Para tener en cuenta

1.- Mensaje de Fin de Año a los Integrantes del Foro e-Gobierno OEA
Apreciados integrantes del Foro: En esta última entrega del Boletín durante el año 2007, deseamos expresarles nuestra gratitud por la atención que le dedican, por los mensajes y sugerencias que nos hacen llegar, así como por sumarse a los propósitos y aspiraciones del Foro e-Gobierno OEA. Tras nuestro habitual receso durante enero y febrero, volveremos a acompañarlos mensualmente a partir de marzo del 2008, procurando satisfacer en la mayor medida sus propios intereses y expectativas. Reciban nuestros mejores deseos y augurios de Navidad y Año Nuevo. El equipo del Boletín e-Gobierno OEA
2.- Recensiones Libres
I.- Subirats, Joan: “Los dilemas de una relación inevitable: Innovación democrática y tecnologías de la información y la comunicación”, Universidad Autónoma de Barcelona Texto completo: http://www.democraciaweb.org/subirats.PDF Reseñó: José Luis Tesoro
Resumen libre: El artículo pone de relieve las insuficiencias del funcionamiento de los actuales sistemas democráticos europeos, para después contrastar, de forma exploratoria, en qué medida las TIC pueden contribuir a los procesos de innovación y mejora en dichos sistemas. Señala que la inserción de las TIC en los espacios y procesos de la democracia política puede: a) agravar los problemas de la democracia, b) ayudar a solucionar o superar esos problemas, o c) crear problemas nuevos que las propias TIC no sean capaces de resolver.
Interesa aquí analizar cuál es el impacto que efectivamente genera el uso de las TIC en el fortalecimiento de la democracia y la ampliación de sus espacios de participación cívica. Si bien nunca antes la humanidad había conocido una extensión tan amplia de las reglas y mecanismos que conforman el concepto de democracia, existe una creciente insatisfacción con su funcionamiento, tanto por las “promesas incumplidas” como por la escasa capacidad de resolución de problemas, el formalismo, el distanciamiento entre representantes y representados, la opacidad, la asimetría en los recursos de los teóricamente iguales, entre otros factores. Se manifiesta un acusado descenso de la confianza pública en la forma de operar y en el rendimiento de las instituciones representativas. Si bien no hay signos de preferencias por alternativas de gobierno no democráticas o autoritarias, se constata que las actitudes públicas hacia partidos, parlamentos o gobiernos expresan más y más desconfianza.
El sufragio universal no nos ha conducido al ideal de la soberanía popular, sino al desarrollo de sofisticadas técnicas por las que las élites de los partidos y de las burocracias administrativas incrementan su capacidad de control sobre la ciudadanía, con virtual desaparición de espacios para una esfera pública de debate y opinión, realmente autónoma de los aparatos de estado.
En un cuadro de alternativas para relacionar el uso de las TIC con los procesos de innovación democrática, pueden distinguirse dos grandes opciones: 1.- Aplicar las TIC considerando sólo procesos de mejora y de innovación dentro de los marcos institucionales y políticos de las actuales democracias. A su vez, esto puede practicarse: 1.1) en el campo de las policies y de su gestión, o 1.2.) en el campo de la polity y de las relaciones entre instituciones y ciudadanía. 2.- Aplicar las TIC explorando vías alternativas de adopción de decisiones y de generación y gestión de políticas, que incorporen más directamente a la ciudadanía y que asuman el pluralismo inherente a una concepción abierta de las responsabilidades colectivas y de los espacios públicos. Con base en las referidas opciones, el autor delinea cuatro estrategias o discursos políticos acerca de la relación entre las TIC, los sistemas democráticos y sus procesos de decisión y gestión.
1.1.- La opción consumerista Se aceptan plenamente los marcos institucionales y políticos de la democracia vigente, suponiéndose que sólo fallarían ciertos mecanismos de información a disposición de la ciudadanía para ejercer sus posibilidades de elección y disponer de más poder en sus relaciones con las burocracias públicas. No se cuestiona ni valora aquí el por qué de los servicios o a quién van dirigidos, sino la mejor manera de prestarlos. Tampoco se trata de redefinir las políticas o de cuestionar el diseño de los procesos de puesta en práctica de las mismas. La demanda de más y mejor información cuadra perfectamente con las potencialidades más evidentes de las TIC, transformando a muchas burocracias en “infocracias”.
