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                                  Entrevista a Ana Ortiz de Obregón

                                 Por José Luis Tesoro (Argentina)

1.- La expresión "ciudad digital" suele usarse sin precisar los factores y dimensiones que caracterizan al concepto. ¿Podríamos comenzar nuestra entrevista con una acepción precisa de lo que entendemos por una "ciudad digital"?

Una Ciudad Digital provee a los ciudadanos servicios inteligentes en red, para involucrarlos en la toma de decisiones y aumentar el nivel de transparencia y participación democrática, así como para mejorar el nivel de desarrollo, económico y cultural de la comunidad –tanto individual como colectivo- mediante el uso de TIC que evolucionan hacia un entorno convergente.

Para constituir y consolidar una ciudad digital es imprescindible la cooperación entre el sector público y el privado. Por un lado, los gobiernos locales deben mejorar la calidad de vida de los ciudadanos (educación, empleo, cultura, hábitat, salud y ocio), mejorar la transparencia y la eficacia de la gestión pública, reducir los niveles de corrupción y facilitar la participación ciudadana en la adopción de decisiones. En paralelo, el sector público debe facilitar infraestructuras convergentes para el acceso al mundo globalizado (Internet, móvil), facilitar la asimilación de tecnología para potenciar sectores claves (e-salud, e-educación, e-negocios, tele-trabajo), proporcionar acceso a los mercados locales y globales y facilitar oportunidades de negocio.

2.- ¿Cuáles son las motivaciones institucionales de la AHCIET para desempeñar el relevante rol que ha asumido en la cuestión de las ciudades digitales?, ¿Cuál es la visión y cuáles son las prioridades de la AHCIET en la materia?

La Asociación Hispanoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones (AHCIET) es una institución privada sin ánimo de lucro, creada en 1982 y conformada por 52 empresas de telecomunicaciones de todos los países de Iberoamérica y España.

La Asociación tiene el objetivo de ser un punto de encuentro del sector de las telecomunicaciones iberoamericanas y de facilitar el diálogo entre el sector público y el privado, organismos internacionales, reguladores y gobiernos, con el fin de aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías en la puesta en marcha de políticas, programas y proyectos que contribuyan al desarrollo económico y social de la sociedad civil, haciendo de la cooperación entre los pueblos iberoamericanos una herramienta eficaz para el intercambio de experiencias, valores y objetivos de la Sociedad de la Información (SI).

En este contexto, la AHCIET creó en 2001 la Red Iberoamericana de Ciudades Digitales con el objetivo de promover el desarrollo de la SI en Iberoamérica, a través de la cooperación entre ciudades desde un enfoque integrador, involucrando a todos los actores clave: gobiernos nacionales y locales, sector privado, organizaciones internacionales, federaciones municipales y demás agentes locales.

La Red es un espacio abierto a todos los municipios Iberoamericanos que hayan implantado o deseen implantar soluciones de e-Gobierno, así como a aquellos otros interesados en promover y ejecutar iniciativas de administración electrónica local para favorecer la incorporación ciudadana a la SI.

La iniciativa apoya a los municipios en sus procesos de modernización, ofreciéndoles servicios concretos de información, orientación, formación de funcionarios e incremento del acceso, entre otros, buscando siempre la colaboración de otras organizaciones para la implementación conjunta de proyectos.

En última instancia, la Red busca dinamizar el proceso de constitución de ciudades digitales en la región, aprovechar las sinergias con otras iniciativas similares internacionales o nacionales y crear una dinámica de cooperación entre ciudades que sea sostenible y que produzca resultados beneficiosos para unas y otras. Para estas labores de cooperación, la AHCIET promueve alianzas público-privadas para el diseño, desarrollo y ejecución de estrategias de e-Gobierno local.

Con tal finalidad, la Red organiza Encuentros Internacionales de Ciudades Digitales (que reúnen una media de 300 personas), desarrolla programas y participa en proyectos europeos y latinoamericanos de desarrollo tecnológico. Asimismo, la AHCIET galardona las mejores iniciativas de ciudades digitales con el Premio Iberoamericano de Ciudades Digitales, al cual se han presentado municipios de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Perú y Uruguay, totalizando casi 200 proyectos.

La Red contempla una Guía de Ciudades Digitales que reúne a 3.500 municipios de toda Iberoamérica. Por último, la Red ha editado dos ediciones del Libro Blanco de Ciudades Digitales y dos del Manual de Alcaldes, que es una guía práctica para implementar y desarrollar una ciudad digital.

