26 de Abril de 2018
Portal Educativo de las Américas
  Idioma:
 Imprima esta Página  Envie esta Página por Correo  Califique esta Página  Agregar a mis Contenidos  Página Principal 
¿Nuevo Usuario? - ¿Olvidó su Clave? - Usuario Registrado:     

Búsqueda



Colección:
La Educación
Número: (115) II
Año: 1993

Estrategias para la inclusión de la dimensión ambiental en el proceso educativo


A. Seminarios regionales

Desarrollando eventos con maestros, entidades y organizaciones regionales que vienen trabajando la problemática ambiental.

El entrar en contacto con los diversos grupos y asociaciones que trabajan actualmente en proyectos ambientales en las diversas regiones, y cada vez que la actividad de la escuela contribuye al enriquecimiento teórico y metodológico de las actividades medioambientales de la Región y que dichos grupos o asociaciones proporcionan de manera más concreta conocimientos sobre la problemática ambiental particular nos permite una retroalimentación.

Inicialmente, estos seminarios deben aportar elementos para el diagnóstico de la problemática ambiental de la Región, y para la construcción de un perfil ambiental nacional. De la misma manera, deben posibilitar la organización con grupos autogestionarios locales que permitan el desarrollo de los diversos proyectos, buscando la concertación con las diversas instancias que vienen trabajando en la Región.

B. Búsqueda de instrumentos para una revisión curricular

Se deben revisar los programas de los diferentes niveles de la Educación Básica General (EBG), para proporcionarles el marco conceptual del plan y diseñar actividades tendientes a interiorizar los aspectos teóricos fundamentales a partir de actividades prácticas de contacto con el entorno.

Lo anterior permitirá, de alguna manera, hacer un diagnóstico sobre la ubicación de los contenidos de carácter ambiental. Usando como ejemplo los aspectos ecológicos en el programa de ciencias naturales, uno debe mirar la secuencialidad de la temática, los vacíos programáticos, las dificultades metodológicas y la conexión del programa con la realidad. Esto con el ánimo de proponer posteriormente las modificaciones pertinentes para lograr una formación en medio ambiente, que generen actitudes y se inculquen valores para el manejo del mismo.

CUADRO 1
CUADRO 2
CUADRO 3

No es posible parcelar la dimensión ambiental; ella debe estar presente en cada uno de los programas de formación, trabajada a partir de una problemática particular y puesta en común en la realización de actividades interdisciplinarias en el interior de la escuela.

La interdisciplinariedad no puede entenderse como la sumatoria de actividades; contiene elementos de cada una de las disciplinas en torno a una actividad concreta. La puesta en común de los diversos puntos de vista en torno al fenómeno y la búsqueda de un consenso será lo que permita el avance en la explicación de los diversos fenómenos. Desde esta perspectiva, cada una de las disciplinas mantendrá su propia dinámica, pero contribuirá a la solución de problemas con cada disciplina evolucionando y haciendo evolucionar a las otras. Todo esto es factible de trabajar en la escuela partiendo de una política de flexibilidad curricular.

Analizar los aspectos fundamentales de la flexibilización curricular que pueden permitir la inclusión de la dimensión ambiental en el proceso formal educativo:

1. Concepto de flexibilidad: “Posibilidad de adecuación del currículo a las características y actitudes del alumno y a las características de las instituciones y de las regiones”.

2. “Política de desarrollo comunitario que lleve a cabo la transformación de la escuela dentro un proyecto cultural de servicio comunitario”.

3. “Ubicar al hombre como un ser socio-cultural histórico”.

4. “Tomar la educación como proceso que enfatiza la importancia de la relación escuela-comunidad”.

C. Experiencias piloto

Teniendo en cuenta la problemática detectada en los seminarios regionales y los instrumentos encontrados en la revisión curricular, diseño de talleres que permitan ensayar una metodología adecuada a la problemática regional como por ejemplo, proyectos comunitarios, proyectos escolares y proyectos de aula de clase (experiencias piloto).

Es importante plantear las experiencias piloto en educación ambiental desde dos frentes: el primero, de competencia directa del Ministro de Educación Nacional (MEN), son experiencias piloto de tipo curricular (por considerar al currículo como instrumento importante para la formación del niño) de la escuela a la comunidad y el segundo, experiencias piloto de tipo no formal, de la comunidad hacia la escuela.

Tanto las experiencias de tipo curricular como las de tipo no curricular deben contribuir al delineamiento de estrategias metodológicas que enriquezcan el trabajo en el aula y fuera de ella, estableciendo vínculos directos entre todos los componentes de la comunidad educativa.