22 de Enero de 2018
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Colección: INTERAMER
Número: 66
Año: 1999
Autor: Christopher R. Thomas
Título: Medio Siglo de la Organización de los Estados Americanos: Panorama de un compromiso regional

III. Programas de la Secretaría General sobre desarrollo integral mediante la cooperación

i. Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI)

La creación del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) dio lugar a una nueva estructura administrativa dentro de la Secretaría. A partir de 1996, se eliminaron las Secretarías Ejecutivas de Asuntos Económicos y Sociales y de Educación, Ciencia y Cultura, que prestaban servicios a los antiguos consejos CIES Y CIECC, para crearse una única Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI) a la cabeza de la cual se designó a un Secretario Ejecutivo. Las funciones que eran desempeñadas por las antiguas secretarías ejecutivas fueron reagrupadas en una serie de unidades y oficinas sectoriales e intersectoriales fuera del ámbito del CIDI, bajo la responsabilidad directa del Jefe de Gabinete del Secretario General. Estas unidades y órganos comprenden las esferas del desarrollo sostenible y el medio ambiente, el turismo, el desarrollo social y la educación, la ciencia y la tecnología y los asuntos culturales.

Uno de los propósitos primordiales que llevó al establecimiento de la Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral y a la reconfiguración de las unidades y oficinas sectoriales e intersectoriales, fue la modernización y el perfeccionamiento de la función de cooperación técnica de la Organización a través de un mecanismo administrativo reestructurado y rediseñado. El nuevo mecanismo tenía el objetivo de establecer vínculos conceptuales entre las prioridades políticas de la Organización y las actividades de cooperación técnica. Estas, por tanto, no serían un fin en sí mismo, sino que estarían en función de la agenda política regional más amplia. El nuevo mecanismo permitiría también gestionar y administrar la totalidad de los fondos voluntarios y brindar servicios técnicos en la formulación, elaboración y ejecución de proyectos y programas nacionales y multinacionales. Se ha desarrollado una planificación estratégica sectorial e intersectorial que sirve de base a esa función global. La estructura básica del nuevo mecanismo de cooperación técnica aún no se ha configurado en su totalidad, en particular en lo que hace a las interrelaciones entre las unidades, las demás oficinas y la Secretaría Ejecutiva. También ha sufrido cierto retraso y cierta falta de coordinación la formulación del ciclo programático y la implementación de los proyectos.

El estatuto del CIDI encomienda la ejecución y coordinación (según corresponda) de los proyectos de cooperación técnica aprobados a la Secretaría Ejecutiva (SEDI). Sin embargo, desde el punto de vista operativo, el nuevo mecanismo de la SEDI no ha satisfecho totalmente las expectativas de todos los Estados miembros, dado el carácter primordial de su función, respecto de la cooperación técnica. La cooperación técnica es una materia compleja y delicada en el ámbito de la Organización. Como se dijo, el histórico debate de este tema se inició ya en 1956 y continuó, a través de la convocatoria de períodos extraordinarios de sesiones de la Asamblea General en 19761 y por la vía de numerosas resoluciones adoptadas a fines de los años setenta, a mediados de los ochenta y comienzos de los noventa. Aunque el CIDI ha otorgado finalmente una condición prioritaria central a la cooperación técnica dentro de las actividades de la Organización, en la práctica esto no se ha dado. Sin embargo, para muchos Estados de la Organización, la cooperación técnica es una esfera de gran prioridad, de carácter esencial en el desarrollo político regional. La capacidad de la Organización para cooperar eficazmente con sus Estados miembros a través de la infraestructura del CIDI y de sus unidades es un tema que exige un serio examen desde el punto de vista de la arquitectura, el diseño y la ejecución. Esta cuestión será objeto de mayor examen en la última sección de este trabajo.

