17 de Octubre de 2018
Portal Educativo de las Américas
  Idioma:
 Imprima esta Página  Envie esta Página por Correo  Califique esta Página  Agregar a mis Contenidos  Página Principal 
¿Nuevo Usuario? - ¿Olvidó su Clave? - Usuario Registrado:     

Búsqueda



Colección:
La Educación
Número: (114) I
Año: 1993

Escala de calificaciones

El sistema de calificaciones y la interpretación de las calificaciones indicadas con letras fue normalizado para toda la clase de 9º grado de 1987-88. Anteriormente, cada distrito del Estado de la Florida había determinado su propia escala de calificaciones. Del 94% al 100% era A, o sea sobresaliente; del 85% al 93%, B, o sea superior al promedio; del 75% al 84% C, es decir el promedio; del 65% al 74% D, o sea mínimo aceptable de progreso, y del 0% al 64% F, o sea insuficiente (Florida School Laws 1987, 137). En el distrito en que está Northern High se usó una escala de 10 puntos hasta los años setenta, que fue incrementado hasta que el nivel comprendido entre el 93% y el 100% se consideró A precisamente antes de que se sancionara el progrma RAISE. En el distrito en que está Southern High se usó la escala de 10 puntos hasta 1987.

Al preguntárseles si estaba de acuerdo o en desacuerdo con el nuevo sistema de calificaciones, el 25% de los docentes de este estudio dijeron: “Ni lo uno ni lo otro”. Creen que la cuestión carece de importancia, pues es fácil pasar por alto o modificar la escala de calificaciones. De hecho, señalaron que tantos factores no académicos están ínsitos en la determinación de las calificaciones, que las escalas en general no tienen trascendencia. Un profesor de historia explicaba: “Yo no soy más que humano. Si quiero que un chico pase o pierda, puedo hacerlo. Si molesta en clase todos los días, no pasa de año. Le saco puntos por no participar... Le puedo dar ceros por cualquier razón que quiera”.

Pocos profesores realmente esperaban que sus alumnos trabajaran más a pesar del mayor rigor de la escala. Uno de ellos comentó: “Miremos las cosas de frente: cada profesor pone las calificaciones a su manera. Estoy seguro que se realizaron muchos reajustes compensatorios de esa escala de calificaciones”. Una profesora discrepaba. A su juicio, la nueva escala “hace que [los alumnos] trabajen un poco más para sacar A”. La mayoría de los profesores reconocieron que usaban la escala preceptiva, pero introduciéndole pequeñas modificaciones en cuanto a la manera de determinar las calificaciones numéricas, de modo de no rebajar excesivamente los valores con respecto a lo que hubiera correspondido en la escala anterior.

Treinta y siete de 91 profesores (el 41%) se manifestaron partidarios del sistema de calificaciones normalizado, y 33 (el 36%) dijeron que se oponían a él. Tres de 8 administradores (el 38%) dijeron que carecía de importancia, aunque uno (el 12%) lo respaldaba y tres (el 37%) se oponían a él.