Reseñas de entrevistas virtuales sobre Necesidades de Formación en e-Gobierno

En esta sección se exhiben las reseñas de las entrevistas virtuales realizadas en marzo de 2007 con el Coordinador del Programa de Gobierno Electrónico de la SEDI-OEA, Miguel Ángel Porrúa Vigón, y con integrantes del Equipo de Tutores del Curso de Formulación de Estrategias de Gobierno Electrónico de la SEDI-OEA, referidas a las necesidades de formación en e-Gobierno de los niveles directivos y departamentales de las administraciones centrales y locales de los países de América Latina. Actuó como entrevistador José Luis Tesoro.
01.- Miguel Ángel Porrúa Vigón, España, Licenciado en Economía y Empresa, MBA, Coordinador del Programa de Gobierno Electrónico de la Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral de la OEA
Con relación a las necesidades de formación, los temas que sugiero para cada nivel son los siguientes:
Directivos: Cómo las TIC están cambiando el funcionamiento del gobierno, productos, resultados e impactos, aspectos financieros del e-Gobierno, financiamiento y retornos, el e-Gobierno y la ciudadanía, planificación.
Jefes departamentales. Gestión de proyectos, gestión de recursos humanos, liderazgo.
Los referidos temas sirven para los tres niveles de gobierno (nacional, estadual o provincial, municipal). Lo que varía para cada nivel son las escalas de magnitud en los temas que se tratan, así como el tipo de ejemplos a utilizar.
Las premisas que sugiero para los procesos de formación son las siguientes:
a.- Las actividades deben estar pactadas con las autoridades del organismo empleador y formar parte del horario de trabajo de los participantes
b.- Lograr un auténtico compromiso de los participantes, por ejemplo, acordar que éstos paguen una parte del costo de la actividad, o que la certificación de la actividad sea requerida para promoción o aumento de sueldo, etc.
c.- El equipo docente debe estar mayoritariamente compuesto por practicantes expertos más que por académicos. Los académicos que deseen participar deben desarrollar una etapa previa de práctica en una institución pública.
d.- Utilizar TIC dentro de todo el proceso formativo, procurando que los participantes experimenten, en la mayor medida posible, sus beneficios y posibilidades.
e.- Incluir en todos los cursos componentes prácticos que permitan a los participantes desarrollar ejercicios de diagnóstico, formulación de opciones, definición de procesos y resolución de problemas en escenarios análogos a los reales.
f.- Si bien el componente tecnológico no es el más importante, no se lo debe eludir, al menos para los más altos niveles de responsabilidad. Es importante que éstos puedan incorporar ciertos conceptos a sus funciones y ciertos términos a su lenguaje.
g.- Los aportes relacionados con las tecnologías deben estar desarrollados por profesionales del sector privado que aporten la mejor experiencia práctica. del mundo de la consultoría TIC (por ejemplo: Mc Kinsey, Accenture, Cap Gemini, Booz Allen & Hamilton). Los profesionales y vendedores de las empresas TIC podrían sesgar sus mensajes en función de intereses comerciales.
h) El menú de temas debe seguir una estructura matricial con las siguientes dimensiones:
i) Perfiles de funcionarios públicos (Ministro, Viceministro, Director, Jefe de Departamento, Técnico Cualificado, Agente de base, etc.).,
ii) Oferta de temas vinculados a un plan de modernización utilizando TICs: diagnósticos TIC, reingeniería, gestión del cambio cultural corporativo, gestión de recursos humanos, búsqueda de financiamiento, asignación de recursos y retorno de la inversión, marco legal, comunicación interna y externa, aspectos institucionales, aspectos políticos.
iii) Áreas sectoriales de la administración pública: Salud, Educación, Aduanas, Transporte, Registro Civil, Empleo, Programas Sociales
iv) Oferta temática técnica especializada: arquitectura tecnológica, interoperabilidad, legislación, seguridad.
02.- Ariel Altaparro, Argentina, Analista de Sistemas, Jefe Departamento Sistemas Tribunal de Cuentas Provincia. del Neuquén, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
Los integrantes del nivel directivo suelen tener una idea relativamente clara del potencial del e-Gobierno hacia adentro y hacia fuera de la Administración, y disponen de atribuciones para gestionar iniciativas en la materia. Aprecio que, en general, no tienen muy clara la necesidad de un plan orgánico de e-Gobierno que pueda sustentarse con prescindencia de las alternancias políticas. En lo personal, percibo que los integrantes de dichos niveles no experimentan la necesidad de formarse para mejorar su desempeño en materia de e-Gobierno. Ello podría estar ligado a la creencia implícita de que la finalidad del e-Gobierno es el diseño del “portal” para mostrar información institucional. Esa percepción simplista, quizás vinculada a cierta cultura del mostrarse más que del servir, deja de lado los elementos esenciales de una estrategia de e-Gobierno. En el nivel departamental, la fortaleza reside en una percepción más realista y cercana de los problemas, tanto internos como del ciudadano. Si bien es probable que el conocimiento de los rudimentos del e-Gobierno sea más limitado, dado que el trabajo cotidiano suele sesgar la perspectiva, sus integrantes suelen percibir en mayor medida la necesidad de capacitarse en e-Gobierno, ya sea para mejorar su desempeño para mejorar su desempeño o para no quedar relegados.
Respecto de las premisas para la actividad formativa, mis propuestas son las siguientes: En el nivel directivo es necesario complementar la formación introductoria con capacitación en planeamiento y gestión de programas de e-Gobierno, identificación de necesidades de los destinatarios y determinación de proyectos prioritarios. Para el nivel departamental, además de la capacitación introductoria, sería provechoso incluir el desarrollo de diversos casos de éxito, a través de módulos orientados a temas específicos, tales como: servicios públicos, compras y proveedores, trámites, etc., para inducir en este nivel jerárquico la idea de que desde cada lugar puede contribuirse al éxito de una determinada estrategia de e-Gobierno.
