Si bien los avances del e-Gobierno en América Latina y el Caribe distan aún de satisfacer nuestras mejores expectativas, apreciamos en la región ciertos logros que alientan nuestro optimismo. En general esos avances se sustentan, más que en los líderes del sector público, en el empuje de adalides locales, un conjunto de profesionales dinámicos y emprendedores que -desde municipios, ministerios o dependencias prestadoras de servicios- ponen su formación, su entusiasmo y su determinación al servicio de un e-Gobierno efectivo para sus auténticos destinatarios: los habitantes y ciudadanos de las respectivas comunidades.