ii. Unidad de Comercio

Una reciente creación en la estructura de la Secretaría es la Unidad encargada de las cuestiones de comercio. Como se ha señalado, la cuestión del comercio constituyó una de las primeras prioridades de la Organización y formó la base de varios empeños reformistas de los Estados miembros. Las primeras deliberaciones de los Estados miembros subrayaban la función crítica del comercio en la integración económica regional. La Iniciativa de las Américas lanzada por el Presidente George Bush de los Estados Unidos, en 1990, constituyó una de las medidas concretas más recientes, que preveía toda un área de comercio desde Alaska a la Patagonia. Esta iniciativa dio lugar a numerosos estudios e informes regionales. En muchos aspectos, fue precursora del Área de Libre Comercio de las Américas propuesta por el Presidente Clinton en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Miami, en 1994. Esta Reunión Cumbre permitió orientar esta función vital del desarrollo hemisférico a través del proyecto del Área de Libre Comercio de las Américas para el año 2005. El carácter central que se asigna a la Organización de los Estados Americanos en esta esfera, en el contexto del acuerdo tripartito, requería una ubicación central y sustantiva de la función del comercio dentro de la Organización. En consecuencia, a comienzos de 1995, se creó la Unidad de Comercio.

En el breve lapso transcurrido desde su creación, la Unidad de Comercio ha desplegado un número extraordinario de actividades a través de la investigación, el análisis, la difusión y el apoyo técnico a los Estados miembros en torno a una amplia gama de cuestiones del comercio. Particularmente útil ha sido la prestación de sus servicios a la Comisión Especial de Comercio, a las reuniones de ministros de comercio y al mecanismo de viceministros de comercio, así como a los diversos grupos de trabajo encargados de la preparación de las negociaciones para el Área de Libre Comercio de las Américas. La Unidad también ha prestado servicios valiosos a través de seminarios, orientaciones comerciales y servicios de información a los Estados más pequeños de la región en sus preparativos para las negociaciones de comercio más vastas que se llevarán a cabo de aquí al 2005. La labor de la Unidad ha sido complementada eficazmente por el SICE, un sofisticado sistema de datos e información sobre comercio creado por la Organización. El SICE, de acuerdo con normas internacionales objetivas, es uno de los sistemas más completos de información sobre comercio de todo el Hemisferio.

iii. Unidad de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente

La Unidad de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente ha sido recientemente rediseñada conforme a los mandatos de la Cumbre de las Américas sobre Desarrollo Sostenible que se celebró en Bolivia, en 1996. Aparte de los mandatos generales, las actividades de la Unidad se orientan a las siguientes áreas específicas:
  • La Red Interamericana de Recursos Hídricos, con el propósito de establecer y fortalecer la cooperación solidaria en materia de recursos hídricos en el Hemisferio Occidental que aborde los temas de la salud pública, el saneamiento, la protección de los ecosistemas y la gestión de los recursos hídricos en el contexto del desarrollo sostenible.
  • La formulación de una estrategia interamericana de participación pública en el proceso decisorio sobre el medio ambiente y el desarrollo sostenible en las Américas, como respuesta directa al Plan de Acción de la Cumbre de Bolivia sobre Desarrollo Sostenible.
  • Un programa para casos de desastres naturales en todo el Caribe, con apoyo financiero de USAID, de gobiernos que brindaron su respaldo, comunidades y el sector privado, en la implementación de medidas de preparación y reducción de pérdidas que sean eficaces en función del costo.
  • Un programa financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, que brinda asistencia a proyectos de doce Estados miembros de la CARICOM para adaptarse a los efectos del cambio climático mundial, mediante el fortalecimiento de la capacidad de monitorear el nivel del mar y las condiciones climáticas, y el fomento de la capacidad de las instituciones regionales y nacionales en las áreas de la evaluación de la vulnerabilidad costera, el control de los arrecifes de coral, la gestión integrada de la zona costera y el uso de la información sobre recursos costeros y marinos.
La cuestión de la energía y, más particularmente, de la energía renovable es y debe ser una preocupación primordial de los Estados miembros de la región. Sin embargo, la reducción de recursos de la Organización determinó la eliminación del programa pertinente de las actividades de la Secretaría. En 1998 el programa fue reactivado por iniciativa del Consejo de los Estados Unidos para la Energía Renovable (US-ECRE), a través de su programa de Energía Renovable en las Américas (REIA). Mediante un acuerdo suscrito entre la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos y el US-ECRE, se introdujo un programa de energía en la Secretaría, el cual será ejecutado con sujeción a la disponibilidad de recursos.