03.- Boris Carikeo A., Chile, Ingeniero Electrónico, MBA, MPSc, ©MII, Gestor de e-Gobierno y Conocimiento de Visionaria Consulting Group, Consultor Universidad del Desarrollo, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
El manifiesto avance de Chile en e-Gobierno ha sido el resultado de la alianza público-privada que condujo a la implantación de la Agenda Digital. Actualmente opera el Programa de Mejoramiento de la Gestión (PMG) con 185 instituciones suscritas al Sistema de Gobierno Electrónico. El Impacto de estas políticas se refleja en el continuado liderazgo de Chile en e-Gobierno dentro de Latinoamérica y su relevante posición a escala global.
En ese marco, las necesidades de formación en e-Gobierno de los niveles directivos en el ámbito nacional aparecen como relativamente bajas; quizás se mantenga cierto déficit en el manejo personalizado de aplicaciones en el marco de la seguridad. Paralelamente, los directivos y funcionarios de los ámbitos locales exhiben una enorme brecha en el uso de un conjunto de instrumentos y aplicaciones, tales como Chilecompra, Servicio de Impuestos Internos, Sistema Integrado de Proyectos, gestión de websites municipales, etc.
Es claro que la estrategia del e-Gobierno en Chile va de lo central a lo regional y de allí hacia lo local. Simultáneamente se avanza hacia la interoperabilidad, mediante la creación de una plataforma integrada y mejoras en las aplicaciones. La pregunta es: ¿están todos los funcionarios públicos preparados para afrontar estos desafíos?
04.- Carlos Enrique Gutiérrez, Argentina, Ingeniero en Informática, Becario del Gobierno del Japón, Ex-Interno BID, Consultor IT Gobierno de la Provincia de Jujuy, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
Si suponemos que todo proyecto de e-Gobierno implica relevantes transformaciones en el modelo gubernamental, es imprescindible formar a los funcionarios para que comprendan el sentido y el alcance de los cambios, así como proporcionarles conocimientos, experiencias y casos ilustrativos de los beneficios del nuevo modelo. En ese marco, la formación de los actores condicionaría, en gran medida, el éxito o el fracaso de las iniciativas de e-Gobierno.
En la realidad de las administraciones provinciales de la Argentina, y particularmente en los niveles gerenciales, se manifiesta toda una cultura de resistencia a las transformaciones, dado que éstas alteran estructuras de afinidades, lealtades, prebendas, privilegios y “poder”. Es aquí donde detectamos una prioridad formativa que generalmente no está prevista en los planes de implementación de e-Gobierno; la necesidad de formar a los funcionarios en los valores y las actitudes propias del servir (más que del servirse), así como en la aceptación de nuevos conocimientos y experiencias para servir mejor.
Otro factor dominante en las administraciones provinciales reside en el aislamiento, manifestándose pasividades o resistencias para el trabajo en red. El proceso formativo también permitiría iniciar experiencias de intercambio y trabajo compartido dentro de la propia administración, así como con otras provincias. Los espacios de encuentro de nuestros gerentes públicos, tales como el foro virtual e-Gobierno OEA y los encuentros presenciales promovidos por el Consejo Federal de Inversiones (Argentina), son importantes para el inicio de un trabajo en red. La formación de gerentes públicos debe incluir también aspectos técnicos, de manera que puedan entender y controlar los medios tecnológicos usados por la estrategia.
05.- Carlos Guadián, España, Diplomado en Gestión y Administración Pública y Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración (UPF), asesor de comunicación y contenido TAO-gedas, tiene a su cargo diversos blogs sobre e-Gobierno, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
La formación en e-Gobierno es esencial para que los niveles directivos de la administración pública puedan sustentar sus procesos decisorios en la experiencia y los aprendizajes sistematizados, para afrontar con éxito los procesos de modernización. Sin embargo, es frecuente que las decisiones exhiban notorios sesgos y recortes en el abanico de opciones viables y factibles.
Si bien es habitual que los gestores provenientes de la carrera administrativa exhiban relevantes deficiencias formativas en e-Gobierno, los que tienen procedencia política muestran aun mayores limitaciones, dado que en su mayoría llegan al cargo por la necesidad de cubrir plaza por parte de sus respectivas formaciones partidarias.
Respecto de los ámbitos administrativos, las necesidades no son las mismas en el ámbito local que en el nacional. La proximidad de una administración local exige a los profesionales involucrados una experiencia de campo y un conocimiento de soluciones mucho más detallado que uno de la administración central o federal, cuya mayor preocupación reside en definir marcos de actuación para que puedan llevarse a cabo actuaciones concretas en los municipios.
En un sector con una evolución tan rápida, la formación continua de los profesionales ha de ser prácticamente obligatoria, dado que ya no puede confiarse en el autoaprendizaje. Los futuros profesionales deberán tener acceso a todo un cuerpo de experiencia sistematizada para poder ofrecer servicios de creciente calidad y mejorar el nivel de vida de sus conciudadanos.
Con relación a las premisas que deberían contemplarse en las actividades de formación para esos niveles, mis propuestas son las siguientes:
a) La formación no debe ser sólo de carácter técnico, sino esencialmente multidisciplinar. Ejercicios como el “benchmarking” y, como complemento, el “benchlearning” deberían ser habituales para no tener que reinventar la rueda constantemente.
b) El uso de herramientas para la gestión del conocimiento debería estar a la orden del día. El trabajo en red de los diferentes profesionales compartiendo el conocimiento adquirido y las experiencias propias ayudarán en gran medida a adoptar y definir proyectos ajustados a las necesidades de cada comunidad.
c) A los fines de esa formación, deberá proveerse de una base suficiente para que la ejercitación pueda desarrollarse de manera constante una vez encarados los procesos decisorios.
d) Las metodologías deben ser suficientemente abiertas para que cada participante pueda adaptarlas a sus propias necesidades.
e) En estos procesos formativos son importantes los foros de debate, tanto en línea como presenciales, dado que ejercen una notoria influencia en la consolidación de redes de trabajo.
f) Las actividades formativas deberían despertar la curiosidad de cada participante por lo que acontece a su alrededor.
