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Entrevista a Patricio Álvarez Cabezas
           
   Por Gilber Corrales Rubiano (Colombia)



1.- ¿Cómo caracterizas la importancia de la Información Legislativa? ¿Cuáles son sus categorías relevantes en términos de uso, y cuáles son los requerimientos asociados a cada categoría?

Dado que la relevancia de la información está intrínsicamente ligada a la misión y las funciones de cada organización, la importancia de la información legislativa se asocia a la misión y las funciones de los Congresos, que son esencialmente las de legislar, fiscalizar y representar a la ciudadanía.

En la medida que la información legislativa responda a las necesidades de los diferentes procesos involucrados en esa misión, mayor será su relevancia en términos de calidad de las leyes, cumplimiento de las mismas y representación de la ciudadanía. En este sentido, podríamos decir que las principales categorías son las relacionadas con:
a) Proceso Legislativo, cuyos requerimientos son proyectos de Ley, con sus trámites legislativos y documentos asociados;
b) Trabajo de Comisiones, con sus sesiones y actividades, citaciones, asistencia, informes y votaciones;
c) Sesiones de Sala, con información de votaciones, debates, acuerdos, resoluciones e indicaciones a proyectos;
d) Presupuesto, leyes de presupuesto y series de ejecución presupuestaria, planes y programas;
e) Fiscalización, gestión de solicitudes de oficios a instituciones, datos acerca de la gestión del Ejecutivo;
f) Representación, información sistematizada de opinión ciudadana sobre los proyectos en discusión, como también sondeos de intereses y requerimientos de ordenamiento jurídico para mejorar o crear nuevas leyes.

2.- ¿Cuáles son, a tu criterio, las experiencias más avanzadas en el tratamiento de la información legislativa en el mundo y en los países de Iberoamérica?

Al hablar de experiencias “más avanzadas” me referiré; más que a las tecnologías utilizadas, a la satisfacción de las necesidades -estratégicas, tácticas y operativas- de información. Entre las categorías informativas enunciadas en mi anterior respuesta, los mayores avances se manifiestan en Proceso Legislativo y Fiscalización.

En general, lo que existe son sistemas de información acordes a necesidades y preferencias locales; aun en muchos congresos bicamerales son diferentes las soluciones. Los parlamentos bicamerales que poseen un sistema unificado para todo el Proceso Legislativo, con ingreso de información en línea, están evidentemente más avanzados, y más aún si agregamos la posibilidad de un acceso expedito a la historia completa de la tramitación de cada proyecto de ley.


3.- ¿Cómo relacionas las cuestiones atinentes al tratamiento de la información legislativa con el e-Gobierno?

Si consideramos que el e-Gobierno utiliza las TIC para mejorar los servicios e información a los ciudadanos, con mayor eficiencia, eficacia, transparencia y participación, vemos que está íntimamente relacionado con lo mencionado en las respuestas anteriores. Si bien un auténtico desarrollo del e-Gobierno puede tener un relevante impacto en todas y cada una de las funciones del Congreso, las funciones más beneficiadas son las de Fiscalización y Representación.

Dada la cantidad y complejidad de los procesos, recursos y decisiones involucradas en la administración del Estado, prácticamente no resulta viable para el Congreso ejercer una fiscalización exhaustiva del Ejecutivo si no dispone de los recursos informativos asociados a estadios avanzados de e-Gobierno. En cuanto a la representación, las TIC ofrecen a la ciudadanía la oportunidad de participar, interactuar y de informarse en detalle acerca de la actuación de sus representantes en el parlamento; incluso hay quienes plantean a futuro una transición desde la democracia representativa hacia una democracia participativa.

4.- ¿Cómo percibes, con una perspectiva panorámica, el estado de la Información Legislativa en los países de Iberoamérica?
 
Considerando que el Proceso Legislativo es la categoría central de la información legislativa, dado que se constituye en la base de todas las demás, percibo que los países de Iberoamérica experimentamos un relativo retraso en la gestión de información legislativa.