El mayor problema de esta opción reside en que esas mejoras en la forma de gestionar los servicios y en los canales de comunicación entre ciudadanía y administraciones públicas, no sólo no ofrecen nuevas vías para hallar solución a los problemas de desafección democrática, sino que introducen ciertos problemas en el manejo del gran caudal de información. Por otro lado, se señalan también los efectos perversos que podrían llegar a tener los grandes volúmenes de información que sobre las personas, sus conductas, sus preferencias y sus hábitos irían acumulando las administraciones a través del uso de las TIC. En definitiva, este tipo de vinculación entre procesos de innovación vía TIC, muy vinculados a los procesos de prestación de servicios, no cambiarían en absoluto las lógicas tecnocráticas y de “arriba hacia abajo” cristalizadas en la mayor parte de los sistemas democráticos. Más que reforzar la capacidad de presencia y de intervención de la ciudadanía en los asuntos colectivos, el uso de las TIC podría reforzar la capacidad de control y de autoridad de las élites institucionales.
1.2.- La mejora de la representación elitista Esta estrategia se dirige a mejorar las comunicaciones entre las instituciones políticas democráticas y la ciudadanía. Más que de mejorar la eficacia en la prestación de servicios, se trata aquí de reforzar la legitimidad de las instituciones de gobierno, procurando reducir la sensación de desapego y la percepción de distancia entre los que deciden y aquellos que dicen representar.
En ese escenario, se intenta aplicar las TIC en la mejora del funcionamiento interno de los parlamentos o de los ejecutivos y de las administraciones, o en la mejora de la información de la actividad parlamentaria y gubernamental hacia la ciudadanía, o en la mejora y ampliación de las posibilidades de interacción entre los parlamentos y los gobiernos con los ciudadanos. No se trata aquí de dar más opciones a los ciudadanos-consumidores, sino de generar consenso hacia la organización, o de facilitar la labor de advocacy o de lobbying desde el exterior, pero siempre entendiendo que existen unos “expertos” en la institución qué decidirán, qué conviene tener en cuenta, qué conviene asumir y qué no. La lógica dominante es la de usar las TIC como mecanismo que permita una mayor adaptabilidad del sistema político en relación a un entorno cambiante, pero sin que ello signifique un cambio de paradigma en el modo de funcionar. Los tipos de aplicaciones surgidos de las nuevas TIC (websites, boletines electrónicos, listas de correo, sistemas de información, pequeñas consultas o votaciones electrónicas puntuales,...) se dirigen a relegitimar y reorientar a las instituciones políticas y de gobierno, a través de métodos más sofisticados de gestión de la información, segmentación de públicos, o marketing y comunicación política.
Este tipo de instrumentos al servicio de objetivos como los descritos, contribuyen a realzar los aspectos más elitistas del sistema democrático representativo (reforzamiento de la capacidad de manejar y controlar los flujos de información, convertirse en nudos de recursos e información, reforzar las interrelaciones horizontales y verticales, con actores no públicos y con otras instituciones u organismos políticos), mientras que quedan en un segundo plano los aspectos más estrictamente democratizadores del sistema (capacidad de respuesta, capacidad de rendir cuentas, transparencia, canales de implicación ciudadana).
2.1.- La urdimbre cívica Gracias a las TIC es posible empezar a hablar de pluralismo reticular o de promoción o potenciación de la autonomía social capaz de generar inclusión y cohesión al margen de las medidas uniformadoras y de los derechos abstractos de ciudadanía. La política se vuelve más difusa, adquiriendo características diferentes en cada ámbito, y ya no puede considerarse monopolio del estado o coto cerrado de los organismos públicos. Las instituciones políticas no ocuparían ya el centro o el vértice de las condiciones de ciudadanía, de bienestar, sino que estarían cada vez más fundamentadas en los bienes relacionales. En ese marco, seguramente emergerán nuevas formas de “ciberdemocracia”.