06/07.- Carmen Gambín, España, Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología, y Javier Sáenz Coré, Argentina, son consultores en e-Gobierno local, en el Programa MuNet OEA/CIDA/CAF y en el INDES/BID, Tutores del Curso e-Gobierno SEDI-OEA.
Tanto a nivel nacional como local se manifiesta un desconocimiento prácticamente generalizado acerca del e-Gobierno, así como del potencial de las TIC para la administración y para su relación con los ciudadanos. Las iniciativas en esas materias son aisladas y responden, en la mayoría de los casos, a una inercia de “copiar” lo que hacen otros, sin objetivos estratégicos y sin ningún tipo de evaluación de productos, resultados o impactos. Sin perjuicio de ello, los proyectos basados en TIC son cada vez más numerosos e insumen crecientes recursos.
Las principales diferencias observadas entre el nivel nacional y el local residen en el espectro de materias y en la magnitud de los recursos disponibles. Mientras el ámbito nacional cuenta con generosos recursos para el diseño y ejecución de las políticas públicas que le competen, las administraciones locales han debido hacerse cargo (a través de sucesivos ciclos de “descentralización”) de políticas y acciones que rebasan sus capacidades y recursos.
Las premisas que proponemos para la formación en e-Gobierno de directores y jefes de departamento son las siguientes:
a) Diferenciar entre los directores y jefes de administraciones locales y los de la administración nacional, dadas las consabidas diferencias en cuanto a capacidades y recursos disponibles.
b) Proporcionar itinerarios formativos opcionales para profundizar en determinadas temáticas con orientación técnica o estratégica.
c) Seleccionar a los postulantes con criterios que minimicen los riesgos de deserción y que aseguren el equilibrio entre la formación ofrecida y las competencias de los interesados.
d) Trasladar la responsabilidad del aprendizaje desde los tutores a los propios participantes. En el ámbito nacional, aún se manifiestan notorios déficit en las siguientes cuestiones:
i) marco legal (derechos, ciudadanía, participación, acceso a la información pública, etc.), ii) marco tecnológico (estándares, interoperabilidad, seguridad, accesibilidad, prospectiva), iii) marco administrativo (simplificación e integración de procesos, áreas de actuación, rendición de cuentas), iv) evaluación de políticas y planes de e-gobierno, v) mitigación de la brecha digital.
En el ámbito local, el enfoque debe ser más de base, incorporando estrategias de e-Gobierno para toda la administración y de alfabetización digital para todas las comunidades. Los factores con mayor déficit son los siguientes: i) potencial humano con conocimientos básicos en TICs y su interacción con los procesos administrativos y el desarrollo local, ii) la capacidad de aprendizaje de buenas prácticas, iii) prospectiva y apropiación de tecnologías por los ciudadanos, iv) soporte técnico a nivel local y para el diseño de especificaciones.
Algunas temáticas que, a nuestro juicio, resultan prioritarias en la formación en e-Gobierno de directores y jefes de departamento son: i) negociación con proveedores de tecnología, en lo técnico, legal, económico y financiero, ii) interoperabilidad entre los niveles nacional, provincial y municipal, iii) adecuación normativa en materia de TIC, tanto en lo técnico y fiscal como en derechos y ejercicio de ciudadanía, y iv) reingeniería de procesos y la concepción de nuevos servicios basados en el potencial y oportunidades que ofrecen las TIC.
08.- Daniel Tapella, Argentina, Licenciado en Informática, Coordinador Informático del Sistema Integrado de Información Financiera de la Provincia de San Juan, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
Aprecio que las cuestiones de formación en e-Gobierno están condicionadas por factores limitantes en toda la administración provincial. Uno de dichos factores está dado, por ejemplo por una falta de objetivos explícitos de gobierno que afecta directamente el rendimiento y la relación costo / beneficio de cualquier esfuerzo. Quizás el mayor problema no resida en la falta de conocimientos técnicos, sino de elementos de planificación, de trabajo por objetivos, de velocidad y entusiasmo en la ejecución, de equidad salarial, de integración de esfuerzos, etc.
En ese marco, aprecio que el proceso de determinación de necesidades de formación en e-Gobierno para niveles directivos y departamentales deberla ser muy práctico para no entrar en el terreno de la ficción Tal vez podríamos apuntar simplemente a:
a) El uso del correo electrónico y su carácter asíncrono como acelerador y formalizador del proceso informativo interno y externo de la administración pública.
b) El uso de mesas de ayuda electrónicas como acelerador del proceso de resolución de problemas.
c) El uso de Internet / Intranet como elemento de auto capacitación en cada escritorio de la administración pública.
d) El acceso masivo a buenas prácticas en GE que revelen rápidamente las ventajas y el camino a seguir en cada área.
e) El trabajo en redes y en comunidades para compartir y transferir conocimiento y experiencia entre sectores, áreas, dependencias, `poderes, provincias y países. Dado que toda Latinoamérica comparte modos de administración pública similares, sería pertinente crear espacios como el de Catastro de la SEDI-OEA para cada uno de los temas centrales a resolver.
f) La integración de sistemas o fuentes de información, de manera que los esfuerzos en e-Gobierno repercutan horizontal y verticalmente en la administración.
g) El análisis de las mejores fuentes de soporte técnico y financiero, nacionales e internacionales, que nos permitan minimizar los riesgos en los proyectos.
