13 de Diciembre de 2018
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Colección: INTERAMER
Número: 70
Año: 2001
Autor: Rhonda Dahl Buchanan, Editora
Título: El río de los sueños: Aproximaciones críticas a la obra de Ana María Shua

Otras metáforas

Las grandes religiones como acercamiento poético a la verdad, los mitos, los viejos relatos maravillosos y las ficciones que fraguaron quienes quisieron por ese medio penetrar en lo real, integran el material intertextual que subyace a Botánica del caos. Desde la Biblia, el Corán y las Mil y una noches, hasta el Borges de “El milagro secreto,” historias confinadas en la zona de la memoria permanente y también algunas en la del aparente olvido, acuden al llamado de los microcuentos de Shua, sólo para permitir o completar una posibilidad de sentido. Siempre una inversión, una superposición o una vuelta de tuerca, recrean la anécdota clásica, que se lee a trasluz de, casi siempre, dos filtros: el del humor y el de la reescritura:


Pecados de juventud

—Era muy joven. Hoy no podría repetir tantos logros, ni los errores. Hoy me llevaría mucho más de seis días, tendría que descansar seguido, durante más tiempo. Qué raras que serían las semanas. Miren como me tiemblan las manos. Las criaturas—¿no son bellísimas?—ya no serían tan perfectas. Les habría insuflado un aliento menos vital quizás, pero también menos feroz.

Así habla, como siempre, y los muchachos, que lo conocen y, a su manera, lo quieren, le pagan otro vino para seguir escuchándolo.

—Se habla de los treinta y seis hombres rectos que justifican el mundo y evitan la aniquilación, qué poca imaginación tiene la gente, nadie piensa en ustedes, ¿quién tiene ganas de mandarles un diluvio, una lluvia de azufre a los amigos?

Los muchachos sonríen, le palmean la espalda, le piden al mozo otra vuelta de anís Ocho Hermanos, son casi tan viejos como Él, o quizás como él, el narrador no tiene opinión propia en este caso. (50)