iv. Unidad Intersectorial de Turismo

El turismo ha sido un elemento central en la mayoría de las economías de la región, por lo cual la Organización, tanto a nivel nacional como regional, ha brindado apoyo técnico para el diseño, la formulación y ejecución de numerosos proyectos, en particular en los Estados miembros más pequeños. A nivel macro, la Organización, a través de la Unidad de Turismo, en colaboración con centros universitarios del Hemisferio, ha emprendido la investigación y ha realizado un análisis de las tendencias de este sector que atraviesa cambios vertiginosos, a fin de facilitar la más rápida adopción de políticas nacionales. Mediante la formulación de un plan estratégico integrado, la Unidad Intersectorial de Turismo ha venido colaborando con órganos internacionales públicos, privados y regionales a efectos de brindar asistencia a los Estados miembros en el fomento y la ampliación de los servicios turísticos. El plan servirá de base de un plan de trabajo interamericano para el desarrollo sostenible del turismo acordado por los ministros de turismo en la Declaración de San José, en 1997.

v. Unidad de Desarrollo Social y Educación

En la esfera de la educación y los asuntos sociales, las actividades de la Organización abarcan el diseño de planes de estudio y la capacitación, la generación de empleo, el fomento de la alfabetización y la reducción de las desigualdades sociales. Más recientemente, estas actividades se han reagrupado y reorientado en la Unidad de Desarrollo Social y Educación, que sirve como punto de contacto en la Organización para el diálogo político y la cooperación técnica en materia de combate de la pobreza, fomento de las oportunidades de empleo y mejoramiento de la educación. La Unidad actúa como catalizador del consenso y el desarrollo en estas esferas. En los últimos dos años, la Unidad ha sido responsable de la preparación de un proyecto de agenda para la acción en materia de educación destinado a la Segunda Cumbre de las Américas, de la cooperación técnica con la Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo en la creación de un sistema de información sobre mercado laboral interamericano, la elaboración de una red de fondos de inversión social en América Latina y el Caribe y el establecimiento de una red y un fondo fiduciario para empresas de jóvenes en las Américas, en cooperación con el sector privado. La Unidad también ha incrementado el alcance de sus relaciones de cooperación con una serie de organismos internacionales y entidades del sector privado.

vi. Oficina de Ciencia y Tecnología

La esfera de la ciencia y la tecnología ha sido fundamental para una serie de actividades de la Organización en materia de investigación básica y aplicada y de popularización de la ciencia. En los últimos años, la Unidad de Ciencia y Tecnología ha organizado bases de datos a partir de las cuales se han planificado actividades científicas y tecnológicas a nivel nacional y regional. Asimismo, se ha instalado el Sistema de Información Especializada SIMBIOSIS, que permite difundir los resultados de los proyectos y las experiencias en relación con los sectores industriales, la biotecnología y las tecnologías alimentarias. Tras la Cumbre de las Américas de 1994, la Unidad creó la Red hemisférica interuniversitaria de la OEA sobre información científica y tecnológica y el Sistema interamericano de metrología, normalización, acreditación y control de calidad. La Unidad también ha actuado muy estrechamente con los gobiernos en el desarrollo de tecnologías limpias en una serie de campos, incluidos el textil, los cueros y la energía.

vii. Oficina de Asuntos Culturales

La preservación y la promoción de la cultura de los Estados miembros de la región han sido objetivos fundamentales de la Organización. La consecución de estos objetivos ha tenido resultados variados a lo largo de los años. Más recientemente, la Organización aprobó el Programa Interamericano de Cultura, que establecerá el marco para las iniciativas que emprenda la OEA en la esfera del fomento cultural. Las cuatro áreas principales de acción son la diversidad cultural, la difusión y protección del patrimonio cultural, la capacitación de recursos humanos y el fomento de la creatividad en la promoción del turismo cultural. La Oficina de Asuntos Culturales tiene la responsabilidad primordial en la implementación de este programa, en coordinación con los Estados miembros. Una de las actividades en ejecución es el programa trienal CARICULT, destinado a reducir la escasez de artistas, docentes y dirigentes comunitarios calificados, así como a difundir y mejorar la calidad de la expresión artística de la región, mediante programas de capacitación para profesionales, universitarios y docentes en artes escénicas, el uso del arte en la educación y métodos de investigación, conservación y difusión del arte y las formas folklóricas del Caribe. La Edna Manley School for the Performing Arts de Jamaica, que es el órgano ejecutor, posee vastos antecedentes en la ejecución de actividades de capacitación en nombre de la Organización de los Estados Americanos.