Para la formación en e-Gobierno de los directores y jefes departamentales, sugiero impartir una formación muy aplicable al día siguiente, es decir que tenga un efecto rápido. En administraciones públicas muy atrasadas y reacias al cambio, es un error pensar en proyectos muy complejos. Si capacitamos en TIC para Catastro debemos pensar qué subproductos puede lograr inmediatamente el funcionario de turno, y poner la integración con Rentas como objetivo a mediano plazo. En nuestro caso por ejemplo, verificamos que el hecho de llevar a las unidades de administración correo electrónico y uso de Internet al mismo tiempo que la aburrida carga del sistema de administración financiera, nos daba mejor resultado y a la vez dinamizaba la comunicación con dichas unidades.
09.- Dante Adalberto Moreno, Argentina, Jefe de Planificación del Centro de Sistematización de Datos, Ministerio de Hacienda y Finanzas del Gobierno de la Pampa, integrante de la Comisión de Gobierno Electrónico del Consejo Federal de la Función Pública, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
En la Argentina los niveles señalados, en sus respectivas jurisdicciones, experimentan necesidades de formación, capacitación y actualización continua (en adelante FoCA©:) en materia de e-Gobierno. Sin embargo, no podremos definir una hoja de ruta formativa si no conocemos de donde venimos y con qué debilidades y fortalezas. El escenario actual de nuestro país es fruto de una prolongada trayectoria de desvalorización de la función pública y de sus agentes, con notorias brechas en las capacidades de gestión y de financiamiento. La siembra de una idea y accionar de un “Estado” burocratizado e ineficiente, con supresión de incentivos, aplanamiento de escalas, profusión de asignaciones y contrataciones arbitrarias, inadecuado uso de pasantías y desprecio por la profesionalización, minó el ánimo y las calidades de los servidores públicos.
En ese escenario se produce la incursión de las TIC en la gestión pública, con voluminosas inversiones en aplicaciones sin la debida reingeniería de fondo, ni formación de recursos humanos locales, dejando más frustración que aportes.
La intensa crisis emergente en la década pasada, que explotó y padecimos crudamente hacia finales de 2001, erosionó a las instituciones públicas y su razón de ser, relegándose aún más –con artilugios cosméticos- la profunda y necesaria Modernización del Estado, confundiéndose la adquisición o desarrollo de soluciones informáticas con Gobierno Electrónico.
Si bien el escenario ya ha cambiado para bien, aún vivimos la ausencia de un debate serio sobre qué Estado deseamos y por ende de un modelo a seguir. Esto sin lugar a dudas condiciona cómo se piensan y desarrollan las FoCA©: en las administraciones públicas. Algunas de las premisas a considerar son:
a) Definir el modelo de administración pública que se desea alcanzar
b) Definir el modelo integral de gestión pública que se desarrollará
c) Definir el modelo integral de e-Gobierno que se anhela alcanzar
d) Establecer el nivel de institucionalidad que tendrá la profesionalización del funcionario público
e) Diseñar y realizar actividades de exploración, relevamiento y valoración del nivel de conocimientos de los integrantes de las administraciones públicas.
f) Detectar y evaluar sus necesidades de FoCA©
g) Determinar y construir los contenidos
h) Determinar quién imparte la FoCA©
i) Determinar cómo se evalúa la idoneidad y nivel de actualización de los formadores/capacitadores
j) Definir el o la conjunción de modelos por medio del cual se impartirá la formación y capacitación: presencial, a distancia, virtual.
k) Determinar si la FoCA© del funcionario público es un eslabón más de ciclo conformado por educación, básica y universitaria.
10.- Dante Juan De Marco, Argentina, Ingeniero en Sistemas de Información, Magíster en Administración Pública, Jefe de Proyecto Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe, Docente de grado y postgrado Facultad de Ciencias Económicas UNL, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
Existe un notorio déficit en la formación de cuadros de conducción. En algunas administraciones parece percibirse que lo fundamental es ocupar los cargos de conducción con cuadros leales, con virtual prescindencia de la idoneidad y la formación.
La formación de cuadros gerenciales debería tender, ante todo, a institucionalizar valores, conceptos, estrategias y sistemas para satisfacer las necesidades y expectativas de la sociedad, así como a buscar formas más eficaces y eficientes de servir. En general, se observa -tanto en la administración central como en los entes descentralizados- una preparación insuficiente para el eficaz desempeño de los cargos de conducción, así como la carencia de una política de formación en temas centrales de la gestión (por ejemplo, las TIC). La insuficiente formación produce baja calidad en el servicio y sobrecargas en el trabajo que, a su vez, inhiben la formación. Se induce así un ciclo vicioso de deterioro de las capacidades, de los servicios y del sistema de incentivos. Al no haber incentivos ni reconocimientos, se genera un clima de desgano propicio para el éxodo del personal más calificado y la permanencia de los menos aptos.
La formación en TIC es un problema complejo que involucra factores tales como las actitudes, conocimientos y habilidades, los perfiles profesionales, la predisposición o apertura al cambio, las características del puesto de trabajo, el clima de la organización en términos de expectativas frente al cambio, la influencia de la capacitación recibida previamente, así como su impacto en la carrera y remuneración del agente.
Las premisas que propongo para la formación son las siguientes:
a) Diseñar una política de formación y de re-capacitación del personal de los distintos niveles, para que puedan participar en los procesos de cambio.
b) Definir estrategias de desarrollo del e-Gobierno a nivel provincial, buscando la integración vertical (nación, provincia y municipios), y la transversalidad asociativa y colaborativa entre los distintos organismos del Estado.
c) Enfatizar en que los proyectos de e-Gobierno deben sustentarse en la simplificación y el rediseño de procesos; no basta con ofrecer “guías de trámites” para informar a la personas cómo transitar los laberintos burocráticos, es necesario simplificar e integrar procesos.
d) Preservar al personal más calificado con prescindencia de las alternancias políticas, de manera que pueda transmitir su conocimiento y experiencia a través de planes de formación permanente.
e) Invertir en investigación y desarrollo respecto de cuestiones de e-Gobierno. f) La formación en e-Gobierno no debe limitarse a fortalecer actitudes, conocimientos y habilidades de los individuos, sino que fundamentalmente debe inducir al desarrollo y consolidación de redes de intercambio.
