12 de Diciembre de 2018
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Colección: INTERAMER
Número: 70
Año: 2001
Autor: Rhonda Dahl Buchanan, Editora
Título: El río de los sueños: Aproximaciones críticas a la obra de Ana María Shua

Verdad y certeza

Cuatro creencias inamovibles reducidas a la contingencia más precaria: la posibilidad de clasificar a los individuos por rasgos comunes a una especie, el poder ordenador de un tiempo invariable, las leyes constantes que gobiernan los fenómenos naturales de acuerdo a un principio causal, y el libre albedrío humano, entre otras muchas, demuelen minuciosamente la inteligibilidad del universo. El caos creado ni siquiera tiene consistencia lógica consigo mismo porque, por ejemplo, el dominio del azar estaría en contradicción con la predeterminación de los actos humanos de acuerdo a un guión (divino o no). En cambio, es coherente como concepción. Hay una verdad, el caos, pero es inaccesible a la razón. Los microcuentos, son meras conjeturas acerca de sus posibilidades; sin embargo, el libro salva unas pocas certezas:


La más absoluta certeza

Pocas certezas es posible atesorar en este mundo. Por ejemplo, Marco Denevi duda con ingenio de la existencia de los chinos. Y sin embargo yo sé que en este momento usted, una persona a la que no puedo ver, a la que no conozco ni imagino, una persona cuya realidad (fuera de este pequeño acto que nos compete) me es completamente indiferente, cuya existencia habré olvidado apenas termine de escribir estas líneas, usted, ahora, con la más absoluta certeza, está leyendo. (147)

No es que el autor se justifique por su obra y el libro por su lector, como nuestros hábitos mentales nos inducen a entender. Rigurosamente es el libro que, para justificarse a sí mismo, necesita la certeza de su autor y su lector. Y la postula.