En la esfera de la cultura, la Organización cuenta con la valiosa contribución de la Biblioteca Colón y del Museo de Arte de las Américas. La Biblioteca Colón fue creada por la Primera Conferencia Internacional Americana, en 1889-1890. Desde esa época, su colección ha resumido millones de libros, series, informes técnicos, documentos, microfilms, archivos y manuscritos, tesis, mapas, fonodiscos, cintas de audio y de vídeo, fotografías y registros electrónicos. Actualmente, la biblioteca funciona como centro moderno de información y documentación. La biblioteca cuenta con un material único que data de 1800, y aun más antiguo, sobre la OEA, que no se encuentra en ninguna biblioteca del mundo. Aparte del material bibliográfico, la biblioteca cuenta con la colección más completa de documentos sobre la historia y los programas de la OEA y de los órganos que la antecedieron, así como con la colección completa de la documentación impresa de la OEA y de esos otros órganos.

El Museo de Arte de las Américas fue creado en 1976. Su colección permanente es el activo principal del museo. Su historia, al igual que la mayoría de los programas actuales del museo, tiene sus raíces en la antigua Unidad de Artes Visuales de la Organización de los Estados Americanos. Cuando se inauguró el museo, en 1976, su colección contaba con doscientas cincuenta obras. Actualmente, la colección incluye cerca de dos mil objetos en distintos medios, que incluyen pintura, escultura, gráfica y dibujo. La colección permanente del museo es una de las más completas de su tipo en los Estados Unidos. La misma preserva un registro visual único de los logros de los artistas de las Américas y de su contribución al arte mundial. El museo presenta periódicamente exposiciones de su colección y organiza muestras itinerantes y en otras instituciones.

viii. Programa de Becas y Capacitación

El Programa de Becas y Capacitación ha prestado servicios a los Estados miembros en cuatro esferas específicas: un Programa Regular de Adiestramiento (PRA); un Programa Especial de Becas para el Caribe (SPECAF); un Programa de Capacitación en los Países en Desarrollo (ADPD) y un Programa Especial de Becas (PEC). Como se dijo anteriormente en el presente trabajo, las becas y la capacitación constituyen uno de los primeros programas regionales de la Organización en la esfera de la cooperación. El programa ha sido objeto de revisión y reformas a lo largo de los años en un empeño por ajustarlo a las nuevas necesidades de los Estados miembros. En el período 1990-96, el programa ofreció un promedio anual de trescientas setenta y cinco becas (375) a través del PRA, cincuenta y cinco (55) a través del SPECAF, cuatrocientas cincuenta (450) a través de ADPD y ciento cincuenta (150) a través del PEC. Quizás se haga necesario, en el contexto de la experiencia inicial en la perspectiva del desarrollo integral de la Organización, realizar nuevas reformas al programa. A este respecto, se formulan más adelante algunas sugerencias.

ix. CITEL y Secretaría de la CITEL

El establecimiento de la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL), en 1993, también dio lugar a la creación de la Secretaría Ejecutiva de la CITEL. Esta Secretaría Ejecutiva integra las funciones de asistencia técnica regional, extensión regional y capacitación regional en el contexto de los elementos sectoriales principales de la Secretaría. Sus vínculos funcionales en el contexto más amplio de la cooperación técnica, en nombre de los Estados miembros, pese a sus limitaciones financieras, han prestado un buen servicio a los Estados miembros en la preparación para el proceso de globalización del comercio y los servicios, en cuyo contexto es requisito fundamental contar con telecomunicaciones avanzadas y eficaces. Entre los órganos de la Organización, la CITEL tiene un carácter único por los resultados que alcanzó en la integración de la participación del sector privado en sus actividades, a través de sus comités consultivos permanentes.