21 de Septiembre de 2018
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<<Biblioteca Digital del Portal<<INTERAMER<<Serie Cultural <<El Español en el Nuevo Mundo: Estudios sobre Historia Lingüística Hispanoamericana<<Familia y Tratamientos Aspectos de la Evolución de las Fórmulas de tratamiento en el Español Bonaerense (1800-1930)

Colección: INTERAMER
Número: 30
Año: 1994
Autor: María Beatriz Fontanella de Weinberg
Título: El Español en el Nuevo Mundo: Estudios sobre Historia Lingüística Hispanoamericana

NOTAS

1. Un número importante de trabajos sobre fórmulas de tratamiento consideran en su análisis el uso de las formas nominales y/o pronominales de tratamiento en el dominio familiar, ya sea centrándose en ese ámbito o considerándolo dentro del marco más amplio de los diferentes dominios de uso. Véanse, entre otros, los trabajos de Weber —pionera en la lingüística hispánica respecto de múltiples aspectos referidos al uso de las fórmulas de tratamiento—, Silva-Fuenzalida, Friedrich, Solé, Fontanella de Weinberg, Wainerman, Alba de Diego y Sánchez Lobato y Parkinson.

2. Este trabajo sintetiza algunos aspectos de mi tesis doctoral Evolución de las fórmulas de tratamiento en el español bonaerense (1830-1930). Fue dirigida por la Dra. María Beatriz Fontanella de Weinberg y se realizó como parte de un proyecto de investigación que vengo desarrollando desde hace varios años sobre la evolución de los tratamientos bonaerenses desde comienzos del siglo XIX hasta la actualidad. Una versión previa fue presentada en el VIII Congreso Internacional de ALFAL.

3. Una muestra del material utilizado en nuestra investigación diacrónica se encuentra en Elizabeth M. Rigatuso, “Fórmulas de tratamiento en el español bonaerense de mediados del siglo XIX” y especialmente en Rigatuso, Lengua, historia y sociedad. Evolución de las fórmulas de tratamiento en el español bonaerense (1830-1930).

4. El material para las fórmulas de tratamiento vigentes en la actualidad fue recogido en la ciudad de Bahía Blanca, ubicada al sur de la provincia de Buenos Aires. Forma parte de la región lingüística del español bonaerense.

5. Roger Brown y Albert Gilman, “The Pronouns of Power and Solidarity”, Style in Language, ed. Thomas Sebeok (Cambridge, MA: Massachusetts Institute of Technology, 1960).

En la lingüística general el estudio de las fórmulas de tratamiento recibió renovado interés desde comienzos de la década de 1960 con los trabajos de Roger Brown, Albert Gilman, Marguerite Ford, Paul Friedrich y Susan M. Ervin Tripp, cuyas aportaciones teórico-metodológicas contribuyeron a sentar las bases de numerosas investigaciones sociolingüísticas.

6. Weinreich, Labov y Herzog han señalado que el estudio del sistema lingüístico de una comunidad en un momento determinado permite advertir los cambios lingüísticos que se hallan en marcha dentro del mismo. Para ello, es fundamental la observación de los usos en los diferentes grupos de edad, en lo que constituye el llamado “tiempo aparente”. Uriel Weinreich, William Labov and Marvin I. Herzog, “Empirical Foundations for a Theory of Language Change”, Directions for Historical Linguistics, ed. W. Lehmann and Y. Malkiel (Austin: University of Texas Press, 1968).

7. Un excelente análisis de la evolución de la familia argentina desde el punto de vista histórico y sociocultural se encuentra en Gino Germani, Política y sociedad en una época de transición. De la sociedad tradicional a la sociedad de masas (Buenos Aires: Paidós, 1977).

8. A lo largo de nuestro análisis consideraremos las formas pronominales y vos como un tratamiento pronominal único (tú~vos), opuesto al pronombre formal usted, ya que estudios recientes de Fontanella de Weinberg han mostrado que hasta mediados del siglo XIX las formas tú-vos alternaban como pronombre familiar para la función sujeto, en hablantes bonaerenses urbanos de nivel medio y alto. Asimismo, si bien a partir de esa etapa se generaliza en nuestra variedad de español el pronombre vos en la lengua oral, en el primer tercio del siglo XX persistía aún el uso alternativo de en discurso epistolar y en lengua literaria, en correspondencia con voseo coloquial (véase Eleuterio F. Tiscornia, La lengua de “Martín Fierro”).

9. Aunque Carmen Lozano es de origen cordobés, consideramos sus usos como válidos por coincidir con los de las hablantes bonaerenses. Por otra parte, siendo aún Carmen una niña la familia Lozano se instaló en Buenos Aires.

10. En España hasta el siglo XVIII fue general el tratamiento papa con acentuación grave [pápa]. Posteriormente Madrid y otras ciudades españolas tomaron la forma afrancesada papá, que fue admitida por la Real Academia en 1817. Papa con acentuación grave no aparece testimoniado en nuestras fuentes.

