17 de Julio de 2018
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Colección: INTERAMER
Número: 69
Año: 2000
Autor: Ramón López and Juan Carlos Jordán, Editores
Título: Desarrollo Sostenible en América Latina: La Sinergía entre el Financiamento y las Políticas

Otras alternativas para hacer cumplir la legislación ambiental: La observancia voluntaria

En parte debido a la falta de recursos públicos para el control del medio ambiente y el cumplimiento de la legislación pertinente, se está prestando mayor atención a la elaboración de estrategias que se concentrarían en las actividades de prevención de las infracciones a la legislación sobre medio ambiente. Estas estrategias se orientan hacia la propia comunidad regulada con el objetivo de responsabilizar más a los posibles contaminadores en la aplicación de la legislación ambiental, capitalizando otras tendencias tales como la creciente gestión ambiental de las empresas (en lo que ha influido sustancialmente la reciente elaboración de las normas ISO 14.000) y el reconocimiento de que la prevención de la contaminación presenta ventajas significativas frente a las medidas correctivas (Stahl, 1994). Se están elaborando varios programas para promover la observancia voluntaria por parte de la comunidad regulada: las auditorías ambientales, los programas de extensión e incentivos, los programas de certificación, la educación ambiental y los requisitos sobre divulgación.

Como mínimo, el objetivo de un programa de observancia voluntaria es crear conciencia en la opinión pública como medio de imponer presión en el infractor para que cumpla con las normas. Estudios realizados por el Banco Mundial indican que la simple información de la opinión pública acerca de las infracciones puede ser un instrumento extraordinariamente eficaz para estimular la observancia de las normas, en especial cuando no se dispone de criterios más convencionales (World Bank, 1997). En América Latina también existen programas de información y de divulgación. En San Pablo, por ejemplo, los niveles de la calidad del aire aparecen en indicadores digitales automáticos ubicados en puntos estratégicos de la ciudad, junto con una lista de las empresas que observan la legislación (IDB, 1996).

Recuadro 6

Otros programas más complicados fomentan el uso de sistemas de autocontrol y declaración. Primordialmente para compensar la falta de recursos del Estado, se ha sugerido intensificar el uso de este tipo de programas en América Latina (IDB, 1996). Brasil tiene alguna experiencia en materia de autocontrol y declaración, aunque se ha señalado que rara vez se realizan auditorías o inspecciones. En Minas Gerais, las actividades de supervisión (el muestreo y los análisis) son realizadas por laboratorios y centros de investigación privados. En Belo Horizonte, la calidad del aire es controlada por una red automática establecida por PETROBRAS, la empresa petrolera del Brasil, como parte de los requisitos que impone el permiso pertinente (IDB, 1996).

Probablemente, los programas más avanzados de observancia voluntaria se vinculan a la auditoría ambiental. A este respecto, México sin duda está a la vanguardia en América Latina. El PROFEPA emprendió un ambicioso programa de auditorías ambientales voluntarias en 1992 para fomentar el autocontrol. PROFEPA determina el alcance de la auditoría, supervisa la labor y el cumplimiento de las acciones convenidas. PROFEPA también consulta periódicamente con representantes de los sectores de la industria en torno a posibles modificaciones del programa. Una empresa que ha ingresado al programa queda eximida de las inspecciones normales que realiza PROFEPA, a menos que se entable una demanda pública. El proceso de auditoría consiste básicamente en tres