa a través de prácticas cotidianas, el desarrollo de talleres y:
  • La creación de una escuela para educadores en democracia y convivencia. Como instrumento pedagógico que sirva de orientación a los maestros y a las instituciones escolares, para que el proyecto educativo institucional cuente con un lenguaje unificado. Como elementos de este programa, el Ministerio de Educación creará la defensoría de los derechos de los estudiantes, cuyo vocero será elegido popularmente en los colegios
  • Hará la adecuación curricular, que implica una revisión de los programas del área de ciencias sociales para analizar sus contenidos de manera que conduzcan hacia una formación democrática.
  • Se estudiarán los reglamentos escolares con participación de los alumnos y los padres de familia.
  • Se fomentará la participación de consejos estudiantiles y se crearán estímulos al periodismo escolar.
  • Retomaremos el modelo de escuela nueva, como experiencia que ha pretendido desarrollar procesos democráticos al incluir a la comunidad en el proceso educativo.
Con estas y otras acciones pensamos contribuir a la solidificación de la democracia en nuestro país y a la formación de una conciencia democrática entre nuestra juventud y niñez para que estos hombres del Siglo XXI puedan desarrollar los grandes propósitos nacionales.