11.- Héctor Ricardo Cansilier, Argentina, Técnico Universitario en Informática Aplicada, Coordinador a cargo del Área Tecnológica del Ministerio de Gobierno, Justicia y Trabajo de la Provincia del Chaco, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
Una revisión retrospectiva de las administraciones públicas de la Argentina permite rescatar la génesis y la trayectoria que determinan los actuales escenarios problemáticos: sobredimensionamiento e ineficacia, deterioro en la gestión pública, grandes laberintos burocráticos, agentes aferrados a la inercia de anacrónicas prácticas laborales y administrativas.
Las TIC se constituyen en una herramienta de formidable potencial para impulsar una reformulación del Estado y de los servicios que presta, buscando estructuras más acordes y dinámicas. Para concretar dicho potencial, es imprescindible encarar procesos sistemáticos y permanentes de formación, capacitación y actualización de los recursos humanos, tanto de los responsables políticos en ejercicio, como del personal jerárquico de planta permanente (Directores, Subdirectores y Jefes Departamentales).
Cabe reconocer que la situación de partida es la de un notorio desconocimiento, tanto de los conductores políticos como de los directores y jefes departamentales, acerca de los conceptos primarios de e-Gobierno y de las mejoras cualitativas que permite lograr. En general, las iniciativas gestadas parecen percibirse como meras mejoras tecnológicas de viejas prácticas burocráticas, sin concebir transformaciones sustanciales en la forma de operar del Estado. Si bien se han dado pasos positivos en la utilización de las TIC como herramienta de modernización, el Estado mantiene -sin grandes variantes- anacrónicas estructuras que imponen obsoletas fronteras y barreras que menoscaban la integridad, coherencia y racionalidad de sus procesos y circuitos administrativos.
La permanencia de tales factores de interferencia implica el riesgo de bloquear las herramientas y de invalidar todos los procesos de modernización.
En ese marco, surge la prioridad de formar, capacitar y actualizar a los recursos humanos en sus actitudes, conocimientos y habilidades para aumentar la capacidad de gestión del Estado. Con el referido enfoque, propongo las siguientes premisas:
a) Identificar problemas en los distintos organismos.
b) Conocer y desarrollar el planeamiento para mejorar el gerenciamiento.
c) Saber liderar grupos de trabajo.
d) Saber intervenir en los procesos de innovación tecnológica.
e) Saber reconocer fortalezas y debilidades aprendiendo de errores propios y ajenos.
f) Simplificar procesos y circuitos administrativos, identificar acciones inconducentes y rediseñar flujos de tareas.
g) Crear grupos multidisciplinarios con visiones y perspectivas distintas.
12.- José Gabriel Chiban, Argentina, Abogado, Secretario de Financiamiento Internacional de la Provincia de Salta, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
Si bien la formación y la capacitación son componentes críticos de cualquier proceso de transformación impulsado y sustentado por las tecnologías, ellas adquieren particular relevancia en procesos tales como la transición hacia la denominada Sociedad del Conocimiento, ya que los mismos implican una transformación radical de paradigmas en todas las dimensiones vitales.
En ese marco, considero que la formación debe orientarse a promover las condiciones para un uso significativo de las tecnologías en una sociedad en redes, o sea, de las disposiciones sociales y culturales que hagan realidad el acceso e interacción orientados hacia el desarrollo humano.
En cuanto a las necesidades de formación en e-Gobierno en los niveles directivos y en las jefaturas departamentales de la administración pública, considero prioritario distinguir entre dos grandes grupos de personas. Ello, en función de la conciencia acerca de la relevancia de las TIC, así como de las oportunidades y amenazas que implican. De acuerdo a dicho criterio, distinguimos entre: a) Funcionarios que manifiestan dicha conciencia e información, y b) Funcionarios que aparecen como prácticamente ajenos al fenómeno. Las estrategias a seguir en la formación de cada grupo son marcadamente diferentes, ya que habrá que formar a los primeros y comenzar por informar a los segundos.
Con relación a los primeros, debe prestarse colaboración para que venzan las limitaciones en acceso a las TIC; como así también, orientarles hacia un uso y aprovechamiento inteligente de las mismas, en lo que respecta a la producción, comunicación, comercialización, competitividad, capacitación de su gente, logística y teleadministración. En cuanto a los segundos, corresponde advertirles que las TIC son herramientas que realmente pueden ayudarles a cumplir su misión de forma más eficiente y eficaz; de modo que puedan vislumbrar los irreversibles cambios que se están produciendo globalmente en la forma de trabajar, de estudiar, de producir y de relacionarse y, además, ser parte activa de esos cambios incidiendo, positivamente, desde su posición, en el aún sólido entramado de sociedades con desarrollo desigual; tratando de evolucionar desde una sociedad dirigida de arriba hacia abajo, hacia una sociedad más horizontal y participativa.
13.- Juan Carlos Pasco, Perú, Master en Gestión y Políticas Públicas (MGPP), Analista en Políticas Públicas de PRODES, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
Hoy ya no basta con hablar de la reducción de costos, ni de la mayor efectividad y transparencia de la gestión gubernamental. Es imprescindible concretar esas propuestas en la realidad cotidiana, y ello sólo se logrará formando a decidores y profesionales para apreciar situaciones, generar espacios e implementar estrategias adecuadas de e-Gobierno. Es por ello que considero prioritario impulsar mayores y mejores procesos de formación en e-Gobierno para integrantes de los niveles directivos y jefaturas de nuestras administraciones públicas.