2.2.- La democracia directa Otra de las estrategias posibles en el uso de las TIC ante los actuales dilemas de la democracia es la de recuperar el viejo ideal de la democracia directa. Si combinamos las potencialidades de las TIC para avanzar hacia formas de democracia directa hasta hoy inexploradas, con la necesidad de contar asimismo con mecanismos que aseguren deliberación y que canalicen opiniones y debates hacia formas de tomar decisiones pragmáticas y eficientes, deberíamos repensar nuestras actuales instituciones democráticas.
Conclusión Un examen superficial de lo que hoy está en marcha en materia de aplicación de las TIC en los procesos democráticos indica que la mayor intensidad de esfuerzos y de experiencias concretas se da en el denominado discurso consumerista. Se va detectando asimismo una creciente atención a mejorar la imagen y la percepción pública del sistema democrático representativo en su conjunto. Son, en cambio, mucho más escasos, contradictorios y poco consistentes los intentos de trabajar en las perspectivas que hemos denominado como cívica o de democracia directa. No deja de ser todo ello normal, dados los parámetros de partida. Lo más preocupante, sin duda, es la desconexión que parece darse entre ambas lógicas. Mientras va creciendo la desafección y la desconexión de grupos, comunidades e individuos en relación a las instituciones democráticas representativas, vistas como ajenas a sus vidas y relatos, estas instituciones y sus élites siguen preocupadas por aprovechar los viejos y nuevos medios de comunicación e información para preservar sus propios espacios de poder o para mejorar las apariencias.
Surgen nuevas identidades y comunidades políticas, y surgen fuera de un sistema político entendido como tradicional y cada vez más obsoleto. Pero parece claro que, en cualquiera de los escenarios analizados, las TIC ocupan un papel central. Ese puede ser un punto de conexión a seguir explorando.
II.- Segura, Alejandro: “Educación e información electoral para el electorado rural: Sistemas no tradicionales para la educación en información electoral”. Universidad Alas Peruanas. Perú Texto completo: http://www.informatica-juridica.com/trabajos/Promoci%F3n_de_la_participacion_en_zonas_rurales_del_Peru.asp Reseñó: José Luis Tesoro
Resumen libre:
Una de las raras ocasiones en que se manifiesta la existencia de una comunidad de ciudadanas y ciudadanos es cuando se ejerce el derecho al voto. El día de una votación, millones de sufragantes aparecen como libres e iguales. Pocas veces como ésta luce tanto la igualdad política. Sin embargo, todos sabemos que para ejercer ese derecho, los ciudadanos no disponen de las mismas condiciones económicas, sociales y culturales.
En términos generales, el ejercicio del sufragio resulta más complejo, arduo y oneroso para los electores de los ámbitos rurales. Este electorado suele formar parte de una población con altos niveles de pobreza; geográficamente dispersa y distante, que vota con escaso acceso a información, comunicación y transportes, y que debe decidir en torno a postulaciones que a menudo se les presentan en términos poco adecuados a su cultura. En los ámbitos rurales son recurrentes ciertos problemas como la indocumentación, las listas de electores desactualizadas, los altos niveles de ausentismo, de votos nulos, o de errores cometidos por miembros de mesa.
Las TIC favorecen de manera privilegiada a las zonas rurales, dado que permiten superar las limitaciones geográficas, culturales y económico-sociales, acrecentadas por las políticas gubernamentales centralistas y el olvido de los sectores sociales menos favorecidos.
El proceso de enseñanza de contenidos electorales, que ha predominado en los distintos organismos electorales y organizaciones no gubernamentales vinculadas a estos quehaceres, ha sido indiscutiblemente el sistema presencial basado en una "cultura papel". Existe una logística sui generis para colocar los materiales en las distintas zonas rurales; sin dejar de considerar el riesgo existente por la distorsión de los contenidos -durante los procesos de enseñanza- por la difusión oral progresiva de los mismos (de la entidad central a las descentralizadas, de éstas a las delegaciones distritales, de éstas a los coordinadores zonales y finalmente al representante de la zona rural), y el hecho indiscutible de que los medios de comunicación resultan disminuidos en las zonas rurales.
