10 de Diciembre de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (115) II
Año: 1993

3. ¿Sería atrevido, entonces, decir que, quizás, la principal o una de las principales tareas de la escuela básica es enseñar a leer con comprensión?.
No sólo no sería atrevido hacer una afirmanción como esa. Es necesario afirmar, de forma absoluta, la importancia de la enseñanza de la comprensión lectora. Mire, actualmente, en México, por ejémplo, se están preparando nuevos libros de texto para toda la escuela primaria. He insistido mucho -y espero que tengan en cuenta mis recomendaciones- en que el niño no necesita tanto clases de gramática, ni de literatura, Lo que necesita es la clase de lectura. O sea, que el niño necesita seguir leyendo y aprendiendo a leer durante toda la primaria. No sólo en los dos primeros años, porque antes se hacía primero y segundo para aprender a leer; tercero y cuarto, para aprender gramática; y, quinto y sexto, literatura. La gramática y la literatura se van utilizando en forma espontánea si, de manera sistemática, se continúa enseñándo al niño a leer adecuadamente y con comprensión. De esa forma, el niño va aprendiendo sin necesidad de recurrir al enunciado de conceptos teóricos de la gramática. Va aprendiendo de la misma manera como aprende también a hablar. El niño no necesita una clase de gramática para aprender a hablar correctamente. Lo necesita en un medio culto. Un medio que él pueda imitar, modelando su propio aprendizaje. En este medio, va aprendiendo a hablar, y hablar bien y adecuadamente.

Lo mismo pasa con el escribir. Necesita tener oportunidad de hacerlo. En un medio que estimule la expresión escrita. Aquí conviene afirmar lo que parece una perogrullada: no se aprender a leer, sino leyendo; como no se aprende a escribir sino escribiendo. Si no le damos al niño tiempo y oportunidad y si no nos apoyamos en la necesidad natural que tiene el niño de comunicarse, de relatar y de expresar lo que siente y le interesa. Si no procuramos que el niño tenga la posibilidad de aprender a expresar su propio pensamiento por escrito, nos encontraremos con la tristísima realidad de que a gran parte de adultos, se les presenta una hoja en blanco y se mueren del terror. ¿Por qué? Porque no saben enfrentarse al reto de escribir. Y ocurre la misma cosa con la lectura. Se presenta un texto con un cierto grado de dificultad, y ya resulta que a todo el mundo le pareció hermético, que ya no es accesible, y prefieren dejarlo de lado. Estoy cada vez más convencida de la importancia que tiene la capacitación de los maestros en los primeros años de la escuela primaria.