Nuestra herramienta de trabajo es el portal Iberomunicipios (www.iberomunicipios.org) que, si bien está operativo, en enero de 2008 se presentará con una nueva imagen y novedosos contenidos. La principal innovación es que Iberomunicipios proporcionará un espacio de trabajo y debate virtual que se materializará en comunidades virtuales temáticas lideradas por expertos en cada materia que generarán propuestas, publicaciones, indicadores y proyectos.

3.- ¿Cuáles serían algunos ejemplos paradigmáticos de ciudades digitales en Iberoamérica y cuáles son los factores salientes en cada caso?

No resulta sencillo hacer una evaluación global, dado que existen casos sumamente relevantes aunque no muy conocidos. Me remito, por tanto, a algunos ejemplos que han sido merecedores del Premio Iberoamericano de Ciudades Digitales, que sólo representan una pequeñísima muestra de una gran cantidad de proyectos interesantes que conjugan voluntad política, empresarial, académica y social.

Si bien algunos países exhiben un notorio compromiso con el desarrollo de ciudades digitales, como son los casos de México, Colombia, Brasil y Chile, cabe señalar que la tendencia a avanzar en la materia se extiende al conjunto de los países de Iberoamerérica y que sería conveniente ayudar a los países caribeños en sus empeños para desarrollar ciudades digitales.

Para que los lectores puedan contemplar las bondades de cada proyecto concreto, los invitamos a acceder a la documentación de las Mejores Prácticas a través del enlace: http://www.iberomunicipios.org/home/practicas/  

4.- ¿Qué factores del entorno político-institucional, económico, social, educacional y cultural determinan la viabilidad (aceptabilidad) y factibilidad (técnica, económica) de un proyecto de "ciudad digital"?
 
Como hemos señalado a lo largo de esta entrevista, el común denominador para poder desarrollar una ciudad digital reside en la voluntad firme y positiva, tanto del sector público como del privado. Por otra parte, es primordial que se invierta en capacitación y formación, tanto a nivel ciudadano como de los técnicos municipales, a fin de que el uso de las nuevas tecnologías no se constituya en una dificultad añadida.

Para que los ciudadanos desarrollen la disposición y la voluntad para “digitalizarse”, es necesario que .el gobierno municipal exhiba una clara vocación democrática, a través de parámetros de transparencia y cercanía.

En el ámbito económico, el municipio y los empresarios deben encontrar lugares comunes para que la ciudad digital sea un motor de crecimiento y bienestar. Las TIC pueden ayudar mucho a los pequeños y medianos empresarios, al turismo, la cultura, así como a los negocios típicos de cada comuna.

En definitiva, unos y otros deben tener muy presente que las nuevas tecnologías les ofrecen un mundo de posibilidades para el desarrollo y la minimización de las brechas económicas, culturales y humanas.

Pero sobre todo, la ciudad digital no debe ser un fin, sino un medio. Deberá llegar un momento en que no se hable de la “ciudad digital” como tal, al igual que se habla del transporte, pero no de los autobuses, ya que éstos son un medio para la movilidad y no un fin para los ciudadanos.

5.- ¿En qué grado la calidad de las relaciones entre el sector publico, el sector privado y las organizaciones comunitarias determinan la viabilidad y factibilidad de los proyectos de ciudad digital?

Como señalé en la primera pregunta, el auténtico desarrollo de una ciudad digital requiere una clara voluntad de las distintas partes. La viabilidad social y económica de la ciudad digital está condicionada por la disposición de cada sector a aportar sus especificidades con la mejor voluntad de entendimiento posible.

6.- Con base en tu amplia experiencia en la temática: ¿Cuáles serían tus recomendaciones para aquellas comunidades de Iberoamérica que prevén encarar o que están encarando proyectos de ciudades digitales?

Firme compromiso de los sectores públicos de acercar la democracia a los ciudadanos, entendida como la plena participación de las gentes en los procesos de decisión y tramitación. Firme compromiso de las empresas, de tecnología primero y de cualquier índole, después, para facilitar la infraestructura necesaria y para adoptar roles de negocios apropiados que abran nuevas vías de negocio al ciudadano. Firme compromiso de los ciudadanos por adoptar las nuevas tecnologías como herramientas “amigas” que facilitan su vida.