19 de Septiembre de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (114) I
Año: 1993

24. Josefina Zoraida VÁZQUEZ (Comp.) La educación en la historia de México. México: El Colegio de México, 1992, 311 p., cuadros, notas, tablas, bibliografía, índice.

El libro que nos ocupa contiene una compilación de artículos sobre diversos temas históricos publicados originalmente en la revista Historia Mexicana a lo largo de 36 años que permiten adentrarse en el desarrollo de la historiografía de la educación en México. La cuidadosa dirección de Josefina Z. Vázquez permite seguir el proceso de cambio de la historiografía mexicana de la educación, además de ser una verdadera introducción para los estudiosos del tema.

El artículo de Leopardo Zea, “Hacia un nuevo liberalismo en la educación”, un primer bosquejo de lo que más tarde sería su libro Del Liberalismo a la Revolución en la educación, sitúa el origen de la crítica al sistema político en los anhelos del destacado grupo de pedagogos porfiristas que nutrieron la Escuela Modelo de Orizaba. Dentro de todo un movimiento por reinterpretar la Revolución mexicana, en el que participaron activamente muchos historiadores norteamericanos, cae el artículo publicado en 1967 por James D. Cockcroft, muy conocido por su obra sobre los Precursores a la Revolución Mexicana, quien reconoce que su interés surgió al leer las referencias de Francisco Bulnes sobre la participación de maestros en la Revolución, inspirados por un resentimiento social. Cockcroft se ocupó de la trayectoria de algunos maestros, cuyas acciones más tarde explicaría Jean-Pierre Bastian como un resultado de una socialización protestante, “La república restaurada, y la educación. Un intento de victoria definitiva” (1968) estuvo inspirado por una conmemoración, enmarcado dentro de la historia de las ideas, explica políticamente la contradicción que implicaba la adopción del positivismo por los liberales mexicanos. Ya dentro de un intento más complejo que empieza a ampliar su foco hacia aspectos sociales, se encuentran los artículos publicados en 1973, “La educación elemental en el porfiriato”, de Alejandro Martínez Jiménez y, en especial, “La conquista educativa de los hijos de Asís”, de José Maria Kobayashi y “Las Escuelas Lancasterianas en la ciudad de México, 1822-1842”, de Dorothy Tanck de Estrada. Este último se adentra en los antiguos orígenes del famoso método y explica su complicado funcionamiento. A partir de 1980, la historiografía sobre la educación había adquirido madurez, como lo muestran los artículos de Anne Staples, “Alfabeto y catecismo, salvación del nuevo país” (1980); de Pilar Gonzalbo, “La influencia de la Compañía de Jesús en la sociedad novohispana del siglo XVI” (1982); de Milada Bazant, “La enseñanza y la práctica de la ingenieria durante el Porfiriato” (1984), de Engracia Loyo, “Lectura para el pueblo, 1921-1940” (1984) y de Valentina Torres Septién, “Algunos aspectos de las escuelas privadas” (1984).

Es importante destacar el acierto de El Colegio de México con la colección Lecturas de Historia Mexicana y que consiste en rescatar en volúmenes ágiles, precedidos por una introducción a cargo del compilador, temas importantes para el conocimiento y explicación de nuestro pasado destinado a público universitario para que pueda consultar artículos ya clásicos, pero que hoy no son de fácil acceso.

Carlos Salá