20 de Agosto de 2018
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Colección:
La Educación
Número: (114) I
Año: 1993

18. Luis María PESCETTI. Taller de animación y juegos musicales. Bs. As.: Guadalupe, 1992, 125 p., notaciones musicales, bibliografía, índice.

Cuando la escuela se “sobre-especializa” y la acción pedagógica aparece como subordinada a un extenso y obsesivo listado de condicionamientos previos —llámense objetivos, recursos, materiales, etc.— el aprendizaje pierde su ingrediente vital. Deja de ser algo natural y espontáneo para convertirse en una secuencia rígida y estereotipada de metas a lograr. El precio del excesivo control que se aplica tanto sobre los objetos y estructuras a absorber como sobre los mecanismos humanos en juego, es, ni más ni menos, el riesgo de “perderse la película”. En cste caso, “perderse la música”. Aparentemente se procede de manera correcta, se hace todo lo que hay que hacer, pero los chicos, los jóvenes o los futuros maestros se aburren. A nuestro juicio, el mejor antídoto para escapar a los efectos de esa pseudomúsica consistiría en restablecer, como en un sistema de vasos comunicantes, la saludable circulación energética que debería existir siempre entre la escuela y la vida. Lo que sucede en el patio de juegos, en el recreo o en la vereda no es, de modo alguno, menos serio ni pertenece a una categoría esencialmente distinta a lo quo sucede o debería suceder en el aula de clase. Seamos afin más drásticos: si el modelo más eficaz de aprendizaje —estamos convencidos de eso— es el del aprendizaje natural o espontáneo que sucede en condiciones externas estimulantes y que caracteriza el crecimiento y la salud, la escuela sólo debería mejorarlo, perfeccionarlo. Pero en lugar de ello, a menudo lo desvirtúa o “desnaturaliza” al extremo de provocar el tedio, el rechazo y la cerrazón en el espíritu y la mente de los educandos. El autor aprendió y verificó incansablemente estas “leyes” de la comunicación natural y profunda a través de su trabajo como músico-artista y como pedagogo de la expresión y del arte. Por eso nos habla desde la fuente de su asombro y de su entusiasmo, aún en renovada y juvenil expansión. Sus reflexiones a partir de la didáctica de la animación musical y sociocultural, por momentos transgresoras y desafiantes, aportan interés y enriquecen las teorías actuales del juego.