Mis propuestas para los procesos de formación son las siguientes:
a) Contar con programas que permitan desarrollar una visión introductoria amplia y completa sobre lo que implica el e-Gobierno, por ejemplo el curso de e-Gobierno de la SEDI-OEA,
b) Una vez cubierta esta instancia, contar con programas formativos más “verticales” o sectoriales que permitan profundizar en determinadas áreas como compras y contrataciones, trámites en línea, sistemas de información financiera, etc.,
c) Generar “puentes” entre las instituciones públicas y las instancias de capacitación, de manera que las primeras conozcan las oportunidades de formación y las segundas logren enfocarse e impartir lo que su “público objetivo” necesita, y
d) Sustentar las capacidades y habilidades en una base de valores, actitudes y un claro compromiso que asegure que los avances en e-Gobierno conduzcan a beneficiar –de manera tangible y relevante- a los ciudadanos.
14.- Liliana Izaguirre, Argentina, Analista Universitario de Sistemas, Jefe de Proyectos e-Gobierno e Infraestructura de Datos Espaciales de la Secretaría de Estado de Trabajo y Seguridad Social de la Provincia de Santa Fe, Tutora Curso e-Gobierno SEDI-OEA
La mayoría de los funcionarios políticos no exhiben disposición por aplicar los principios del e-Gobierno, ya sea por desconocimiento, por resistencia al cambio, o por carencia de motivación e incentivos para generar eficacia y transparencia en ambientes de desorden y displicencia. En general, la ciudadanía no advierte o se resigna a la falta de idoneidad y la improvisación con la que algunos funcionarios ocupan puestos de poder.
En los niveles directivos, muchos que se autoproclaman “innovadores” sólo aparecen interesados en hacer un “maquillaje virtual” sobre sus gestiones, a través de sitios web puramente propagandísticos, vacíos de contenido para los ciudadanos. Por otra parte, están los capacitados bienintencionados y previsores que logran estructurar planes para mejorar la gestión, pero que carecen de la fuerza política necesaria para implementar soluciones. De hecho, sólo algunos pocos son verdaderos impulsores de proyectos exitosos.
En cuanto a los jefes departamentales, en general están absorbidos por las rutinas cotidianas y no conocen los beneficios del e-Gobierno, ya sea por falta de formación o por la comodidad de mantener la inercia a través del cumplimiento de rutinas anacrónicas.
Las premisas que propongo para la formación en e-Gobierno son las siguientes: a) A los funcionarios políticos mostrarles los beneficios y casos de éxito a través de jornadas presenciales, de manera que conozcan qué se puede lograr con el e-Gobierno y sean disparadores de cambios. Se debe apuntar a lograr políticos convencidos de los beneficios que va a aportar el e-Gobierno.
b) A los jefes departamentales, enseñarles beneficios, casos de éxitos, formulación de estrategias, metodologías de desarrollo e implementación de proyectos, a través de cursos en línea para capacitarlos en el desarrollo de ese tipo de proyectos.
c) Los funcionarios de la Administración Pública Nacional deberían tener una formación integradora ya que son quienes deben fijar estándares a ser seguidos por los funcionarios de los niveles subnacionales, con el fin de lograr una verdadera integración e interoperabilidad entre los distintos organismos.
d) Los funcionarios de las Administración Publica Provincial y Local deberían formarse en el desarrollo de proyectos específicos teniendo en cuenta los objetivos de cada departamento en particular, siguiendo los estándares fijados a nivel nacional. De esta manera, con la diferenciación en la formación, se podrá aumentar la cantidad de organismos que adhieran a los beneficios del e-Gobierno, incrementando paulatinamente la cantidad de ciudadanos satisfechos por la implementación racional de políticas de reforma y modernización del Estado.
15.- María Dolores Peche, Perú, Economista, Doctor en Administración Estratégica, Docente de la Escuela de Postgrado en Administración de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima-Perú), Tutora Curso e-Gobierno SEDI-OEA
En Perú, los niveles directivos presentan características distintas entre Gobierno Nacional (Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como Organismos Autónomos y Empresas), Gobierno Regional y Gobierno Local.
En el Poder Ejecutivo los cargos directivos generalmente no son de carrera y sus ocupantes tienen contratos de corta duración por servicios no personales. Dado que la frecuencia de cambio de funcionarios y directivos es alta (variando según el grado de vulnerabilidad de cada sector) sus titulares no exhiben, en general, propensión ni preparación para entender la importancia de una estrategia de e-Gobierno.
En el nivel de Gobierno Regional, la necesidad de capacitación es mayor. Los cambios de gobierno (cada cinco años) originan que las nuevas autoridades traigan nueva gente contratada y por tanto, se inicien desde cero las necesidades de capacitación. En el Gobierno Municipal, donde la elección es por tres años, sucede similar proceso de cambio de autoridades. Sin embargo, lo sistemas recaudatorios exigen que para mantener buenos resultados estos gobiernos tengan funcionarios a cargo que estén capacitados y motivados.
En el Poder Legislativo, las necesidades de formación son principalmente para los Congresistas, para que mejoren su comunicación con la ciudadanía y emitan las leyes necesarias para el impulso de la estrategia a nivel país.
En el Poder Judicial, no existe clara comprensión de lo que significa una estrategia de e-Gobierno, los funcionarios en su gran mayoría no son cambiados y es donde se generan resistencias al cambio. En este caso, la capacitación que se requiere es amplia en cobertura e intensa en profundidad, con elementos de gestión del cambio que faciliten la implementación exitosa de una estrategia de e-Gobierno.
Las premisas que deberían contemplarse en las actividades de formación para los niveles directivos y departamentales son las siguientes:
a) Alta probabilidad de capacitar a funcionarios que no van a permanecer en sus cargos, por razones no técnicas.
b) Alta probabilidad de capacitar a personas que no tienen el nivel necesario y suficiente para aplicar la estrategia de e-Gobierno (gobierno nacional, regional y local).
c) Contemplar una estrategia de capacitación que gradualmente inicie en el Poder Legislativo, a fin de darle el necesario respaldo legal a la estrategia que posteriormente se decida en el país.
d) Contemplar una estrategia de formación que se acuerde con la más alta autoridad de cada entidad y comprometa el concurso de los funcionarios designados para que cumplan con las actividades previstas en la capacitación. e) Contemplar en la estrategia el eslabonamiento con las Universidades.