Por su parte, mamá para el vínculo con la madre fue también difundida en España por imitación de Francia durante el siglo XVIII. Hasta entonces el tratamiento habitual era mama, de pronunciación grave. En 1803 la Academia admitió la nueva forma mamá. Joan Corominas, Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana (Madrid: Gredos, 1954) 649 y 212.

11. En el cuadro se puntualizan los casos de fórmulas que suelen aparecer en esta etapa acompañadas de posesivo en ejemplos de lengua coloquial. En discurso epistolar el uso de posesivos parece haber sido común a prácticamente todas las fórmulas.

12. Tatita es forma diminutiva del tratamiento tata, vocativo este último no registrado en nuestras fuentes de mediados del siglo XIX como fórmula para el padre. Tata era la forma tradicional latina, de creación infantil. En su diccionario Corominas señala como más frecuente en los clásicos españoles el tratamiento taita, que es, según este filólogo, resultado castellano de un cruce de tata con la designación aita del vasco antiguo (op. cit. 345).

Tata, tatita aparecen también en otras variedades del español de América. Miguel A. Quesada Pacheco recoge su uso en el español de Costa Rica del siglo XVIII; en el mismo siglo Peter Boyd-Bowman lo registra en Lima. Elena Rojas, por su parte, recoge tatita en el español de Tucumán de mediados del siglo XIX; a la misma época corresponden las cartas de hablantes de español de Montevideo gentilmente cedidas por el Dr. Adolfo Elizaincín, en las que aparece también la fórmula tata.

13. Es probable que la misma tendencia hacia el uso de pautas recíprocas y cercanas afectara por entonces a otras variedades del español americano. Así parece testimoniarlo Javier Solorguren en su estudio “Fórmulas de tratamiento en el Perú”, de 1954, donde señala que el tuteo de hijos a padres se inició en Lima hacia fines del siglo XVIII: “Lo vemos atestiguado en una curiosa ”Carta escrita a la sociedad de Amantes del País sobre el abuso de que los hijos tuteen a sus padres" (Mercurio Peruano, 16 de enero de 1791, 36 ss.):

La confusión de este alborozado cumplimiento me impidió el parar la atención en las expresiones inocentes de mis hijos. Calmado el primer tumulto de los afectos, oí que todas estas criaturas me trataban de . Admiréme, y pregunté a Teópiste de dónde nacía esta novedad tan opuesta a los principios de crianza, que yo había dejado entablados antes de mi viaje. Respondióme éste fríamente: Que mis hijos habían estado en casa de Democracia su madre durante mi ausencia; y que allí les habían enseñado lo que es común a todas las clases de los ciudadanos. Creció mi admiración: pregunté a algunos amigos si era positiva esta costumbre en Lima, y tuve el desconsuelo de quedar cerciorado de que la mayor parte de las madres, tías y abuelas, no sólo sigue esta baja práctica de hacerse tutear de los hijitos que las rodean, sino también la patrocina y la sostiene.... (247)

14. Estos rasgos, que connotan a la vez cortesía y afecto en el trato, parecen mostrar la supervivencia en el español bonaerense de la primera mitad del siglo XIX, del estilo cortés registrado por Fontanella de Weinberg para etapas anteriores de nuestro español, y señalado también en la historia de otras lenguas, especialmente en el siglo XVI francés y en la sociedad inglesa de los siglos XVII y XVIII (véanse al respecto el trabajo de Fontanella de Weinberg, El voseo bonaerense. Visión diacrónica de 1989 y el de McIntosh, Common and Courtly Language: The Stylistics of Social Class in 18th Century British Literature, de 1986).

Otros modos de manifestación de este estilo cortés a través del funcionamiento de los tratamientos en la época eran la existencia de un rico conjunto de tratamientos honoríficos y de cortesía, y la marcada tendencia a la acumulación sintagmática de títulos sociales en distintos tipos de discurso (Ejemplo: Excelentísimo señor don + nombre + apellido). Sobre este tema pueden consultarse mis trabajos sobre fórmulas de los años, 1988-1989, 1991 y 1992.

15. En español bonaerense actual, sólo en casos muy aislados aparecen papito y mamita en boca de hablantes adultos como fórmulas habituales para los padres.

16. En 1884 se sancionó en nuestro país la ley de educación obligatoria y gratuita, cuya aplicación impulsó la escolarización masiva de la población. Fontanella de Weinberg en El español bonaerense. Cuatro siglos de evolución lingüística (1580-1980) puntualiza la extensión de la estandarización a lo largo de toda esta etapa.

Es de hacer notar que en su artículo de 1941 Frida Weber señala el papel que por entonces cumplía la escuela en la difusión de la forma estándar mamá: “Como en Buenos Aires, también en las capitales de provincia la escuela persigue a MAMA y trata de imponer la forma aguda” (Weber 110).