En el ensayo se propone la aplicación del denominado e-Learning, educación basada en tecnología telemática, como modalidad de formación a distancia no presencial o semipresencial. La propuesta consiste en que los organismos públicos u organizaciones no gubernamentales, participantes en los procesos electorales peruanos, desarrollen contenidos pedagógicos para su suministro a las zonas rurales, vía Internet (Teleducación) a través de la plataforma montada por el "Proyecto Huascarán"; así como telemáticamente por medio del "Proyecto Piloto Frontera Norte" y el "Programa de Proyectos Rurales" para la transmisión de voz, faxes y datos a baja velocidad, con contenidos electorales, sin perjuicio de utilizarse la plataforma del "Plan Puyhuán" desde el lado de la sociedad civil.
Señala que incluso los organismos electorales bajo el financiamiento del Fondo de Inversión en Telecomunicaciones (Fitel) y con la participación de las empresas de telecomunicaciones, podrían desarrollar un proyecto piloto en aquellas zonas rurales con mayor concentración electoral y facilidades técnicas, que mediante el uso del televisor como terminal de mayor penetración -inclusive en los sectores menos favorecidos- y por su facilidad de uso, se pueda acceder a los servicios de Internet, a través de una conexión por cable, un descodificador de señal y algunos aparatos periféricos, a fin de proveerles Teleducación Electoral.
En paralelo, podrían desarrollarse e implementarse otros medios de educación electoral, tales como programas multimedia para uso en Web o en cd-rom, o la producción y reproducción de material educativo electoral en formato VHS y audiocasetes. Estas mismas alternativas pueden ser utilizadas para el suministro de información relacionada con el quehacer electoral.
Señala que, en la actualidad, si bien los entes electorales desarrollan documentos referidos al proceso electoral que se organiza, rara vez esos documentos hacen alusión a las Garantías y Derechos Humanos y Políticos de los ciudadanos y, en especial, de quienes pertenecen a circunscripciones rurales o sectores minoritarios. Los instrumentos jurídicos -nacionales e internacionales- relativos a los derechos humanos, políticos y las garantías de las personas, deberían difundirse entre todos los sectores sociales; pero en especial entre los de circunscripciones rurales y sectores minoritarios. La forma de difusión, en épocas no electorales, debería consistir en campañas de educación cívica impartida en centros educacionales, organizaciones públicas, empresas privadas, instituciones castrenses y policiales, iglesias, etc., a efecto de crear conciencia sobre las Garantías y Derechos Humanos y Políticos. Con la posibilidad inclusive, de generar instrumentos informativos de estos temas, sea a través de métodos tradicionales (afiches, trípticos, cartillas, publicidad en medios de comunicación, etc.) o no convencionales (websites de las organizaciones electorales, multimedia, correos electrónicos, etc.), para los períodos electorales.
Sugiere las siguientes medidas para favorecer la legitimidad de los sufragios en zonas rurales: a) Imprimir el material electoral en lenguas y dialectos diferentes al castellano: la propuesta comprende la impresión de las instrucciones de las actas electorales y cédulas de sufragio (previa reforma legislativa), así como las cartillas de instrucción y demás material informativo, en lenguas y dialectos propios de las zonas rurales. b) Reestructurar las mesas de sufragio para las zonas rurales: se propone una adición legislativa a la ley electoral para que al momento de elaborar las listas a sortearse para integrar las mesas de sufragio, se lo haga considerando por lo menos a cinco (5) ciudadanos con instrucción secundaria en aquellas mesas que carecen de electores con grado de instrucción superior, de entre los cuales se elegirían a dos (2) para integrar las mesas de sufragio, y el tercero sería sorteado del resto de la lista. c) Voto electrónico: se recomienda facilitar el voto electrónico, dada las siguientes ventajas: i) posibilidad de conocer con mayor prontitud los resultados electorales, ii) eliminación del fraude electoral, iii) reducción del tiempo de escrutinio y cómputo, iv) facilitación del ejercicio de voto por parte de los analfabetos, v) posibilidad de votar con gran frecuencia y a bajo costo, y vi) comodidad para el votante. d) Capacitación del personal para los procesos electorales: se enfatiza en la conveniencia de aplicar un sistema educacional basado en e-Learning, a través de una modalidad de formación a distancia no presencial o semipresencial, basado en TIC.
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