16.- Mariana Dahbar, Argentina, Licenciada en Ciencias de la Educación
El e–Gobierno surge como una necesidad frente a la incursión y creciente penetración de las TICs en todas las dimensiones de nuestras vidas. Con la amplia gama de oportunidades y desafíos que implica su inserción en estructuras y culturas político-burocráticas, las TICs están impregnando y transformando progresivamente la manera de hacer gobierno.
Las preguntas que nos hacemos desde aquí son las siguientes:
¿Cómo asegura el Estado que los beneficios de esta transformación lleguen a todos los ciudadanos?
¿Las TICs aseguran un avance en el desarrollo de nuestros países, o serán otro elemento más de quiebre entre países desarrollados y no desarrollados, entre funcionarios capacitados y no capacitados, entre ciudadanos alfabetizados digitalmente y no alfabetizados?
La formación permanente surge como vía para reducir las referidas brechas que son, a su vez, espejo de brechas existentes en otras dimensiones. Volvemos a preguntarnos: ¿A quién formar? ¿Cómo formarlo?
Entendemos que formar implica acompañar un proceso de construcción genuina de aprendizajes. En el caso del e-Gobierno, se sugiere que esta formación incluya componentes virtuales, de manera que los participantes se introduzcan en el ambiente en el que les tocará desenvolverse: el mundo digital, la permanencia en línea.
Para esto vemos necesario que, desde los diversos contextos, se realice -desde el planteo de la problemática- el siguiente recorrido a) El contexto macro de la formación en e-Gobierno desde la formulación de estrategias a nivel nacional, municipal o provincial, b) El contexto micro del e-Gobierno al interior de cada una de las reparticiones que promueven estas estrategias.
De esta manera se produce el encuentro con el conocimiento en un espacio virtual donde lo macro, lo micro y la comunicación se entrecruzan e interactúan.
Una política nacional de e-Gobierno debería contemplar programas de formación para todos los poderes, niveles y estamentos del Estado. Todos los integrantes de las administraciones públicas (nacionales, provinciales y municipales), así como los ciudadanos y sus instituciones deberían poder acceder a programas sistemáticos de alfabetización digital, así como a una formación introductoria de tipo genérica en e-Gobierno con opciones de profundización en función de los intereses individuales. Si logramos plasmar ese tipo de red formativa en cada uno de nuestros países, estaremos constituyendo una matriz donde los funcionarios puedan crear y ofrecer mejoras permanentes en sus gestiones y procesos, mientras que los ciudadanos puedan acceder a los beneficios que esto les reporta.
El tránsito por este incipiente camino se inicia con pequeños movimientos de acercamiento al e-Gobierno. A través de la organización y planificación de acciones como las previstas por la Red Interamericana de Formación en Gobierno Electrónico (RIF-GE) podrá promoverse un recorrido sistemático que redundará en un creciente desarrollo cívico de cada uno de los ciudadanos, municipios, provincias, regiones y países.
17.- Pablo Bermúdez, Ingeniero de Sistemas, seleccionado por la Presidencia del Consejo de Ministros del Perú para crear la Oficina de Gobierno Electrónico e Informática (ONGEI), Director de la Sociedad de la Información para las Américas, Consultor de AHCIET y del BID, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA
¿Cuál ha sido el factor fundamental que ha diferenciado el desarrollo del e-Gobierno de los países líderes con relación a los demás? Básicamente un único aspecto: voluntad política al más alto nivel. La mayoría de nuestros actores políticos en la región se enfocan en los problemas -pobreza, seguridad ciudadana, salud, trabajo- más que en las oportunidades de desarrollo que traen los nuevos tiempos.
Resulta fundamental inducir un cambio en la visión y ello debería comenzar por la formación de los actores políticos, desde el nivel más alto hasta el ministerial, vice-ministerial, asesores, tecnócratas y mandos medios. El enfoque debe de ser práctico y pragmático. A los niveles altos se les debe exponer la nueva dinámica dictada por la Sociedad de la Información. Deberá enfrentarse aquí una brecha generacional: cuanto más tradicional un partido político y más años lleven sus actores principales inmersos en la brega política, menor interés exhibirán en el tema y mayor desconocimiento de su potencial. Si bien hay en la región notorias excepciones a esta “regla”, debemos optar por acciones audaces e inmediatas.
Si estamos de acuerdo en que debe formarse a estos cuadros: ¿qué institución es la llamada a invocar esta cruzada? Debería ser un ente supranacional, con reconocida transparencia y credibilidad. Pero requeriría de fondos importantes para llevar adelante tan ambiciosa tarea… nos hace falta un banco enfocado en el desarrollo de la región. Afortunadamente ambas instituciones existen y ven en el e-Gobierno una herramienta clave para lograr la tan reclamada modernización del Estado, con una gestión pública transparente y centrada en el ciudadano, con participación ciudadana inclusiva y democrática, con mayor competitividad de la región, con ahorro de cientos de millones de dólares al erario público, a la ciudadanía y al sector productivo (sin dejar de mencionar que incluso se reduciría sustancialmente el impacto ambiental).
Se trata de la OEA y el BID. La primera, viene trabajando el tema con diversas iniciativas desde hace varios años, La segunda, dentro de un replanteo de su agenda hacia los más pobres de la región, ve como uno de los pilares fundamentales de esta nueva iniciativa a la Sociedad de la Información.
