23 de Enero de 2018
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Colección: INTERAMER
Número: 69
Año: 2000
Autor: Ramón López and Juan Carlos Jordán, Editores
Título: Desarrollo Sostenible en América Latina: La Sinergía entre el Financiamento y las Políticas

NOTAS

1. Los datos de FAO-WRI para Brasil indican una disminución de la deforestación del 0,6% por año en 1980-1990 al 0,5% en 1990-1995, lo que equivale a una reducción del 16,6%.  Mientras que el nivel de deforestación de Brasil parece sobrestimado en los cálculos de FAO-WRI, la estimación es bastante similar a la que ofrece PRODES.

2. Véase, por ejemplo, Rice, Gullison y Reid (1997), quienes demuestran que, dada las elevadas tasas de interés reales imperantes en la región, ningún proyecto forestal sostenible puede competir con la sobreexplotación de los recursos forestales, ni siquiera en tierras de propiedad privada o sujetas a concesiones prolongadas.

3. La degradación de los recursos naturales no es siempre congruente con el crecimiento económico. Existen numerosos ejemplos en América Latina donde grandes pérdidas de recursos naturales han aportado muy escaso crecimiento o han sido inclusive contraproducentes. La mayoría de los países de Centroamérica han alcanzado un nivel de pérdida de bosques que está causando graves pérdidas económicas por erosión de los suelos y un creciente riesgo de desastres naturales. La deforestación en zonas donde los suelos son especialmente áridos e inadecuados para la agricultura o para otras actividades, inclusive por períodos breves, o en zonas elevadas y de cuencas hidrográficas, donde seguramente haya consecuencias negativas en términos de desastres naturales, inundaciones y erosión del suelo, son ejemplos de desperdicio de los recursos naturales con efectos escasos e inclusive negativos para el crecimiento de los países.

4. Dada la fragilidad de los suelos tropicales, la incidencia de la biomasa natural en las zonas tropicales es más importante que en las zonas templadas.  En esa medida, el interés individual de cada país en regiones tropicales sería el de mantener un área forestal mayor que en las regiones templadas.

5. La asistencia extranjera podría aún ser eficaz para preservar ciertos ecosistemas específicos que pueden resultar particularmente importantes para proteger características especiales que no se encuentran en otras partes. Es decir, la asistencia extranjera a los países sudamericanos que aún cuentan con abundantes bosques puede ser eficaz si se orienta a la protección de lugares  no fácilmente sustituibles.