Si bien se trabaja en la modernización de procesos parlamentarios, no logran capitalizarse efectivamente los resultados alcanzados debido a la dificultad para constituir equipos de profesionales TIC que puedan mantenerlos, consolidarlos y desarrollarlos. En muchos parlamentos de la región no resulta concebible la continuidad en las iniciativas, al considerarse como “natural” que los equipos profesionales estén condicionados por los cambios políticos. En el caso de Chile no existe tal condicionamiento, sino que contamos con una carrera funcionarial que nos ha permitido avanzar sistemáticamente en la conformación del equipo profesional, con constante respaldo de las autoridades políticas y administrativas.

En nuestras experiencias regionales hemos visto proyectos sumamente interesantes desde una perspectiva académica con grandes inversiones y años de trabajo pero sin ninguna implementación, pero también en seis u ocho meses hemos podido dejar funcionando soluciones pragmáticas, que si bien no reúnen toda la rigurosidad de los primeros, satisfacen los requerimientos de los respectivos parlamentos. En otras ocasiones vemos que la satisfacción de las necesidades de información se supedita a la tecnología de moda, como si ésta fuera un fin en si misma.

5.- ¿Cuáles son las características y componentes más salientes de los sistemas de información legislativa que ustedes han desarrollado y qué actores componen el universo de usuarios?

Me referiré a los sistemas de información que hemos desarrollado y a los respectivos usuarios. En primer lugar señalo el Sistema de Información Legislativa (SIL), común para ambas Cámaras, que permite el registro y seguimiento computacional de todas las acciones que conforman el proceso de formación de la ley, con su tramitación y documentación asociada. En segundo lugar menciono el Sistema de Gestión de la Sala de Sesiones, que contiene la votación electrónica, el registro biométrico de asistencia de los Senadores y el sistema de apoyo de documentos digitales a los temas en discusión (“pupitre digital”).

En cuanto a la Representación destaco el “Senador Virtual” que permite a los ciudadanos participar votando y presentando indicaciones a algunos proyectos que están en discusión en el Senado, información que es canalizada a la Comisión que lo esta estudiando y a los Comités políticos para su consideración. También está el “Centro de Respuesta” que recibe, distribuye y gestiona la respuesta a todos los correos electrónicos que llegan al Senado. Finalmente, está el “Portal del Senado” que consiste en un conjunto de aplicaciones que permiten que toda la información legislativa converja hacia la ciudadanía. Ofrece información en línea ingresada y publicada directamente por los funcionarios que participan de la actividad legislativa.

6.- ¿Cuáles serían tus recomendaciones y sugerencias para otros países de Iberoamérica interesados en desarrollar sistemas de información legislativa en el Congreso?

Ante todo, constituir un equipo estable de profesionales y técnicos para administrar y desarrollar –con apoyo de las TIC- los servicios de información legislativos. Si bien esto requiere de un auténtico compromiso y apoyo institucional de las más altas autoridades, resulta primordial para garantizar una base de continuidad en los esfuerzos. Luego, buscar experiencias análogas en otros parlamentos con realidades similares para aprender de sus experiencias. Tal como señalamos anteriormente, el sistema primordial es el de apoyo al Proceso Legislativo, el cual requiere también un compromiso institucional para poblar las bases de datos.

El desarrollo de un Portal Parlamentario es fundamental como medio de comunicación -principalmente con la ciudadanía- existiendo atinadas sugerencias de contenidos tanto de la Unión Interparlamentaria Mundial como del Parlamento Latinoamericano (“Parlatino”). Un principio fundamental que hemos adoptado y que nos ayuda en todos nuestros desarrollos es: “el que produce la información es el que la ingresa”.

Esto nos permite contar con información de primera mano y en línea durante todo el proceso de apoyo a cada sistema. Además, permite que los distintos actores se comprometan con el sistema como “dueños de la información”, respaldados por un sistema institucional que genera servicios tanto al interior como al exterior del Parlamento.