Imaginen un escenario donde nuestros gobernantes, ministros, congresistas y tecnócratas hablen del tema con conocimiento de causa, diseñen sus proyectos de desarrollo, sus (nuestras) leyes con una óptica nueva, acorde con la sociedad informatizada en la que el mundo entero se halla inmerso, donde cada sociedad explote las innumerables ventajas de la globalización mientras se mira hacia adentro y se expande hacia fuera, donde nuestra riqueza natural, cultural, exportadora, productiva y turística sea difundida en todo el mundo, donde una gestión pública moderna, ágil y transparente atraiga inversión y genere un auténtico desarrollo, ese que le llaman sostenido y sostenible… un nuevo modelo latinoamericano para desarrollar un presente que nos lleve de mejor forma al futuro.
¿Cómo se capacita a los dirigentes políticos, a ministros y en general a las planas dirigenciales de nuestros países cuando no se ha cobrado aún conciencia del enorme cambio de paradigma que se ha dado con la intensificación de la Sociedad de la Información?
De uno u otro modo, la mayoría de la población tiene una identidad digital, bien sea en la forma de una dirección de correo electrónico o de un número de teléfono celular (las capas más pobres requieren de un tratamiento particular). Este simple cambio de paradigma es poderosísimo y encierra en sí todo el potencial del desarrollo del e-Gobierno: Una identidad digital permite y fomenta la atención no presencial. Si el Estado no explota esta inversión que la ciudadanía ya ha hecho por él, es simplemente por falta de visión.
El resto estriba en conceptos que la burocracia ya conoce, aunque no siempre practica: modernización del Estado, reducción del tiempo y costo de los trámites, recuperación de la confianza en el aparato estatal, transparencia de gestión, reducción de costos, etc. En realidad existen muy pocos estudios serios con evidencias empíricas netas acerca de la concreción de dichas posibilidades.
El siguiente paso consistiría en la exposición de buenas prácticas: nacionales, luego regionales y finalmente de otros hemisferios. Estas experiencias deben ser representativas de los tres poderes del Estado e ir desde el gobierno nacional hacia el gobierno local pasando por lo estadual o provincial.
¿Por donde comenzar para no cometer errores ni duplicar esfuerzos? A nuestro juicio, por la adopción conjunta de buenas prácticas. Si todos los sistemas requerirán un mecanismo de identificación: ¿por qué no desarrollar uno sólo y ponerlo a disposición de todos los organismos para que simplemente lo puedan invocar y hacerlos parte de sus iniciativas?. Si muchos de los trámites involucrarán en uno u otro paso el pago de una tasa, multa o impuesto: ¿por qué no desarrollar un solo mecanismo de pago que incluya todas la modalidades que tengan sentido para el beneficiario?. Si toda transacción con el Estado demanda un número de seguimiento, ¿por qué no desarrollar una sola numeración?
Dos consejos más: a) hacer las transacciones multicanal (teléfono, fax, web, e-mail, IM, ventanilla, papel, correo postal, etc.), y b) reordenar los servicios del Estado en torno a los eventos de vida de las personas y al ciclo de vida de las empresas, no en función al organigrama del Estado.
18.- Patricio A. Oportus Romero, Chile, Ingeniero Civil de Minas, MBA Marketing y Gestión Comercial, Docente e investigador Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad de Santiago de Chile y Universidad Nacional Andrés Bello, Jefe de División de Gestión y Difusión, Dirección Nacional de Vialidad, Ministerio de Obras Públicas, Tutor Curso e-Gobierno SEDI-OEA.
Planteo mi visión desde una triple mirada, como ciudadano, directivo público y académico. La Agenda Digital de Chile constituye un marco propicio para implementar cambios de enorme trascendencia, cobertura e impacto; cobrando notoria relevancia la formación y capacitación del capital humano en las organizaciones del Estado, tanto en sus ámbitos locales, regionales y nacional.
Para construir futuros deseables, con visión prospectiva, en las diferentes reparticiones y empresas del Estado, se requiere -además de recursos financieros y claras políticas- que los actores públicos ejerzan la voluntad y las competencias (conocimientos + habilidades + actitudes) necesarias; con auténtico compromiso, involucramiento, empoderamiento y liderazgo para la capacitación en el corto plazo y la formación en el mediano y largo plazo. Ello contribuirá a constituir un escenario propicio para profundizar con mayor éxito las políticas públicas que han conducido, de manera significativa, a satisfactorios niveles de crecimiento y desarrollo para Chile y su gente.
A mi juicio, los elementos claves para masificar el acceso, participación y reducción de la brecha digital en la ciudadanía; con base en las demandas y ofertas en capacitación y formación del Capital Humano en el Estado de Chile son los siguientes:
a) Marco jurídico que promueve y garantiza el desarrollo de las TIC y el e-Gobierno en las instituciones y empresas del Estado, para acercar la gestión pública a la ciudadanía y ofrecerle una amplia gama de bienes y servicios de calidad.
b) Asignaciones presupuestarias que respondan a las necesidades reflejadas en los diagnósticos de los programas sociales.
c) Programas de capacitación y formación del capital humano que promuevan el liderazgo de procesos creativos e innovadores en el espacio territorial.
d) Socialización de los procesos de aprendizaje en el territorio nacional, con contenidos de alto valor agregado.
e) Avance gradual en el acceso expedito y gratuito a Internet en zonas rurales, barrios, pueblos y ciudades, con satisfactorias velocidades de navegación en banda ancha, altos estándares en seguridad, arquitectura tecnológica apropiada, interoperatividad, etc.
f) Modernización Societal, que más allá de la Modernización del Estado, involucra también a las casas de estudios superiores, empresas privadas y la sociedad civil debidamente organizadas.
g) Nuevas oportunidades de diversa índole emergentes del aumento del comercio y la movilidad del capital en el marco de la globalización, que permitirán construir espacios de auténtica participación ciudadana, acceso a bolsas de empleos, generación y distribución del conocimiento de todo orden y magnitud, apuesta a la polifuncionalidad y flexibilidad laboral, mejoras sustantivas en la calidad de vida de las personas, aumento del tiempo creativo y recreativo familiar, facilitación de operaciones electrónicas, desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), ordenamiento territorial sustentable, etc.