24 de Septiembre de 2018
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Colección: INTERAMER
Número: 62
Año: 1997
Autor: Emilio Carilla
Título: Pedro Henríquez Ureña. Signo de América

Sexta etapa (segundo momento de México)

  • 1921. Pedro Henríquez Ureña vuelve a México, aceptando la invitación de José Vasconcelos. Ocupa cargos en la Escuela de Altos Estudios y en la Escuela Preparatoria de la Universidad de México.

Asiste, como Delegado de la Liga Nacional de Estudiantes de Santo Domingo, al Primer Congreso Panamericano de Estudiantes, celebrado en México. Allí planteó el problema de la patria ocupada:

...los estudiantes de mi patria, a falta de uno de ellos que emprendiera el viaje hasta México, decidieron atribuirme su representación para que no faltara quien recordase la suerte injusta de Santo Domingo, y en particular la suerte de sus escuelas, cerradas muchas de ellas como venganza mezquina del invasor contra la protesta popular ante exigencias de Wall Street. (Pedro Henríquez Ureña, “El amigo argentino”, Seis ensayos en busca de nuestra expresión, Buenos Aires, 1928, 138-139)

  • 1922. Viaje a la América del Sur, en la comitiva que encabezaba José Vasconcelos. Visita Buenos Aires.
  • 1923. Ocupa el cargo de Director General de Enseñanza Pública en el Estado de Puebla, designado por el Gobernador Vicente Lombardo Toledano. El 23 de mayo se casa con Isabel Lombardo Toledano. (Del matrimonio nacerán dos hijas: Natalia ¡“Natacha”! el 26 de febrero de 1924, en México; Sonia, el 10 de abril de 1926, en La Playa, República Argentina).

Don Pedro pierde su cargo con motivo de los acontecimientos políticos de México. Desde la Argentina, Rafael Alberto Arrieta inicia gestiones para incorporarlo al Colegio Nacional de la Universidad de la Plata.

Le agradezco infinito sus gestiones y quisiera poder irme enseguida... Las circunstancias que me detienen son éstas: la primera es que precisamente a principios de marzo espero al primogénito. Si pudiéramos  emprender  el  viaje  inmediatamente la dificultad no sería tan grande y el niño sería argentino. Pero de momento no veo modo de reunir dinero para el viaje, ni me atrevo a dejar abandonados mis embrolladísimos intereses. La situación económica de México es muy mala; nadie tiene dinero;  mis ahorros están metidos en tierras no acabadas de pagar, y éstas me representan, por ahora, deudas y no entradas... (Carta de Pedro Henríquez Ureña a Rafael Alberto Arrieta, fechada en México, el 4 de diciembre de 1923. Cit. por R.A. Arrieta, “Pedro Henríquez Ureña, profesor en la Argentina”, Revista Iberoamericana XXI 41-42 [1956]: 89)